"Quiero que salga en libertad". Luis Orlando Aguirre (32 años) se pronunció a favor de su amigo, el imputado en la tragedia vial de Campo Quijano, Jorge Omar Barrientos. El joven oriundo de Rosario de Lerma fue el primero en declarar ayer en las audiencias que se desarrollan en la Sala de Grandes Juicios de la Ciudad Judicial.
En la jornada las lagrimas volvieron a florecer en los rostros de los familiares de las víctimas de la desgracia. La amargura se mezcló con la impotencia, la bronca y la nostalgia tras escuchar los siete relatos a cargo de los testigos.
El lunes seguirá el juicio desde las 9.15, y posiblemente el miércoles se realizará una inspección ocular en el lugar.
En el Salón Miguel Ragone se investiga lo sucedido el 19 de enero de 2014 en el camping Juanillo López, de Campo Quijano, donde un descontrolado auto conducido por Omar Barrientos fue a parar a toda velocidad arriba de otro vehículo y causó una catástrofe. El saldo fue cuatro muertos y varios heridos. El imputado está acusado de homicidio simple, lesiones graves y lesiones en perjuicio de Ana Belén Jurado, Juan Cruz Jurado, Sergio Rodrigo Tapia y Mario Alejandro Liendro; Ámbar Valentina Vargas y Paola Aramayo, Ana Rivero Meza, Luis Orlando Aguirre, Martín Nicolás Romero, Fabián Alcócer. Todo en concurso real.
"El diablo"
Aguirre, amigo del acusado, contó que la noche previa a la tragedia habían estado en su casa con Barrientos viendo el partido de fútbol entre Boca y River y tomando vino. "Cerca de la 1.30 nos fuimos al boliche Trenzas en Rosario de Lerma", contó. Salieron cerca de las 6 y siguieron bebiendo. "Volvimos a mi casa y Barrientos se había dormido en el auto, yo me fui adentro de mi casa y después de un rato salí a verlo, medio que balbuceaba. Me puse a lavar el auto y cuando se despertó le dije: "Mira cómo quedó el diablo''". Cerca de las 8, con el "diablo" reluciente salieron a dar una vuelta, paseo que se transformó en una pesadilla.
Con un relato similar, el resto de los testigos que, según dijeron, conocieron esa noche a Barrientos, después de una juntada en la casa de Mario Liendro, compraron más vino y salieron para el dique Las Lomitas, desde allí a río blanco y cuando volvían a Rosario de Lerma ocurrió la tragedia.
Casi al unísono, las descripciones coincidieron en que al momento de regresar del río o bien se durmieron o perdieron la memoria.
Además del peón rural, amigo del acusado, en medio de la diversión dijeron conocer a Barrientos Martín Romero y Pablo Rajido.

"Agonizaba y se murió en mis brazos"

Carlos Ismael Vega estuvo junto al grupo de amigos en el camping. Fue el cuarto testigo de los siete. Carlos Ismael Vega, un joven carpintero amigo de la familia Jurado y Tapia, hizo una descripción de los hechos que hizo estremecer a los presentes que colmaron la sala. La señora de Jurado volvió a quebrarse tras sus dichos. "Llegado el sábado a la tarde preparados para pasarla bien, divertirnos. Al otro día hicimos un asado y nos dividimos en dos tandas para comer. Después de comer vino la segunda tanda de chicos, como hacía mucho calor nos fuimos a un costado buscando sombra. Siento un impacto, el auto había caído me acerco a ver y Juan Cruz (Jurado) estaba herido en la cabeza, Ana Rivero tirada, Ana Belén era la más grave, no tenía dientes, le faltaba la nariz y tenía las orejas cortadas. Estaba agonizando, la agarre y murió en mis brazos", contó.

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