"Al menos 23 muertos y 40 heridos, entre ellos varios graves y niños", indicó el director de la ASL de Bari, capital de Apulia, encargada de administrar los hospitales de la región.
El balance subió dramáticamente durante la jornada pasando de 12 muertos a 20 y no se excluye que aumente ulteriormente, ya que muchos de los heridos atrapados entre los hierros retorcidos son graves.
El ministro de Transporte, Graziano Delrio, quien llegó al lugar del accidente, no quiso dar un balance de la tragedia.
"Ha sido un accidente de proporciones enormes. Un choque muy violento", aseguró.
Unos 200 socorristas, entre bomberos, policía y agentes de la protección civil trabajaron por horas bajo un calor asfixiante de cerca 40 grados para extraer a los heridos de los hierros retorcidos del tren.
El accidente ocurrió hacia las 11H30 locales (09H30 GMT), entre Andria y Corato, en una zona rural, entre un campo de olivos, ubicado al norte de Bari.
No se conocen las razones del accidente, en una región donde numerosas personas se transportan en tren, y no se excluye un error humano o técnico.
El primer ministro Matteo Renzi prometió investigar las razones de la tragedia y viajará este mismo martes a la región. "No vamos a detenernos hasta que no se conozcan las causas del accidente. Ahora es el momento de la lágrimas y de recuperar en primer lugar las víctimas y los heridos", agregó.
La colisión fue frontal entre dos trenes formados cada uno por cuatro coches, los cuales transitaban en dirección opuesta por la misma línea.

Paisaje apocalíptico

La periodista italiana Lucia Oliveri, entre las primeras personas que llegaron al lugar del siniestro, contó al canal de noticias RaiNews24 que vio "una escena apocalíptica, me dieron ganas de vomitar".
La reportera precisó que en esa línea, gestionada por Ferrotranviaria, una compañía privada, suelen viajar numerosos estudiantes así como viajeros que se dirigen al aeropuerto de Bari.
Un niño fue extraído vivo de los restos e inmediatamente transportado en helicóptero al hospital de Andria.
Numerosas personas, en particular familiares de las víctimas, se encuentran en el lugar del accidente, de difícil acceso, ya que está en pleno campo, entre olivos.
Las autoridades locales crearon una unidad de crisis. Por ahora han optado por no divulgar la lista de los fallecidos.
Ferrotramviaria, una compañía privada, suelen viajar numerosos estudiantes de la Universidad de Bari, que habitan en localidades cercanas y que en estos días presentan exámenes semestrales. Tres helicópteros asisten a los cuerpos de bomberos y equipos de emergencia para intentar sacar a los heridos. Un niño fue extraído vivo de los restos e inmediatamente transportado en helicóptero al hospital de Andria. Numerosas personas, en particular familiares de las víctimas, están intentando llegar al lugar del accidente, de difícil acceso, ya que se encuentra en pleno campo, entre olivos. El alcalde de Corato, Massimo Mazzilli, lamentó en Facebook el desastre y escribió que es 'como si un avión se hubiese estrellado'. Las imágenes aéreas difundidas por las bomberos muestran claramente el choque con los convoyes delanteros totalmente destruidos y restos esparcidos alrededor. De uno de los trenes quedó intacto sólo el último vagón y del otro dos vagones. 'Es una tragedia terrible', comentó a SkyTg24 el comandante del cuerpo de la policía urbana de Andria, Riccardo Zingaro, quien participa en las operaciones de socorro.
En los últimos años Italia no había registrado accidentes tan graves. En julio de 2013 un bus se salió de la carretera causando la muerte de 38 personas que viajaban a bordo. El vehículo, que llevaba unos cincuenta pasajeros, todos ellos de la provincia de Nápoles, viajaba a toda velocidad por una colina cerca de Avellino, a unos cincuenta km al este de Nápoles.

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