La tranquilidad del campo desde hace tiempo pasó a ser un recuerdo para muchos productores salteños. El aumento de los delitos rurales puso en alerta al sector.
Una fumigadora cuesta alrededor de 700 mil pesos y un litro de agroquímicos puede valer 500 dólares. El elevado costo de los equipos e insumos utilizados en las actividades agrarias motiva a que los robos sean cada vez más frecuentes.
En la ruta 81, entre las localidades de Hickman, Dragones y Pluma de Pato, se concentra desde hace tiempo la mayor cantidad de hechos delictivos. Situaciones que antes se daban solo en Buenos Aires o Santa Fe, en los últimos cuatro años se hicieron habituales en los departamentos de Anta, San Martín y Rivadavia.
Las demandas del sector están presentes constantemente en las entidades que lo nuclean. En el campo, el abigeato no dejó de ser importante pero pasó a un segundo plano.
"El robo de ganado es una de las demandas más recurrentes pero, últimamente, la sustracción de productos como agroquímicos o equipamiento es lo que más preocupa", dijo a El Tribuno el vicepresidente de la Sociedad Rural Salteña, Lucas Elizalde.
"Existe buena predisposición del Ministerio de Seguridad y de la Policía de Salta pero hay mucho descreimiento en la gente y eso hace que no se denuncie habitualmente", agregó Elizalde.
La falta de efectivos policiales y vehículos, sin dudas, refleja una realidad que para los productores genera reticencia al momento de dar a conocer los hechos delictivos, por lo tanto, la cantidad de denuncias es limitada.
La Policía de la Provincia registró en el 2015 solo cuatro denuncias de robos; un tractor y agroquímicos fueron los elementos sustraídos. Se radicaron en la localidad de Joaquín V. González.
Además, este año la fuerza de seguridad tomó conocimiento de un evento delictivo en Embarcación.
Nuevas modalidades
Las distancias y la dificultad en las comunicaciones son parte de una realidad que contribuye a que las denuncias no sean habituales entre los productores. A pesar de que existen, las respuestas al respecto son pocas.
"Hay bandas de delincuentes que van buscando nuevas modalidades. Existen colonias hortícolas con un nivel de informalidad muy alto que también contribuyen a que lo robado se comercialice", aseguraron desde la entidad rural.
En este sentido representantes rurales, junto a autoridades policiales y de Seguridad, acordaron elaborar una base de datos que reúna la totalidad de las denuncias para hacer un seguimiento de las mismas.
Dentro de los hechos delictivos que tuvieron a productores como víctimas figuran tomas de rehenes y el desvalijamiento de fincas. A pesar de ello, los agroquímicos son los objetos más sustraídos. En febrero se conoció un robo de 613 litros del producto que ocurrió en el norte de la provincia.
Si bien el abigeato todavía golpea al sector, la utilización de violencia en el resto de los delitos rurales es lo que más preocupa a los propietarios de fincas.
El abigeato
El robo de ganado aún continúa entre las actividades delictivas que afectan al sector agropecuario de la provincia y durante el 2015 hubo 115 casos en los que tuvo intervención la Policía Rural.
De acuerdo a información de la dependencia, la zona más afectada es la de Anta y, aunque se registra una disminución en el Valle de Lerma, el abigeato sigue inclusive en la capital salteña. El año paso
existieron operativos en diferentes barrios de la ciudad, entre ellos Solidaridad.

Mesa de Seguridad

La inseguridad representa uno de los problemas que más preocupa a los productores agropecuarios de todo el país. El secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco, se reunió con integrantes de organismos del sector para poner en marcha la Mesa Nacional de Seguridad Rural con el objetivo de trabajar en forma conjunta para mejorar la prevención del delito y realizar un mapeo sobre ilícitos en zonas rurales.

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