Se hizo el guapo y perdió como en la guerra. Un joven, en evidente estado de ebriedad, invitó a pelear a un transeúnte que se había cruzado con él, este al observar que estaba alcoholizado intentó no darle importancia. Pero comenzó a molestar y a lanzar insultos al aire. Esto hizo que el hombre de mayor porte le de la lección de su vida.

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