Con casi un mes de demora concluyeron las obras de refacción en la escuela 4.763 Hugo Luna de Orán, por lo que tras el receso de invierno, los alumnos pudieron volver a ocupar el edificio que tuvo que ser refaccionado por el deterioro que mostraba en varios sectores.
Las obras fueron exigidas por la comunidad educativa antes del inicio del ciclo lectivo ya que en algunas aulas y galerías se había desprendido parte del cielorraso como consecuencia de las copiosas lluvias veraniegas.
Patricia Costas, directora de la escuela ubicada en el barrio 20 de Febrero, anunció el feliz retorno de todos los chicos, luego de un primer semestre en el que los alumnos estuvieron separados en dos grupos, tomando clases en aulas prestadas por otra institución.
El año se inició con serios problemas edilicios, lo que tornaba peligrosa la permanencia de chicos y docentes en la escuela por el estado de los techos de casi todo el establecimiento.
La emergencia provocó la suspensión momentánea del dictado de clases al comienzo del ciclo escolar y el posterior traslado de casi todos los alumnos a otro edificio.
Este lunes, con el techo refaccionado a nuevo, los alumnos regresaron a tomar clases en el tradicional edificio, con mucho entusiasmo, como lo comentó su directora.
"Creo que hoy no faltó nadie", dijo Costas. La docente manifestó que se está trabajando aún en detalles de pintura, en pizarrones, sanitarios y en el sector de Nivel Inicial, para dejar todo en condiciones.
La inversión
Los trabajos se efectuaron en una superficie total de 1.330 metros cuadrados y significaron una inversión del Gobierno provincial cercana al 1.300.000 pesos. Las tareas contemplaron la colocación de nuevo cielorraso de placas suspendidas de yeso, nueva instalación eléctrica general y reubicación de artefactos de iluminación y ventilación.
Las labores se ejecutaron en diferentes etapas para afectar lo menos posible el normal desarrollo de las actividades en el edificio escolar y en concordancia con las necesidades planteadas por la institución, con el fin de optimizar las condiciones edilicias en beneficio de los alumnos y el cuerpo docente. Durante el periodo de refacción, los alumnos de los tres niveles (inicial, primaria y secundaria) recibieron clases en las aulas de catequesis de la Iglesia San Antonio, ubicadas en el pasaje Arístides Nibi.
Los directivos y la Cooperadora Asistencial también pusieron de su parte, ya que aprovecharon la ausencia de los chicos para pintar la institución, trabajos que están prontos a finalizar.

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