El presidente Mauricio Macri habló del "enorme esfuerzo" que está haciendo el Gobierno para solucionar ante la Justicia de Nueva York el conflicto con los fondos buitre. El acuerdo quedó muy cerca tras el anuncio del mediador Daniel Pollack, confirmando el acuerdo con los fondos más duros, NML y Aurelius.
Llegar a un acuerdo sobre el monto a pagar y la forma de hacerlo será la llave para volver a los mercados financieros internacionales, no solo la Nación sino también varias provincias que tendrán que solucionar la crisis de sus economías regionales y acomodar sus finanzas ante el nuevo incremento de sueldos de sus empleados públicos.
El juez Thomas Griesa, en el 2014, falló en contra de la Argentina en el proceso abierto por los tenedores de títulos soberanos en default que no ingresaron a los canjes de deuda de los años 2005 y 2010.
Ante un cambio de actitud de este nuevo gobierno para concluir con el conflicto, demostrando seriedad y coherencia, el juez Griesa, manifestando un claro apoyo para que se resuelva definitivamente, el pasado viernes 19 firmó una orden de puño y letra, donde afirmó que está dispuesto a levantar la restricción que pesa sobre Argentina para el pago de la deuda reestructurada.
Para que esto ocurra se deben cumplir con dos condiciones, la primera es la que comenzará a discutirse cuando se inicien los debates parlamentarios para derogar las leyes 26.017 y 26.984, conocidas como "cerrojo y de pago soberano".
La ley cerrojo es la que impidió al Estado reabrir el proceso de canje de deuda pública en cesación de pagos realizado durante 2005.
Y la ley de pago soberano es la que autorizó a Nación Fideicomisos SA, como nuevo agente fiduciario, a garantizar el derecho al cobro de servicios (intereses) a los tenedores de títulos de deuda argentina que fueron reestructurados en los planes de canje 2005 y 2010 y que, por orden de Griesa el Bank of New York Mellon, originalmente designado, que no puede actuar hasta que nuestro país acuerde con los fondos buitres.
El gobierno de Macri, a pesar de no contar con mayorías parlamentarias, puede lograr con la ayuda de otras fuerzas que se deroguen las leyes exigidas por el juez. Recordemos que será el mismo Congreso que aplaudió el 27 de diciembre de 2001 la declaración de default de Rodríguez Saá, pensando que el endeudamiento era un mal para nuestro país sin tener en cuenta que todo depende del buen uso de los recursos.
Y la segunda condición, es que se acuerde definitivamente con los holdouts cuyo plazo vencía originalmente ayer, pero la Corte de Apelaciones de Nueva York, el pasado miércoles prorrogó el plazo por dos semanas más para que los fondos buitres negocien y aprueben la propuesta realizada por el gobierno argentino, interpretando que esta segunda resolución beneficia a Argentina
La Corte devolvió las actuaciones a Griesa como pedía Argentina y como sabemos las negociaciones continuarán, pero se estima que el juez de Nueva York ante la predisposición de nuestro gobierno por llegar a un acuerdo, cuando se deroguen las leyes de pago soberano y cerrojo permita pagar a los acreedores que habían renegociado sus deudas en los años 2005 y 2010.

Levantamiento del stay

Si Griesa levanta el stay como se comprometió, los tenedores de títulos de deuda argentina (bonos Discount, Par y Global 17) podrán cobrar sus acreencias devengadas hasta el 29 de febrero, por US$ 2.500 millones. Este importe ya fue depositado durante los años 2014 y 2015 en las cuentas del fiduciario Nación Fideicomisos.
Según la consultora Macroview actualmente las reservas del Central son negativas; si tomamos los US$ 29.064 millones de reservas declaradas, le restamos los depósitos por US$ 7.908 millones, las Lebac en dólares por US$ 4.761 millones, Repo por US$ 5.000 millones, el swap con China por US$ 11.000 millones, el préstamo del Banco de Francia por US$ 1.000 millones y los US$ 2.500 de los bonistas también sumados, determinamos un saldo negativo.
La perspectiva de que nuestro gobierno emita deuda para cancelar sus pasivos, le quita presión al Banco Central sobre sus reservas. Desde el 2009 la Argentina pagó deuda con reservas y hoy vemos las consecuencias; la ventaja de entrar al mercado financiero internacional cambia la perspectiva ya que se puede hacer lo que se conoce como "rollover" de la deuda, para pagarla con refinanciamiento a tasas bajas y no depender de las reservas del Central.
La ventaja de nuestro país es el bajo nivel de endeudamiento ya que todos los pagos que vencían durante el 2014 y 2015 solo alcanzaron al 0,5% del PBI.

Debate por endeudamiento

Se estima que la deuda total en default llegará a los US$ 20.000 millones; la propuesta de nuestro Gobierno reduce la misma un 25% es decir quedará en US$ 15.000 millones que tiene previsto emitir bonos por ese importe.
Seguramente algunos analistas y ciudadanos critiquen la iniciativa del Gobierno de emitir nuevos títulos para terminar con la deuda en default.
El presidente Macri y su equipo creen que cumpliendo con este compromiso el país retomará la confianza para que vuelvan las inversiones de argentinos y extranjeros y poder equilibrar las cifras macroeconómicas. Solo resta incentivar las inversiones para modernizar el aparato productivo instalando infraestructura necesaria para crecer.
El debate que se viene tiene que servir para direccionar los créditos especial mente los tomados por el país ya que con la experiencia del último gobierno los recursos se gastaron sin tener en cuenta políticas que incentiven el crecimiento y menos aún el desarrollo.

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