Alejandro Cornejo D''Andrea transita los últimos días al frente del Ministerio de Seguridad de la Provincia. Su reemplazo aún es un misterio, pero a fin de mes ya habrá nuevo ministro. A las cuestiones de microtráfico, violencia de género, ataques a choferes de colectivo y secuestros virtuales, las últimas semanas también estuvo abocado, junto a la Municipalidad de Salta, a intensificar los controles en el corredor de la Balcarce.
El funcionario aseguró que se seguirá acompañando todas las medidas que adopte la Subsecretaria de Control Comercial de la comuna, a cargo de Nicolás Avellaneda, para que los empresarios de ese corredor cumplan las normas vigentes.
Cornejo D''Andrea asumió como ministro en diciembre de 2013 y dejará el cargo para atender cuestiones personales.
Cobró mucho revuelo la situación en el corredor Balcarce por los últimos controles ¿Cómo seguirán trabajando en ese lugar? ¿Qué se hará de ahora en más?
Nosotros no tenemos las herramientas para hacer un cambio, eso es función del Municipio. Sí observamos que el trabajo que viene desarrollando la Subsecretaría de Control Comercial de la Municipalidad, a cargo de Nicolás Avellaneda, está dando excelentes resultados. Nosotros venimos acompañando esa tarea con la premisa de que hay que cumplir las normas, las ordenanzas. Se debe respetar la capacidad de personas, que en definitiva no se venía cumpliendo en la Balcarce. En verdad, muchos lugares infringían la norma y otros que tenían habilitaciones con anexo baile terminaban siendo boliche y superaban cualquier capacidad establecida. Inicialmente yo fui claro en acompañar la iniciativa del subsecretario de Control, que tenía que resolver esta problemática. En definitiva, la Balcarce no reúne las condiciones urbanas ni de infraestructura para soportar tal cantidad y afluencia de personas en forma simultánea. Es una zona con locales comerciales, con precariedad en sus instalaciones, y debió tomarse una decisión seria y definitiva.
Se informó que se redujo la cantidad de incidentes, pero también va menos gente a la Balcarce...
Hubo una reducción de más del 50 por ciento de los incidentes, pero además se evitó una situación de conflictividad constante y de tensión permanente. La cantidad de gente ha disminuido, pero ojo, yo he leído algunas declaraciones de empresarios señalando que la problemática actual de la Balcarce es por el control por parte del municipio. No obstante, hay una situación compleja en el orden macroeconómico y está la cuestión del clima. Más allá de eso, nadie se puede enojar porque se les haga cumplir las normas vigentes, eso tendría que haber sido siempre. Entonces, si un negocio no es rentable cumpliendo las normas, ¿quiere decir que para que sea rentable se tiene que estar en una situación de ilegalidad? En definitiva, aquí hay que discutir si estamos dentro o fuera de la ley.
Escuché declaraciones en los medios del subsecretario de Control sobre la prórroga de 12 meses que van a dar los locales con anexo baile para que después no se habiliten más. Quiero dejar en claro que se seguirá acompañando la medida y el trabajo de Nicolás Avellaneda en la Balcarce, que no es otra cosa que estar dentro del marco de la ley.
¿Cómo se está concretando la transición en el Ministerio de Seguridad?

Mi transición es trabajar el doble hasta que el gobernador formalice quién ocupará el cargo, pero hay un equipo de trabajo que continuará. La línea de trabajo es tratar de seguir mejorando la prestación del servicio de seguridad, modernizando la fuerza y articulando con los distintos poderes del Estado. Nosotros estamos convencidos de que la problemática de la inseguridad va mucho más allá del accionar policial.
Pese al incremento de la cantidad de policías en la provincia, la Nación dio a conocer estadísticas por provincia y hay datos alarmantes 
de Salta como los casos de abuso. ¿A qué se debe?

En Salta tenemos 11.300 policías para 1.300.000 habitantes. Hay dos factores que hacen al incremento de los datos registrados, uno es el aumento de hechos, eso está claro. Nadie puede desconocer que en los últimos 15 años en la Argentina el crecimiento de los delitos fue sostenible. Entre 2014 y 2015, en tanto, se percibió un amesetamiento. Sí se visualizan las denuncias de abusos sexuales; que sé que aumentaron mucho, como los casos de violencia de género. Pero en Salta hay una realidad objetiva que no ha pasado en otras provincias: es la única en tener un sistema único de registro de denuncias, entre el Ministerio Público Fiscal y el Ministerio de Seguridad. El sistema hoy registra el 80 por ciento de las denuncias y el otro 20 por ciento proviene a veces de parajes muy lejanos, sin internet. Eso se carga una vez que llega a la fiscalía. Pero además de mejorar en los últimos años el sistema informático, se han creado fiscalías penales, hay 44 en todo el territorio provincial. Hay municipios que no tenían fiscalías y estaban lejos de acceder a un sistema judicial. Hemos creado 50 dependencias policiales, entonces se aumentaron la cantidad de boca de registros y además tenemos un sistema único. Eso ha permitido que mejoremos mucho el registro de los hechos delictivos.
Que haya fiscalías específicas como graves atentados contra las personas, violencia de género y delitos económicos también mejora que los hechos denunciados sean bien tipificados y atendidos por fiscales específicos en la materia.
¿Cómo mutó la forma de delinquir en Salta? ¿Qué cambió, por ejemplo, en el microtráfico?

El delito siempre se va perfeccionando y mutando, más aún si hay una estrategia de persecución de delitos. En el caso del narcomenudeo se va sofisticando. Ante los buenos resultados en la detención de dealers y personas dedicadas al narcomenudeo, ahora tratan de no tener mucha sustancia en su poder. De ese modo, evitan poder quedar en una tenencia con fines de comercialización y caen en una tipificación de tenencia simple. También usan a menores para la comercialización. Estamos viendo desde un tiempo que al ladrillo de paste base, que venía de Bolivia, lo están haciendo tizas en la frontera. Es decir, están realizando ese proceso para que directamente vengan las tizas y no el ladrillo. Esa es una mutación de la manera delictiva. Siempre hay que generar nuevos procesos, tecnologías, capacitación y formación que permitan achicar la distancia entre los delincuentes y la persecución del delito. Por eso presentamos el proyecto de ley sobre la Policía de Investigaciones y anteriormente la reforma del Código Procesal Penal. Tenemos que ser cada vez más ágiles porque el delito se va perfeccionando y el delincuente tiene a su alcance todos los medios posibles para eludir las fuerzas de seguridad y la Justicia. Salta últimamente hizo un esfuerzo muy grande en modernización.
A fines del pasado se reformó el Código Contravencional, pero aún no se aplica del todo. El jefe de la Policía, por ejemplo, sigue como juez de las infracciones...


Se está aplicando el nuevo Código, pero tiene un proceso de seis meses. Hoy el juez contravencional sigue siendo el jefe de la Policía, pero falta poco tiempo para que se aplique el cambio en base a la nueva ley.
¿Por qué en la zona roja se sanciona solo a quien se prostituye y no al cliente como indica el nuevo Código de Contravenciones?

En la reforma contravencional está la figura y la sanción al cliente. Pero la demora del cliente no es una cuestión de no hacerlo, si no una cuestión operativa. En la medida que se pueda aplicar, se lo hará.
De las 1.100 cámaras anunciadas, ¿cuántas están instaladas y en funcionamiento?

Son mil cámaras fijas y 100 móviles. De los equipos fijos hoy hay instalados en la ciudad de Salta 570, en Orán 100 y en Tartagal 100. Tenemos además un 5 por ciento que por algún motivo dejaron de funcionar. Estos son elementos electrónicos que están en la vía pública y sufren distintas situaciones. Se hace el mantenimiento pero también hubo hechos de vandalismo, y en esos lugares no se pudo hacer un reemplazo de cámaras, pero la gran mayoría está operativa. En promedio por día entre Salta, Orán y Tartagal hay casi 120 intervenciones con la cámaras de seguridad. Restan instalar cámaras que son las de detección de patente, que requieren una implementación específica.
Los choferes de Saeta reclaman mayor seguridad. ¿Qué respuesta se está dando?

Hay una situación estructural de violencia, de vandalismo y cuestiones específicas de ciertos hechos delictivos. Se firmó un acta acuerdo en la que se fijaron pautas. Es imposible tener un policía en cada una de las unidades, pero hay un sistema rotativo con presencia policial en punta de línea y un seguimiento con cámaras de seguridad en las paradas. Se hizo un esquema de patrullaje inteligente y nosotros lo estamos cumpliendo.
En la medida que la situación económica y financiera lo permitan, hay que ir incorporando cabinas antivandálicas.
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Sección Editorial

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Jose Alberto Perez
Jose Alberto Perez · Hace 5 meses

El ministro dice que deja un equipo de trabajo que sigue funcionando ¡¡¡ de que equipo habla, a menos que sea un equipo de fútbol de funcionarios que sólo pueden servir para eso, pero para trabajar en serio y dar resultados buenos para la ciudadanía, no se rescata ni uno. Las preguntas del periodista son muy permisivas y no le hace ninguna pregunta comprometedora.


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