El 4L o "renoleta", como se las llamó cariñosamente por estas latitudes, se fabricó en Argentina entre 1963 y 1986-87 para competir directamente con el Citroën 2 CV. Desde su introducción en el mercado argentino este modelo, producido en Córdoba por Industrias Kaiser Argentina (IKA), fue un éxito. Entre otras cosas, porque su imagen era la de un automóvil familiar. Fue uno de los preferidos de la clase media. "Es el mejor amigo del hombre", aseguraban los publicistas de la IKA Renault.
En Salta, el 4L fue presentado en diciembre de 1963. El título de la publicidad publicada en el diario El Tribuno titulaba: "¡Valía la pena esperarlo!" y resaltaba "5 puertas y 7 vidas". La descripción que se hacía del producto apuntaba directamente a sus ventajas: "Industrias Kaiser Argentina se enorgullece en presentar el nuevo Renault 4L, cuyas características exclusivas lo destacan de todos los automóviles similares". Luego resaltaba: "El 4L es, sin ninguna duda, el coche más fuerte, práctico, confiable, ágil y económico de su categoría. Por su versatilidad y su bajo costo de mantenimiento, es el vehículo ideal para flotilleros, para las tareas del campo, para transporte de pasajeros o carga liviana y, fundamentalmente, para la familia por su confort, su gran capacidad interior".
En 1963 también se presentó en la provincia al Renault Gordini Dauphine y a la rural Siam DiTella.
Su lanzamiento, todo un suceso
En Argentina el Renault 4 comenzó a producirse en diciembre de 1963, mientras que la furgoneta 4F, en febrero de 1964. El lanzamiento del modelo fue todo un suceso y por su extraordinaria agilidad, a través de una publicidad, comenzó a llamárselo "El Correcaminos".
Frente a los automóviles convencionales, la "renoleta" es rara. La cabina se asemeja a la de una rural, incluso su portón trasero. "El tablero parece el de las avionetas Pipper", era el comentario en los 60. Su caja de cambio, de cuatro marchas, tiene ubicada la palanca a la altura del volante.
La producción total de "renoletas" en el país fue de 157.315 unidades, de las cuales 148.170 correspondieron al modelo sedan y 9.145 al utilitario. El primero dejó de fabricarse definitivamente en 1986 y las furgonetas en diciembre de 1987.
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Un auto "celestial"
A los pocos días de ser elegido papa, Francisco recibió un 4L de 1984, blanco, inmaculado, que se lo transfirió el padre Renzo Zocca, un sacerdote de Verona, quien lo usó más de 300.000 km realizando tareas pastorales. Su estado de conservación continúa siendo excelente.

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