Las arrugas y las manchas en la piel son algunos de los síntomas del envejecimiento dérmico. El Tribuno entrevistó a la doctora Mariela Nazar, quien dirige un centro de Dermatología Estética y profundizó acerca de este tema desde la medicina.
¿Cuándo comienza a envejecer la piel de las mujeres?
El envejecimiento es un fenómeno natural que se inicia una vez que los diferentes tejidos y órganos completaron su crecimiento y llegaron a su madurez. Se dice que alrededor de los 25 años, comienzan a aparecer los primeros signos de envejecimiento de la piel.
El envejecimiento también está condicionado por múltiples factores externos que aceleran el deterioro de las células, como son: la exposición al sol, una alimentación rica en azúcares, el tabaquismo, el consumo de bebidas alcohólicas, las situaciones de estrés y otros factores medioambientales.
¿Qué es lo que está a la vista en ese proceso de envejecimiento?
Con los años, aparecen alteraciones en la textura y elasticidad de la piel (poros dilatados, flacidez, arrugas, surcos), cambios en la pigmentación (aparición de manchas) y aparición de arrugas gestuales, por la contracción repetida de los músculos faciales. Además ocurre pérdida de volumen del tejido graso en algunas zonas de la cara y modificaciones a nivel de huesos y cartílagos,
En el área de los ojos, los cambios más significativos durante el proceso de envejecimiento son el descenso de las cejas, las arrugas en el entrecejo y patas de gallo y la acentuación de las ojeras (la segunda preocupación más común entre las mujeres).
¿Cómo mantener una piel joven y saludable?
Para mantener la piel joven es importante desarrollar hábitos de vida sana y protección con productos cosméticos de calidad. Evitar una sobreexposición a la radiación solar, evitar el tabaco y el abuso en el consumo de bebidas alcohólicas, mantener una alimentación equilibrada, consumo adecuado de agua, limpiar y humectar bien la piel y un buen descanso nocturno.
El empleo de ácido retinoico derivado de la vitamina A, retarda el envejecimiento de la piel, puede asociarse a antioxidantes como la vitamina E y C; otras alternativas pueden ser cremas con alfa hidroxiácidos o con ácidos láctico o glicólico.
¿Por qué aparecen esas llamadas "manchas de la edad"?
En general se deben a la exposición crónica al sol y se observan diferentes tipos de manchas, algunas oscuras, otras rosadas y otras claras.
Los lentigos solares son manchas pigmentadas circunscriptas con forma de lentejas, son de un color entre marrón y negro, de superficie plana y de bordes regulares que con el tiempo aumentan en número y en tamaño. Son lesiones características de la piel foto dañada, marcadoras de la exposición a radiaciones ultravioletas de alta intensidad de forma intermitente y acumulada.
Los lentigos se asocian típicamente con la presencia de otros signos cutáneos de foto daño: como flaccidez, queratosis actínicas, telangiectasias, poros dilatados y arrugas finas.
Las manchas rosadas son lesiones escamosas, llamadas queratosis actínicas. Se consideran lesiones premalignas porque pueden evolucionar a un tipo de cáncer de piel llamado carcinoma espinocelular. La queratosis actínica evoluciona lentamente y suele aparecer en la cara, las orejas, el cuero cabelludo calvo, el cuello, la parte posterior de las manos y de los antebrazos, y en los labios.
Las manchas blancas, llamadas hipo melanosis gutatta, son lesiones pequeñas, redondeadas, como gotas, de color claro, que aparecen con mayor frecuencia en la piel de miembros superiores e inferiores y son atribuidas también a daño solar crónico.
¿A qué "marcas" hay que prestarles especial atención? ¿Cuáles implican un riesgo en la salud de la piel?
Se debe prestar atención a cambios que ocurran en lunares existentes desde el nacimiento y también a lesiones de aparición reciente.
Hay ciertos cambios en los lunares que se deben considerar como anormales y ser vigilados muy de cerca:
  • Asimetría: que la mitad del lunar sea diferente a la otra.
  • Bordes: que los bordes sean irregulares, difusos o poco definidos.
  • Color: cuando hay diferentes tonalidades dentro del mismo lunar
  • Diámetro: lesiones mayores de 6 milímetros.
Los signos de alarma son el sangrado, la picazón, molestias o dolor.
¿Cuáles son los cuidados que hay que tener?
Prevención desde la infancia con medidas de protección solar adecuada y consulta temprana al especialista ante signos de alarma.
¿Y los cuidados del sol? Tengo entendido que cada vez es más nocivo para nuestra salud...
La protección solar es importantísima. El daño producido por la radiación ultravioleta es acumulativo lo largo de la vida e irreversible; aún cuando no sea todavía evidente, el daño comienza en las primeras exposiciones de la infancia. El bronceado que resulta de la exposición solar es un mecanismo de defensa de la piel, para tratar de amortiguar el daño ante nuevas exposiciones. Conviene enfatizar entonces que el bronceado no es un estado fisiológico de la piel.
Las radiaciones ultravioletas son riesgosas debido a que producen mutaciones del material genético, inmunodepresión y envejecimiento de la piel. Con los años, estas mutaciones aumentan, hasta que se expresan como manchas, lesiones precancerosas y cáncer de piel. A nivel del tejido de sostén de la piel, las radiaciones dañan también las fibras de colágeno y elastina, por eso en las pieles foto dañadas, encontramos mayor cantidad de arrugas y flaccidez.
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