Un cambio de Gobierno buscará revaluar el rol del Banco Central como autoridad para defender el peso. Las operaciones que provocaron la iniciación de una causa judicial, provocó temores en los inversores y los directivos del Banco Central.
Por eso al cierre de la semana todos faltaron a la cita. El OCT MAE, el único mercado de futuros del dólar que operó, negoció apenas USD 10,5 millones, repartidos en tres plazos. A fin de noviembre se hicieron 6,5 millones a 9,61 pesos; para el 30 de diciembre se negociaron 3 millones a 9,98 pesos y el 29 de enero de 2016 movió 1 millón de dólares a 10,28 pesos. Estas cifras resultan absurdas para una plaza que movió más de 150 millones por día.
El Banco Central no salió a ofrecer divisas a plazo ni parecieron compradores. Al mismo tiempo, comenzó a circular por las redes sociales una lista de compradores de dólares en las distintas posiciones a partir de marzo de 2016. La lista, de la que no se puede certificar su autenticidad e incluye a personas conocidas, trajo temores, según indica el portal digital de Infobae.
Alejandro Vanoli, el titular del Central, que lleva operados en el OCT-MAE USD 20.000 millones, una cifra similar a la que tiene acumulada en el Rofex, no estuvo presente en el mercado de futuros. Esto fue tomado como una señal de que cesarían las intervenciones oficiales en los próximos tiempos.
El volumen que lleva operado el Central puede desatar una catástrofe ante una devaluación. Por caso, si se llevara el dólar a 14 pesos, el quebranto alcanzaría a 170 mil millones de pesos, una cifra impagable.
Singular brecha de precios con el EMTA de Nueva York
La acusación por malversación, ante la justicia, tiene como argumento principal que se vendieron dólares a un precio que llegó a ser 45% inferior al de Emerging Markets Trade Association (EMTA) de Nueva York.
La disparidad entre los dos mercados posibilitaba comprar dólares a futuro en Buenos Aires a 10,86 pesos a partir de la posición marzo de 2016 y vender al mismo tiempo las mismas posiciones a más de 15 pesos en Nueva York. El negocio era excepcional y sin riesgo. Por eso la gente de Macri se reunió con los productores para encontrar una solución al problema.
El campo liquidarían 10.000 millones de dólares
Trascendió que para evitar el quebranto, los hombres del campo liquidarían cuando asuma el nuevo presidente, poco más de USD 10.000 millones en granos y oleaginosas que tienen almacenados en silo bolsas. Algunos prometieron adelantar divisas de exportaciones futuras.
A cambio, el nuevo Gobierno llevaría el dólar a 11 pesos y suspendería el cobro de retenciones hasta fines de julio que son los meses más comprometidos por la venta indiscriminada de dólar futuro que hizo Alejandro Vanoli.
El Gobierno percibiría el impuesto a las Ganancias por estas operaciones, algo que no sucedía con el tipo de cambio retrasado al que debía restársele el porcentaje de las retenciones, que en el caso del complejo oleaginosa llega al tope del 35 por ciento.
El trato fue acordado porque el daño monetario y fiscal de no percibir las retenciones es inferior al que ocasionaba el cumplimiento de los contratos de futuro si la devaluación con liberación del cepo cambiario fuera mayor a 11 pesos.
Si el acuerdo se concreta, la pérdida en los mercados de futuro puede quedar acotada a una cifra manejable que no superaría los $20.000 millones para las posiciones entre marzo y julio.
Acuerdos con exportadores podría reducir atrasos con importadores
Por otra parte, las nuevas autoridades del Banco Central se encontrarían con una cantidad considerable de dólares que les permitiría sostener ese tipo de cambio de $11 y comenzar a regularizar atrasos con proveedores de importadores, para reactivar la producción nacional y el comercio. Por lo menos esto es lo que imaginan los autores de la medida.

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Sección Editorial

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oscar herrera
oscar herrera · Hace 12 meses

Muy bien


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