Hace algunos días se conoció un informe de la consultora CPS Comunicación en el que se evaluaba el impacto del incremento del precio de los combustibles en la estructura de costos de los productores agropecuarios. Salta se presenta como un ejemplo paradigmático por ser una de las provincias con mayor volumen de actividad en siembra, pero con mucha lejanía con respecto a los puertos que movilizan la exportación. Según los productores locales consultados por este medio, el transporte hasta Rosario -plaza portuaria más cercana-, representaría entre un 40 y un 60% de la producción, según el tipo de cosecha.
El Tribuno dialogó con el autor del informe, el politólogo y exasesor del Ministerio de Asuntos Agrarios de Buenos Aires, Aniceto Chambrillón, quien define al sector agropecuario como "el más dinámico y eficiente de la economía" nacional. Entiende que enclaves como Salta se ven seriamente afectados por la falta de compensaciones a los fletes u otro tipo de políticas complementarias y, por ello, asegura que las políticas actuales aún no han logrado resituar el potencial de las economías regionales.

Ante la falta de concreción de compensaciones a los fletes, ¿qué impacto económico tendría la quita del Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC)?
Sostenemos que la eliminación del ITC en algunas producciones de uso intensivo de gasoil -como la papa, el arroz o la pesca- debería considerarse seriamente como una alternativa para mejorar la competitividad.
El ITC representa alrededor del 15% del total facturado en el caso del gasoil, y la ley establece que los productores agropecuarios podrán imputarlo como pago a cuenta del impuesto a las ganancias cuando el combustible se utilice en maquinaria propia. Así los productores financian al Estado, cuando debería ser exactamente al revés: el Estado al servicio de la producción.
La eliminación del ITC a la producción (no al transporte) tendría un impacto inmediato y sumamente positivo, porque le daría aire financiero al sector. Hay quienes dicen que sería de difícil implementación; nosotros creemos que el Estado tiene la obligación de pensar estratégicamente estas cuestiones, sin excusas. Segmentar por escala y por distancia de los centros de comercialización podría ser el principio del camino.
¿Qué otra medida podría tomarse para atenuar el impacto de la suba de los combustibles en el sector agropecuario?
Hay cuestiones estructurales que son esenciales, como todo lo vinculado a infraestructura, logística y transporte. Hay que intensificar el proceso de electrificación rural, que permite bajar los costos de producción, de industrialización y de agregado de valor.
Un productor de soja de Salta y uno de San Francisco (Córdoba) cobran lo mismo por un camión de 30 toneladas que mandan a Rosario. Sin embargo, el flete del salteño se lleva, solo en gasoil, el 13,8% de su carga, y el del cordobés el 3,45%, porque está más cerca. Eso es inequitativo, acentúa las asimetrías regionales. No puede pasar en un país que se pretende federal.
A nivel político, ¿por qué le parece que se dilatan las compensaciones por los fletes a los productores que se encuentran a más de 500 kilómetros de los puertos?
Por falta de decisión política. El actual Gobierno creyó que la devaluación y la eliminación/reducción de los derechos de exportación era la solución última para los problemas del campo y se equivocó, porque no acompañó esas decisiones con otras políticas públicas.
La agricultura extensiva está levemente mejor que en diciembre, pero otras actividades como la producción porcina, la lechería y las economías regionales están peor hoy que hace siete meses. Ser el "supermercado del mundo" nos exige mucho más que ser productores de soja y maíz. De todos modos, el campo es el sector más dinámico y eficiente de la economía, y nuevamente va a ser la locomotora que empuje al país hacia adelante.
¿Qué incidencia tiene la producción agropecuaria salteña en el volumen nacional y en el del sector exportador puntualmente?
Según el Ministerio de Agroindustria, en la campaña gruesa 2014/2015, Salta destinó algo más de 1.200.000 hectáreas a la agricultura y unas 346.000 a la ganadería. En esa campaña se produjeron 1.145.936 toneladas de soja, el 1,86% del total nacional, y 1.337.020 toneladas de maíz, casi el 4% del total país.
Los últimos datos disponibles indican que el 8,9% de las exportaciones de Salta son de maíz, el 8,8% de tabaco y el 5,6% de soja.
Paradójicamente, las naftas (el 19,5% del total provincial) y el gasoil (10,1%) son los productos más exportados por la provincia de Salta.
El informe de CPS Comunicación, que usted encabeza, asegura que el costo de los fletes aumentó un 32%. Pero para realizarlo toma como referencia un valor del gasoil oficial que está por debajo del valor real del combustible, ¿cuánto mayor sería su cálculo si considerara los valores reales del combustible, cercanos a $20?

El impacto es real, no potencial, porque el precio real de los combustibles es superior a los $20 por litro. En el informe hemos tomado los valores oficiales del gasoil solo como recurso estadístico (para poder comparar), pero la realidad supera cualquier planilla informática que pueda hacerse.
Hoy mismo los transportistas están planteando la necesidad de un nuevo aumento para el transporte de granos. Al ritmo de la suba del gasoil (31,5% acumulado), los fletes aumentaron un 32% en lo que va del año, y solicitan ahora un ajuste adicional que llevará a un acumulado del 73% en la tarifa de referencia.
Teniendo en cuenta el panorama que se describe en su informe, particularmente para las economías regionales, principalmente Salta, ¿se avizora una campaña negativa para este año o hay posibilidad de revertir la situación en lo inmediato?
Lo deseable es que el Estado empiece a trabajar sector por sector, comprendiendo las diferencias, para luego implementar distintas líneas de acción, según las condiciones particulares de cada caso.
En líneas generales, será un buen año para la agricultura extensiva; las señales son positivas y el clima de negocios cambió, es mejor. Como ya le he dicho, creo que el campo es el sector más dinámico y eficiente de la economía argentina y será nuevamente la locomotora del país.
Sin embargo, la situación es muy compleja para algunas producciones: en el caso de la porcina, por ejemplo, el alimento balanceado (a base de maíz y soja) representa el 65% de los costos totales, y el maíz se paga hoy 4 veces más que en diciembre; ocurre lo mismo con la lechería, que está peor hoy que hace un año. La crisis concluye en quebranto y los pequeños y medianos productores son los más afectados.
La situación es también compleja para las economías regionales: un productor tucumano de limones, por ejemplo, participa solo en el 15% del precio de góndola; un productor de arroz en el 14%, y un productor de peras, en menos del 9% del precio final que paga el consumidor.

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Sección Editorial

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gio vergara
gio vergara · Hace 2 meses

Todos los que tenemos una empresa o cualquier emprendimiento particular priorizamos las inversiones en material de trabajo para optimizar ganancias y los lujos los dejamos para el último (cuando ya nuestro negocio está bien plantado). Me pregunto porque los del campo en vez de priorizar la compra de 4 x 4 todos los años no formaron cooperativas, compraron camiones y se ahorran lo que gastan en fletes?

Ruben Barraza
Ruben Barraza · Hace 2 meses

Porque creian que ellos tambien estaban invitados a la fiesta.

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