Funcionalidad. Esa es la cualidad que las emprendedoras salteñas textiles Lilian Pernas (Tejido Bonito), Cecilia Zoccola (con su marca homónima), Cecilia Santa Cruz (Cecé), Verónica Moncho Lobo (Tanabata), Patricia Picardo (Maloca) y Ana Guantay (con marca de igual nombre) sugieren privilegiar para vestirse en Año Nuevo. Y coinciden con ellas las diseñadoras de marroquinería y accesorios, también conterráneas, Fernanda Perales (Mafe), Milagros Galli (Tiento), Roxana Escobar (Chakana) y Belén Ortiz (Odula). La de Año Nuevo es una fiesta en la que queremos que nuestra ropa, zapatos y accesorios brillen con la misma fruición que nuestros deseos e intenciones para 365 días que se nos presentan límpidos como una hoja en blanco. Pero no debemos olvidar la comodidad que ofrecen ciertos vestidos y conjuntos para una jornada que suele extenderse hasta la madrugada.
Florencia Paz Costa (26) luce una chaqueta de gabardina común blanca con un diseño símil chaleco en el frente, de gabardina metalizada. Las terminaciones en curvas remiten al paisaje montañoso del Norte argentino. Sobre los hombros tiene apliques de canutillos en dorado oscuro y negro. Debajo, la modelo se puso una remera blanca con un diseño en gama de grises de flores de cardón y que fue estampado con la técnica de sublimado. El pantalón negro de satén elastizado (Maloka) tiene en un bolsillo trasero un aplique de picote de alpaca al estilo patchwork (trabajo con parches), que le resta rigidez. La joven calza sandalias de cuero blancas con tachas doradas en las juntas y plataformas de madera (Chakana, foto superior). El vestido de Tejido Bonito es un diseño fino y calmo desde la coloración (negro) hasta la delicadeza del punto con que se dibujan flores y hojas. Surge del concepto de crear algo elegante, sencillo y a la vez sexy (foto inferior).
Carolina Castro (21) viste un pantalón azulino de satén elastizado (Maloka) combinado con una musculosa blanca que lleva impreso un aplique de corazón sublimado y calado (Ana Guantay). Completa su conjunto un blazer confeccionado en crepé blanco con apliques de cerámicos trabajados artesanalmente (Chakana). Para no perder el detalle rústico el collar y los aros son de cobre combinado con cuero (Odula, foto superior de la página 55). Este look es el indicado para quienes buscan la practicidad que otorga el pantalón para realizar todo tipo de actividades y luego de cenar con familiares y amigos van a cumplir con otros compromisos. La chaqueta incluso asegura proteger el cuerpo de enfriamientos en caso de terminar la jornada ya de madrugada. La misma modelo luce un vestido salmón de fibrana de algodón con detalles en brocato, encaje y telar en la parte superior. El estilo princesa se lo imprime un lazo de tafetán con un aplique en el centro que representa a la Sagrada Familia (este motivo se explica en que fue elaborado para la muestra "Navidad Norteña por Salta Diseña"). De él penden cintas y cordones de raso y lana. En la terminación de las puntas hay flores artesanales hechas con telas y espirales de hilo y sal (foto inferior de la página 55). Este outfit es romántico y elegante. Como la tela del vestido es fresca es adecuado para una temperatura elevada como la que caracteriza a nuestra ciudad en esta época del año. La espalda es descubierta y como está cortado al bies se ajusta a todo tipo de cuerpo. En ambos casos Carolina calza sandalias de cuero con apliques metálicos y tiras multicolores (Mafe).
Entrevista a Cecilia Santa Cruz
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<i>Cecilia Santa Cruz</i>
Cecilia Santa Cruz
Cecé suena al apodo cariñoso que un niño implementó por una imposibilidad de pronunciar Cecilia. Ese mismo cariño se percibe en cada detalle de la marca salteña. Cecilia Santa Cruz (35) estudió Diseño e Indumentaria en la Universidad de Palermo (Buenos Aires). Allá trabajó para Cheeky, Guanaca y Adolfino. Desde 2012 montó su taller en Salta.
¿Qué caracteriza a tus prendas?
Trabajo la flora y la fauna del Norte, como la flor del cardón, las llamas, las cabras y jaguares en ilustraciones que se estampan con la técnica de sublimado sobre musculosas y remeras. A los sacos les imprimo estampas en el interior como un detalle extra y trabajo con el concepto de la morfología norteña. Por ejemplo, algunos detalles de curvas y contracurvas están relacionados con los cerros. Para la última temporada de invierno trabajé con el picote de telar, hecho con lana de oveja y a mano por artesanos. Ahora en el verano utilicé frisa.
¿Qué tipo de mujer viste la marca?
Pienso que es una mujer a la que le gusta combinar las texturas. Aunque se ponga algo liso abajo, tiene que tener una combinación de color en el saco arriba. No es una mujer clásica, porque, de lo contrario, no se sentiría cómoda con tanta textura y color. Tengo clientas de entre 25 y 45 años aquí y en Buenos Aires, donde más compran los sacos. Empecé pensando en un público más joven, universitario, que por ahí son las que me compran los bolsitos y las remeras. Entonces esto fue una sorpresa para mí.

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