En los primeros cuatro meses de este año, ingresaron a la guardia del hospital San Bernardo 216 personas más que en igual período del año pasado. Así cuentan las estadísticas del complejo asistencial a través de números aparentemente fríos. Entre enero y mayo de 2015 los ingresos totales fueron 34.526; en el mismo período de este año, el número creció a 35.393. De estos números surge una diferencia de 867 pacientes más, de enero a mayo. Es decir, un promedio de 7 pacientes más por día.
"Aumenta la recepción de enfermos y aumentan los ejemplos, constantes, casi diarios, de los hechos de violencia en el mismo recinto", según confió a El Tribuno, el jefe del Programa de Emergencias, Dardo Soto.
Y puso un ejemplo. "Eran las 8 de la mañana del último jueves de abril cuando escuchamos a un hombre que gritaba, fuera de control, alcoholizado y aparentemente drogado: "­Me duele mucho la muela... quiero me atiendan ya!".
Una postal habitual, prácticamente diaria, una caja de resonancia de lo que se vive hoy en diferentes ámbitos. Una imagen como aquellas que con todo realismo y crudeza contó el cineasta Damián Zifrón en Relatos Salvajes.
"Lo que vemos en la guardia es mucha violencia, todos los días. Hay un desprecio por la vida, la propia y la ajena", abundó el experimentado médico con 40 años en la guardia. "Yo he advertido, por ejemplo, el fenómeno de las patotas, relativamente nuevo, que llegan acá rompen los vidrios, golpean muebles y hacen todo tipo de desmanes si no son atendidos enseguida", relató Soto.
También más accidentes
Las estadísticas del San Bernardo muestran, entre otros datos salientes, el aumento de heridos en accidentes de tránsito, principalmente en motos.
El año pasado, entre enero y mayo, ingresaron a la guardia 699 heridos de tránsito, en tanto este año fueron 769. El año pasado fueron 130 en autos y 485 en motos; en 2016, los heridos por siniestros con autos fueron 144 y en motos 617.
Sobre este punto, el jefe de la guardia del San Bernardo reflexionó: "El tema de la violencia que vemos en la guardia es el reflejo de lo que se ve en la calle. Vos vas en el auto, hiciste una maniobra que no le gustó al que está al lado, enseguida te insultan de arriba a abajo, cuando no te sacan una punta o un palo, te amenazan o directamente te lastiman . Es una locura. O, si no, ¿cómo es que por una zapatilla alguien puede matar? No me entra en la cabeza esto que pasa. Y pasa con los chicos y con los no tan chicos también. Puede ser, a veces, por la droga, que se lo cargamos a los chicos, pero el tipo que va en el auto y se pone loco por cualquier cosa generalmente no es chico ni está drogado. Es pura violencia".
"Lamentablemente, es un problema social que no se va a terminar en el corto plazo, es muy serio y se ve en todos los ámbitos", recalcó Soto.
Como hace 50 años
"Este hospital -agregó Soto- está, tal cual es, hace 50 años. Por un lado, antes había 200 mil personas que poblaban esta ciudad ahora hay un millón y medio; por otro lado, nosotros tenemos la misma cantidad o menos de camas. Pero no solo en el hospital, también en el sector privado. Entonces, los pacientes quedan en los pasillos porque no se los puede derivar adentro, a las diferentes especialidades, porque todo está ocupado".
El médico dijo no compartir el criterio de algunos de sus colegas de buscar la solución al problema ampliando la guardia. "Lo que yo creo que hay que hacer es hacer otro hospital".

Código rojo o código verde, esa es la cuestión

El 70% de los pacientes atendidos en la guardia no son emergencias. Las atenciones oftalmológicas y las otorrinolaringológicas también arrojan números para el análisis. Números que no hacen más que confirmar lo que los conocedores del tema destacan desde hace mucho tiempo: el 70% de los pacientes atendidos en la guardia no son emergencias, es decir, no llegan con código rojo, ni siquiera anaranjado. "Son los casos que pueden esperar (afecciones menores, pasajeras) comprendidos en el llamado código verde, en teoría, cuadros para ser atendidos en centros de salud pero prefieren venir acá porque saben que siempre alguien los va a atender", puntualizó Soto.
Las estadísticas hospitalarias indican que entre enero y mayo de 2015 se atendieron 2.805 problemas de oftalmología en tanto que por las mismas afecciones fueron 2.399 personas a la guardia, o lo que es lo mismo, 406 pacientes más este año. Similar ocurre en otorrinolaringología: el año pasado se atendieron 305 en tanto en lo que va de 2016, fueron 321; una diferencia de 16 más en este año.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...