Con la contratación de 18 empleados que habían quedado cesantes sobre un total de 32, San Lorenzo cerró una dilatada protesta liderada por ATE, que durante aproximadamente dos meses se manifestó para exigir que sean reincorporados.
La planta de personal tiene poco menos de 200 empleados y, tal como lo explicó en una charla con El Tribuno el intendente Esteban Gonza, "las municipalidades no son bolsas de trabajo, sino que deben estar al servicio de los contribuyentes, y para ello necesitamos utilizar los aportes impositivos en obras que nos hagan crecer".
Finalmente, los sindicalistas aceptaron que más de la mitad de los despedidos sean contratados en diferentes áreas.
El arreglo
"Tras muchos intentos y conciliaciones para superar la situación, se firmó un acta ante la Secretaría de Trabajo. Establece que esos empleados que habían ingresado a la planta permanente hace menos de un año y por lo cual la Municipalidad tenía facultades para cesantearlos, ahora sean contratados. Es un esfuerzo enorme desde lo presupuestario incorporar a esas 18 personas, pero los 14 restantes quedan afuera de este acuerdo", explicó el secretario de Gobierno, Mariano Estrada. Puso el acento en la baja del 30% de la coparticipación que sufrieron el mes pasado y que los obligó a replantear el funcionamiento de la comuna. "Los números son más chicos y tenemos menos recursos. Redistribuimos en áreas más endebles como Tránsito, mantenimiento y en las delegaciones de los barrios aledaños. Venimos con una economía muy compleja y no se puede sostener una planta de recursos humanos tan amplia. Desde una computadora hasta un camión, todo está en pésimas condiciones y tenemos que salir adelante", cerró.

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