Todo sigue igual. Nada mejoró. La población sigue creciendo y los problemas de anegamientos son los mismos y peores aún en varias localidades del Valle de Lerma, como Cerrillos y La Merced.
En los últimos días, la ruta nacional 68, la principal vía de la región que comunica con la turística zona de los Valles Calchaquíes, se anegó cinco veces por las intensas precipitaciones registradas en estas semanas.
Esta situación provocó la interrupción del tránsito de la ruta a la altura de los parajes de Las Faldas y Las Pircas.

La ruta provincial 23 de acceso a Rosario de Lerma se anega con cada precipitación.
A ello hay que sumarle que los canales sin manutención que corren paralelo al camino están sin limpieza.
El barro, las ramas y las grandes piedras irrumpen peligrosamente las banquinas por varios kilómetros.
El agua se retira después de unas horas, dejando a su paso la inacción y la falta de previsibilidad.
Las largas filas de los vehículos, ya acostumbrados a estas contingencias, reanudan su marcha como pueden por este tramo de la ruta nacional 68.
El centro y los barrios de Rosario de Lerma también sufren anegamientos.
"No hicieron nada de obras en esta zona. Los canales rebasan porque no aguantan tanta agua que proviene de la alta cuenca de Rosario de Lerma y Campo Quijano. Además, la falta de mantenimiento de los canales fluviales hace que el problema se agrave cada año", contó a El Tribuno el intendente de la localidad de La Merced, Juan Ángel Pérez.
Los vecinos esperan desde hace años las obras del canal y una red de desagües.
Ciudad anegada
En Rosario de Lerma, la situación tampoco cambia. Cada vez que llueve se corta el acceso principal de la ciudad por la ruta provincial 23.
Hace seis años que los vecinos, a la altura del paraje San Martín, aguardan la construcción de una simple alcantarilla que evite el anegamiento de este sector.
Si bien no se registran evacuados, la situación empeora cada año por el crecimiento de la ciudad.
Se realizaron incluso presentaciones judiciales y, pese a ello, la obra nunca se llevó a cabo.
Es más, la situación es cada vez más preocupante, ya que cada año baja más agua por los caminos secundarios rurales que, de a poco, se fueron convirtiendo en desages naturales.
La zona céntrica de Rosario de Lerma y algunos barrios periféricos también sufren los embates de la naturaleza.
Las localidades de Cerrillos y La Merced sufren el problema.
No interesa la intensidad de la lluvia: igual las calles se anegan. Por fortuna, no suelen haber evacuados, pero el agua aparece por todos lados.
Una obra inconclusa
La obra promocionada de captación de agua para riego, con la realización de desages para evitar inundaciones, parece que deberá esperar más tiempo. Al igual que los mismos vecinos.
El canal por donde deben escurrir las aguas de Campo Quijano y la zona alta de Rosario no funciona aún. El agua pasa por fincas y barrios y anega Rosario de Lerma, Cerrillos y La Merced ante cualquier lluvia con intensidad. Y las soluciones siguen sin aparecer.

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Sección Editorial

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Walter LUNA
Walter LUNA · Hace 10 meses

AGAS, volvé, . . .¡te perdonamos!.


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