Aunque en los últimos 40 años se ha avanzado en la inserción laboral de la mujer, la disparidad y la precarización aún persisten. En Salta se estima que solo 45 de cada 100 mujeres están insertas en el mercado laboral, mientras que 75 de cada 100 hombres trabaja.
¿Menos trabajo? No. Los treinta puntos de diferencia responden a las mujeres que se encuentran trabajando en tareas domésticas y de cuidado que no son reconocidas y, por lo tanto, no son remuneradas. Esto indica la persistencia en la sociedad de la división patriarcal del trabajo.
Según indicó Jorge Paz, director del Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico (Ielde) a El Tribuno, pese a este escenario desigual, Salta se ubica por encima de la media nacional, que indica que 42 de cada 100 mujeres en el país están insertas laboralmente.
Alfonsina Morales, vicepresidenta del Observatorio de Violencia de Género, analizó el panorama y sostuvo que "todavía falta mucho por hacer para que las mujeres tengan igualdad de condiciones a la hora de acceder a los puestos de trabajo o al mundo laboral".
Desde su punto de vista, los "factores culturales y los estereotipos" son algunos de los aspectos que dificultan el acceso al trabajo, excluyendo a este sector o limitándolo.
"Se ofrecen ciertos oficios o trabajos para varones, más que para mujeres y viceversa como si existiera una predisposición natural de la mujer o el varón para ciertos puestos laborales, cosa que se ha ido desmintiendo pero que en la práctica todavía falta mucho", indicó Morales.
Esto se evidencia al constatar que los ámbitos laborales con mayor presencia de mujeres son educación, salud y servicio doméstico.
En el mismo sentido se manifestó Verónica Caliva, presidenta de la Fundación Entre Mujeres, quien se refirió al caso de Mirtha Sisneros, la trabajadora que encabezó la lucha para que las mujeres puedan ser choferes de colectivo.
"Las dificultades para las mujeres continúan", sostuvo, y agregó que "aún no podemos celebrar la lucha como un triunfo de Mirtha porque más allá del fallo de la Corte la castigan por haber levantado la voz". Pese a que hay mujeres que ya están conduciendo colectivos, Mirtha aún no puede ejercer este oficio. "Estamos en la etapa de pedir que se cumpla la sentencia pero hubiese sido mucho mejor que la Provincia lo resuelva y dé el ejemplo", aseveró.
Caliva indicó que otro espacio de lucha constante para que las mujeres tengan la misma valoración que los hombres es el de la construcción. Manifestó que muchas albañiles son discriminadas, tanto al momento de acceder al trabajo como cuando le asignan obras.
"Hay muchas mujeres albañiles idóneas pero es un camino duro para recorrer. Se les da obras pequeñas y encima mal pagas, es muy desigual", sostuvo.
A través del programa Argentina Trabaja muchas cooperativas lograron acceder al mundo laboral, pero para Caliva esto es insuficiente porque "el acceso no es pleno".
"La inserción está en función de los vaivenes políticos. En algunos casos los salarios son de menos de 3 mil pesos", cuestionó.

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