Los camiones que transportan granos como maíz y en menor medida maní y sorgo, ya no tienen donde estacionar. La avenida San Martín, principal acceso a la localidad fronteriza, y las playas de estacionamiento, están abarrotadas de unidades de gran porte y, por falta de espacio, van ganando las calles. Muchos choferes optaron por permanecer al costado de la ruta nacional 34, a la altura de Aguaray, para evitar un mayor congestionamiento.
A este desorden de tránsito se suma la protesta de los bagayeros bolivianos que anticipan que hoy interrumpirán el paso en el puente internacional Salvador Mazza - Pocitos y las vías del ferrocarril para reclamar lo mismo: la modalidad de transportar las cargas a granel a bordo del tren que llega desde Yacuiba y cuyos vagones transportan lo que directamente les traspasan los camiones que llegan a la frontera. Esa modalidad hace que los bagayeros, que cruzaban el puente internacional con carros llenos de bolsas para cargarlos en otros camiones del lado boliviano, se queden sin esa posibilidad y sin fuente diaria de ingresos.
Los afectados son unos 600 bagayeros que anticiparon que hoy cortarán el puente hasta tanto la medida del lado argentino se revea y se vuelva a la modalidad anterior.
Un vagón para dos camiones
El maíz que se vende a Bolivia bajo el régimen de exportación llega en camiones hasta la playa de estacionamiento del Ferrocarril Belgrano y con 5 o 6 mangas pasan a los vagones bolivianos. El periodista de la ciudad fronteriza, Gerardo Argañaraz, explicó que "una vez que se hacen los trámites de rigor, cada camión aguarda un turno para ser autorizado a ingresar a la playa del ferrocarril. Luego, se instala frente a la manga metálica y de cada vagón se cargan dos camiones y medio de maíz, que es lo que se vende en enorme escala en este momento" en el país vecino.
El comunicador agregó, en su investigación sobre el tema, que "organizar el traspaso y los trámites lleva muchas horas y es por ese motivo que en Salvador Mazza la circulación se convirtió en un enorme desorden por la cantidad impresionante de camiones estacionados en todas las calles".
Mientras tanto, a los bagayeros bolivianos poco les interesa las demoras, sino que han visto afectada su única fuente de ingreso. Cada camión carga en minutos unas 600 bolsas de maíz, cantidad que estos trabajadores informales pasan por el puente en unas dos horas.

Los municipales anunciaron una huelga

Al desorden generalizado en el tránsito de Salvador Mazza, se suma el anuncio de huelga de los empleados municipales afiliados a ATE.
La decisión la adoptó el gremio en una asamblea, tras someter a votación la medida para reclamar, nuevamente, la posición del Ejecutivo municipal respecto de los empleados que estaban contratados y fueron ubicados como planilleros.
El paro fue anunciado a partir de mañana. El delegado departamental, Fermín Hoyos, explicó que se estableció el martes por ser día de inicio de la semana laboral. Remarcó que nunca hubo notificación oficial de despido a ninguno de los trabajadores, de manera que ellos continuaron trabajando y firmando entrada y salida en una planilla. Esta situación, planteada por el gremio como despidos no oficializados, fue trasladada al Ministerio de Trabajo provincial y solicitaron una conciliación obligatoria. También protestan porque según señalan, el intendente Rubén Méndez incorporó como efectivos a sus parientes, entre otros temas.
Por otra parte, señalaron que el gabinete municipal, tras reunirse en una finca de Méndez, diagramó un plan en contra de los medios que consideran opositores a la gestión.

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