El reclamo de independencia de Cataluña, una de las regiones más ricas y pujantes de España, sigue adelante y ya inquieta seriamente a la Moncloa. El martes pasado, los partidos independentistas, Junts pel Sí (Juntos por el sí) y Candidatura de Unidad Popular (CUP) registraron en el parlamento una propuesta de resolución que anuncia el "inicio del proceso de creación del estado catalán independiente" que, añade, tendrá "forma de república".
La propuesta será votada la semana que viene, durante el debate de investidura del presidente de la comunidad y se descuenta su aprobación, ya que en la elección del 27 de setiembre pasado, entre ambas agrupaciones lograron 72 diputados dentro del Parlamento catalán, cuatro más de los necesarios para tener mayoría absoluta. Lo que no se ha definido es quien será el próximo presidente, ya que el líder de Juntos por el sí y actual presidente de la comunidad de Cataluña, Artur Más, no tiene apoyo entre la ciudadanía para un nuevo mandato.
Con la declaración unilateral, la pelota quedó del lado del Estado español, que a través de su Tribunal Constitucional (la máxima instancia constitucional española) con seguridad suspenderá el reclamo de secesión. Los independentistas ya advirtieron por escrito que harán caso omiso a lo que observe ese tribunal, al que ven "deslegitimado".
El conflicto parece inevitable, los independentistas, liderados Más, también avisaron que el futuro gobierno, formado por ellos, hará cumplir "exclusivamente" las leyes del Parlamento catalán.


"Por una España unida"

Tanto el Gobierno español, en manos del conservador Partido Popular (PP), como el resto del sistema político reaccionaron con rapidez ante el desafío de soberanía catalán.
El presidente Mariano Rajoy se reunió este viernes con Albert Rivera y Pablo Iglesias, máximos representantes de Ciudadanos y Podemos, dos partidos políticos que surgieron en los últimos años de la mano del descrédito que la grave crisis económica (el desempleo llegó al 25% de la población activa) causó entre los partidos tradicionales como el PP y el socialismo (PSOE). Rajoy ya se había contactado el miércoles pasado con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, con el mismo objetivo: formar un frente común contra el independentismo y llevar tranquilidad de cara a las elecciones presidenciales del próximo 20 de diciembre en las que Rajoy apuesta a lograr la reelección.
El camino hacia la independencia, sin embargo, no está todavía claro para gran parte de la población, a pesar del apoyo a los partidos secesionistas en las elecciones legislativas, las últimas encuestas revelan que un 51% tiene dudas sobre la independencia y todavía más sobre quién será el próximo presidente, que se elige a través del voto de los diputados del Parlamento.

Las consecuencias

Un desprendimiento unilateral tendría consecuencias de largo alcance. Cataluña es, quizás, la región más importante a nivel económico, ya que genera casi el 20% del producto bruto interno español. Además, una secesión disparía reclamos similares de otras comunidades autónomas, con identidades nacionales tan fuertes como la catalana, como es el caso de Galicia o el País Vasco, esta última es una región que también ha luchado por su independencia, tanto a través de sus organizaciones políticas legales como mediante la lucha armada de ETA.
La secesión también representa muchas incógnitas para Cataluña. Organismos europeos ya advirtieron que de declararse independiente, este nuevo país no estaría dentro de la Unión Europea y que "debería ponerse a la cola para entrar".
Eso también supondría la salida del Euro y la necesidad de crear una nueva moneda. Además del diseño de complejas estructuras de Estado.
Un verdadero reto para Cataluña y para España con muchas incógnitas que pueden comenzar a responderse en los próximos días.

Una comunidad pesada

Una comunidad con peso, Cataluña tiene siete millones y medio de habitantes y ocupa un territorio de unos 32.000 kilómetros cuadrados. Está formada por las provincias de Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona. Su capital es la ciudad de Barcelona. Constituye un territorio con alta densidad de población y altamente industrializado, liderando el sector en España desde el siglo XIX, y su economía es la más importante de entre las comunidades autónomas, al generar el 18,8% del PIB español.
No le será fácil
España no le va a conceder voluntariamente la autonomía a la región más rica del país. Cataluña aduce que se encontró en una situación desfavorable con relación a la mayoría de las comunidades autonómicas, ya que los recortes presupuestarios fueron tan extremos que hicieron peligrar su desarrollo económico y su bienestar social.
Mientras que el Gobierno central, por su parte, no puede darse el lujo de prescindir de Cataluña. De modo que no va a concederle la independencia a la región más rica de su actual territorio.
Hasta ahora no lo pudo conseguir, ya que Bruselas se pronunció al respecto, alegando que de constituirse el país catalán quedaría automáticamente fuera de la Unión Europea.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora