El estudio de los nombres de los lugares o accidentes geográficos (topónimos) ha tenido ricos cultores que han dejado una obra mayúscula sobre el tema. Entre ellos merece destacarse a Samuel Lafone Quevedo, fundador del pueblo de Pilciao (Catamarca), que fuera catedrático y director del Museo de La Plata, autor de un enjundioso "Tesoro de catamarqueñismos" (1927). El historiador salteño Atilio Cornejo autor de "Ensayos sobre la toponimia aborigen de la provincia de Salta" (1940). José Vicente Solá y su clásico y muy útil "Diccionario de regionalismos de Salta" (1949). A ellos pueden agregarse con provecho la "Toponimia de Salta" (1983) de Fernando R. Figueroa; la toponimia jujeña de Andrés Fidalgo; las toponimias tucumanas de Benjamín Gutiérrez Colombres y de Manuel Lizondo Borda; las voces santiagueñas de Oreste Di Lullo; los numerosos trabajos sobre Jujuy de Antonio Paleari y de Rolando Braun Wilke, los aportes salteños de Susana Martorell de Laconi, entre muchos otros. Todo ello fue compilado en el monumental "Diccionario de americanismos en Salta y Jujuy", un volumen de 896 páginas escrito por un grupo de académicos de la Universidad Nacional de Salta bajo la dirección de María Fanny Osan de Pérez Sáez y Vicente J. Pérez Sáez, publicado en Buenos Aires en 2006. Desde hace añares tengo en mis manos, y recurro a ella cuando la necesito, la "Geomorfonimia argentina" de Alberto Vúletin, una edición de 1961 publicada en Buenos Aires como separata del Boletín de Informaciones Petroleras (BIP). El ejemplar está autografiado por el autor, con una dedicación manuscrita a Fernando H. Casullo, autor de numerosos trabajos sobre lunfardo, poesía rioplatense y vocablos indígenas en el español corriente. El texto de marras es un folleto de 64 páginas, donde Vúletin reúne unos 300 términos geográficos que se usan en Argentina, los que están ordenados alfabéticamente (desde abajadero hasta volcán) con su correspondiente descripción, origen etimológico y su equivalencia en lenguas indígenas. El trabajo está acompañado con fotografías de época sobre algunos de los rasgos geográficos descriptos o bien croquis, mapas o dibujos del autor que ilustran el objeto mencionado. Existe una edición anterior que fue publicada en 1958 por la Universidad Nacional de Tucumán. Por su trabajo en YPF y las misiones geológicas al norte del país, la obra de Vúletin tiene numerosos términos valiosos sobre la toponimia del norte argentino. También en dicha Universidad de Tucumán publicó su trabajo "Zoonimia andina" y envió otro sobre "Fitonimia andina", que al parecer nunca fue impreso. El trabajo sobre zoonimia fue publicado por el Instituto de Lingüística, Folklore y Arqueología de la Facultad de Filosofía y Letras de la sede Santiago del Estero de la Universidad Nacional de Tucumán. La obra de Alberto Carlos Antonio Vúletin, nacido en Santiago del Estero en 1897, es rica y vasta. Entre sus primeros trabajos puede citarse "Algunos topónimos misteriosos de la provincia de Salta" (Buenos Aires, 1947) y "Factores negativos en la toponimia argentina", un folleto de 10 páginas publicado en 1951 bajo el sello de Publicaciones de la Sociedad Argentina de Americanistas. En 1948 dio a conocer su "Toponomátisca del Neuquén. Nomenclador geográfico del territorio con traducciones toponímicas, ubicaciones y descripciones geográficas de sus accidentes". Gran parte de su obra la dedicó a Neuquén, La Pampa y a otros aspectos de la Patagonia. Sobre la provincia de Neuquén escribió una obra, hoy clásica, titulada "Neuquén: fauna, flora, riquezas naturales, Toponomástico y guía turística. En 1982 con prólogo de Bernardo Canal Feijoo publicó su trabajo "Huecuvumapu (Curanderos, hechiceros y mitos de la Patagonia y de Tierra del Fuego)", en la Editorial Gardenia. Téngase presente que Huecuvumapu es equivalente a Pachamama o Madre Tierra, en el idioma de los originarios de los Andes argentinos y chilenos. Sin embargo la obra en que al parecer logró los mejores resultados académicos de su labor fue "La Pampa. Grafías y etimologías toponímicas aborígenes", un trabajo de 223 páginas que fuera publicado en 1972 por la Editorial Universitaria de Buenos Aires (Eudeba) y reeditado en 1978. Al informar sobre esta obra, el comentario editorial era más que elocuente y sintetiza de alguna manera el valor del trabajo en la ciencia de la toponimia. Cito "El hombre ha ido dando su forma a la tierra. Los vocablos que emplea para designar el lugar en el que vive y muere recogen algo de su ser y de su existencia un estilo, aconteceres, tradiciones. Y también una suerte de imagen de la realidad pasada. La toponimia da nueva vida a la cultura y al proceso folk, al reconstruirlos y replantearlos desde una perspectiva presente. Esta ciencia, relacionada con la psicología social, con la historia, con la arqueología, con el folklore, con la mitología, con la lingüística, representa un camino auxiliar, pero ineludible, para adentrarse en el alma de lo que fue y de su expresión contemporánea. Recorrer en sentido contrario el cauce de la formación de un vocablo es la apasionante tarea a la que se ha entregado el señor Vúletin, en esta singular especie de recopilación y resumen de un pasado que subsiste". También se le debe un poco conocido "Fichero geográfico y ordenamiento y racionalización de la toponimia argentina", publicado por la Revista de Geodesia de la Provincia de Buenos Aires y un muy útil "Diccionario Mapuche-Español", publicado por Siringa Libros. Ernesto Domenech, que fue su discípulo cuando ingresó a YPF en 1948, cuenta en sus memorias que entre la dotación de cartógrafos se encontraba "Alberto Vúletin, un santiagueño alegre y un excelente dibujante, autor de varios libros de toponimia, y quien le enseñó a querer la profesión". Vúletin fue el delegado de YPF ante el IRAM por diez años. El profesor Vúletin fue miembro de la Academia Argentina de Letras y se desempeñó a cargo del Departamento de Investigaciones Filológicas en la década de 1960. A él solo le gustaba definirse como alguien que había dedicado su vida al cultivo de la arti-ciencia.

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Sección Editorial

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Hugo Ren Fern?ndez
Hugo Ren Fern?ndez · Hace 5 meses

Muy interesante Sr. Alonso. Abrí de pura casualidad esta publicación y me prendé de ella. La leí de punta a punta. Aclaro que mi actividad no tiene nada que ver con este trabajo. Felicitaciones desde Tartagal (Salta)


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