Trabajar para concientizar y evitar accidentes de tránsito en Orán. Ese fue el objetivo de un grupo de alumnos del tercer año del colegio Bachiller 5089, de la ciudad de Orán, que ganaron el tercer puesto del concurso provincial Jóvenes en Acción.
Como premio, recibieron un apoyo económico para poner en marcha el proyecto "Frenemos la imprudencia al conducir y transitar" en la ciudad de Orán.
Con estos fondos, los chicos se dedicarán a ser promotores de la educación vial. El trabajo apunta principalmente a la educación y formación de niños y adolescentes, actores necesarios como promotores de una cultura vial responsable.
8 mil pesos recibieron los alumnos, que ganaron el tercer puesto en el concurso provincial Jóvenes en Acción. Lo destinarán para varias acciones de concientización.
La coordinadora del proyecto es la profesora Claudia Mesurado, quien explicó que uno de los objetivos de esta iniciativa es promover e impulsar una nueva cultura vial que apunte a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, partiendo siempre del respeto y cumplimiento de las normas de tránsito.
"Entre todos los temas disponibles elegimos la educación vial porque, lamentablemente, en Orán la mayoría de las personas son irresponsables e imprudentes al conducir", contó Lucas Sánchez, uno de los autores del proyecto
Los alumnos tienen previstas una serie de actividades que podrán solventar con los 8.000 pesos del premio.
Realizarán simulacros de accidentes viales para capacitar a la comunidad y la proyección de videos educativos para los niños de distintas instituciones educativos en la Casa de la Cultura local. También una exposición de fotos denominada "El museo de la imprudencia", que se llevará adelante en la Casa del Bicentenario en fecha a confirmar.
"Me di cuenta de que nadie se pone en nuestro lugar. En los espacios públicos, como el cine, no hay rampas. Pensar en el otro es todo un desafío". Mauro, joven en silla de ruedas
"El tránsito de Orán lo construimos entre todos, la base es la educación", dijo Candela, integrante del proyecto.
Por su parte, Cintia opinó que este trabajo le sirvió para tomar conciencia de su imprudencia, no solo como conductora, sino como peatona.
En tanto, Nahuel fue contundente con el tema de la violencia: "Nuestra relación con el tránsito refleja un relación de violencia e intolerancia".
La falta de inclusión social de aquellas personas que tienen diversas discapacidades motoras también quedó en evidencia. Uno de los integrantes del proyecto es Mauro, quien está en silla de ruedas y resaltó todos los obstáculos a los que las personas con limitaciones motoras deben enfrentarse al momento de trasladarse por la ciudad.
"Me manejo en sillas de ruedas y me doy cuenta de que nadie se pone en nuestro lugar. No puedo salir solo, por el mal estado de las veredas y por la faltas de rampas en edificios públicos, como el cine o la Casa de la Cultura. Pensar en el otro es todo un desafío", señaló el joven.

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