El Gobierno, la CGT y empresarios acordaron ayer habilitar una negociación de un bono base de 2.000 pesos no remunerativo para fin de año para trabajadores del sector privado, que no tendrá carácter obligatorio pero serviría para frenar el paro general, mientras que la compensación para el sector público la deberán abordar las provincias.
Luego de más de tres horas de reunión en la Casa Rosada, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, oficializó el acuerdo de debatir un bono que tendrá un piso de 2.000 pesos para trabajadores del sector privado y consideró que ese entendimiento "contempla la posibilidad de superar" el paro que analizaban los sectores sindicales.
Al ser consultado en conferencia de prensa sobre si la CGT iba a dejar de lado la idea del paro tras el encuentro en la Casa Rosada, el funcionario nacional sostuvo: "Creemos que se ha podido avanzar en todos los temas que se abordaron. Estimamos que este acuerdo contempla la posibilidad de superar esta discusión".
Peña detalló que el bono privado deberá debatirse sector por sector y aclaró que "no es un decreto, ni una orden judicial", con lo cual las empresas no están obligadas a abonar esa compensación. "Esto es un documento político, no es un decreto, ni una orden judicial. Lo que sí manifiesta es un acuerdo de todos los que fueron hoy", remarcó Peña en una conferencia de prensa que brindó junto al resto de los funcionarios que participaron de la reunión y en la que no estuvieron sindicalistas ni empresarios.
El jefe de ministros informó que en esta primera reunión del "Diálogo para la Producción y el Trabajo" también se acordó "institucionalizar" esa mesa de discusión entre empresarios, gremios y gobierno, por lo cual habrá nuevos encuentros en la primera quincena de noviembre y diciembre.

Para empleados públicos

Sobre el bono para los empleados públicos, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, ratificó que será "cada jurisdicción la que debe establecer su negociación", mientras que sobre los trabajadores de la administración pública nacional señaló que el Ministerio de Modernización "en los próximos días va a hacer el análisis correspondiente" para establecer si abonará una compensación y su eventual monto.
Para el Gobierno, el saldo de la reunión fue "muy positivo. Lo que hemos vivido es un hecho histórico: no ha habido muchos antecedentes en la Argentina de que el Estado, el sector empresarial y los trabajadores estén en una misma mesa", remarcó Peña.
Por su parte, los sindicalistas se retiraron de la Rosada sin hacer declaraciones, con lo cual aún no estaba confirmado si archivarán la idea de convocar a una medida de fuerza.

Los que fueron

Por el Gobierno estuvieron en la reunión Peña, Triaca y los ministros de Hacienda, Alfonso Prat Gay; de Industria, Francisco Cabrera; de Desarrollo Social, Carolina Stanley, y el secretario de Coordinación Interministerial, Mario Quintana.
Por la CGT asistieron los miembros del triunvirato, Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, e integrantes del Consejo Directivo.
Del sector empresario concurrieron el presidente de la Unión Industrial Argentina, Adrián Kaufman Brea, y su vice, Daniel Funes de Rioja; el presidente de la Cámara de la Construcción, Juan Chediack, y su vice, Gustavo Weiss; Luis Di Fiori y Gonzalo de León, de la Cámara de Comercio; Daniel Pelegrina y Nicolás Pino, por la Sociedad Rural; Daniel Llambías de la Asociación de Bancos Privados, y Adelmo Gabbi y Guillermo Carracedo, por la Bolsa de Comercio.

El gran ausente

Fuentes oficiales habían informado sobre la presencia del camionero Pablo Moyano, uno de los más críticos del Gobierno nacional, pero luego el hijo del exlíder de la CGT, Hugo Moyano, no apareció. "Se bajó 10 minutos antes del arranque", dijeron.
Tampoco estuvieron Armando Cavalieri (Comercio) ni Roberto Fernández, titular de la UTA.

¿Qué te pareció esta noticia?

Comentá esta noticia