A veces la vida, nos deja en una esquina parados a la intemperie, sin abrigo y con la inmensa duda de cuál dirección tomar. En verdad, no es la vida. Son los aprendizajes que me forjo para crecer. Debilidad, desesperación, miedo, tortura, indecisión, indiferencia, desasosiego, falta de confianza en sí mismo, desaliento, incapacidad, retraimiento. Una larga lista de defectos que nos dejan en el umbral de la noche oscura del alma. Un pensar erróneo sostenido en el tiempo desembocará en un estado emocional en desequilibrio y alterará una función física que inexorablemente llevará a una enfermedad. En medio de todo esto, una persona puede presentar un amplio espectro de sintomatologías.
El hombre necesita comprender que nada de lo que le ocurre es casual. Todo sigue un orden mayor que conspira para su evolución.
Recibo consultas de muchos que no ven salida a sus dificultades de la vida. Recuerdo un caso de un hombre que habiendo perdido su trabajo sentía un gran desamparo pues era el sostén de sus tres hijos y también de su esposa. Abatido, parado en la vereda del pesimismo y con una profunda desilusión se negaba a ver salida posible. Su físico presentaba como alarma, alta presión y dificultad para orinar. Una combinación poco saludable.
Afortunadamente, la naturaleza edifica patrones de sanación entre sus hierbas. Esa inteligencia superior es la que la lleva a existir a través de los tiempos. La síntesis de la vida se manifiesta en toda su gloria en el reino vegetal. De las hierbas, las flores y los árboles, se extraen remedios naturales para ayudar a la vida humana a cambiar patrones de conducta erróneos. El movimiento de las plantas y las flores en dirección a la luz, nos revela su vocación hacia la evolución. Llegan al hombre como energía floral. Las vibraciones contenidas en las esencias florales, transmutan nuestras energías negativas, tanto en el cuerpo emocional como en el cuerpo mental, y de esta manera, en nuestro cuerpo físico.
Estas energías transmutan, transforman e iluminan, elevando el nivel de la conciencia.
Un floral de la selva amazónica llamado alcachofra fue lo que preparé para el caso del paciente que les relaté. Este remedio cargado de virtudes naturales, un preparado sin vinculación química, proporciona grandes transformaciones en la conciencia. Se destaca en situaciones donde no se puede ver la salida. Uno se siente inseguro, aprehensivo y miedoso. Donde uno solo cuenta con uno mismo para resolver. Donde los miedos invaden y las inseguridades avanzan. Otorga una excelente fuente de coraje. Trae tranquilidad. Muestra la salida. Abre a un nuevo tiempo. A lo nuevo. Lo utilizo para personas que necesitan cerrar etapas y están aprisionadas en posturas rígidas que solo detienen su bienestar y empobrecen su salud con diferentes trastornos físicos. También para los que conservan posturas rígidas que los atan al pasado. Presos de posturas ultrapasadas. Detenidos en la evolución de sus vidas por esta rigidez.
Alcachofra sirve para actualizarse. Trae lo nuevo. Nos abre al nuevo tiempo que surge. Para los que necesitan.

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tiziano  ferio
tiziano ferio · Hace 3 meses

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