"Mi nena estaba adentro de la casa. Yo estaba adentro mirando el partido y mi esposa estaba lavando. Él se baja del auto y se arrima a la verja, entonces la llama y le alcanza algo que ella no sabe si era un jueguito o un manojo de llaves.
"Vení, dale a tu papá, dale a tu papá", le dijo con insistencia.
Mi hijita se arrimó; cuando ella se le acerca y le estira la mano, él la agarra. La sacó por arriba de la verja. Así ha sido...".
El relato le pertenece al papá de la nena de 4 años, del barrio 62 Hectáreas, de Hipólito Yrigoyen que el domingo en la tarde sacaron de su casa y gracias a un operativo cerrojo de los vecinos y la Policía lograron recuperarla en el cruce de Pichanal, casi en la intersección de las rutas nacional 34 y provincial 5, frente a una estación de servicio.
"Cuando la vi bien a mi nena, que la agente femenina la tenía, me concentré, y que Dios me perdone, en hacerlo pedazos al tipo. ¿Qué le iba a hacer a mi nena? ¿Qué? La violaba y la mata..., porque si la violaba no me la iba a traer de vuelta. En ese momento tenía la mente cegada, menos mal que ahí los policías me calmaron, me hablaron", dijo el papá en una entrevista que cedió a radio Yrigoyen Informa.
Una gran movilización
El domingo pasado, cerca de las 18, la nena fue sacada de la casa del barrio 62 Hectáreas. Sus gritos alertaron a sus padres que salieron corriendo y pidieron ayuda a los vecinos, mientras veían que un auto Fiat Uno, blanco, que manejaba Valerio Monteros, se alejaba con la pequeña adentro.
Un vecino sacó su moto, mientras que otros llamaban al Sistema de Emergencia 911 solicitando asistencia de inmediato.
En la moto salieron rápido detrás del auto. Cuando llegaron cerca de la ruta nacional 50 (que une Yrigoyen con Orán hacia el norte, y con Pichanal hacia el sur) y tenían a pocos metros al Fiat Uno, la moto se paró y, pese a los esfuerzos, el motor ya no respondía. El padre se bajó y detuvo a un taxista que pasaba.
- Mirá... se están llevando a mi hijita, haceme el favor..., le pidió.
- Vamos, subite, le respondió el taxista.
"Han sido los minutos más largos de mi vida; ni a mi peor enemigo le desearía que pase por esto... ­te juro! Sentía que se me escapaba mi hija de las manos...", el recuerdo del papá es intenso y doloroso.
En el cruce de Pichanal, la policía local ya había sido advertida por su par de Yrigoyen y habían armado un cerrojo en la ruta. Allí lograron detener al Fiat Uno, blanco, patente IED-
266, en el que viajaba un hombre con una niña de corta edad. De inmediato llamaron a la Policía de Yrigoyen, donde la mamá de la nena describió la ropa con la que estaba vestida. La coincidencia de sus palabras con lo que veían los policías de Pichanal no dejó dudas de que habían logrado rescatarla.
"No conozco a la menor; la estoy llevando a donde ella me pide que es al barrio Nueva Jerusalén", decía y repetía Monteros, de 37 años. El hombre fue detenido de inmediato.
Reacción
Cuando el padre llegó junto con el taxista, su hijita de 4 años ya estaba en brazos de una mujer policía, mientras que otros efectivos arrestaban al secuestrador. Se bajó enfurecido y varios taxistas intentaron tranquilizarlo.
- "¿Sos el papá de la nena? Mirá allá, ya está la policía con tu nena, quedate tranquilo...", le decían.
Ciego a todo, él intentó abalanzarse sobre el hombre, pero los policías lograron detenerlo y calmarlo evitando que hiciera justicia por mano propia.
"Yo eternamente voy a estar agradecido a todos. Acá a todos los vecinos, que han reaccionado rápido, me llevaron en moto, hablaron al 911, y a la Policía por la rapidez con la que manejaron todo", aseguró.
Monteros está detenido en la comisaría 22 de Yrigoyen y fue acusado por el delito de "sustracción de menor de 10 años", de acuerdo a la causa que abrió la Fiscalía Delegación Yrigoyen, sede Pichanal.

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