La Argentina presentó ayer un escrito ante el juez de Nueva York Thomas Griesa condicionando el acuerdo con los fondos buitre al levantamiento del embargo a los pagos de deuda.
Los abogados del país le dijeron al magistrado que no habrá solución en el juicio si no se elimina el denominado "stay".
Argentina quiere que Griesa dé una moción a favor del retorno del país a los mercados y el pago de sus bonos reestructurados.
"La República y los querellantes están de acuerdo en que las partes no pueden resolver esta cuestión hasta que las órdenes sean anuladas", afirman los abogados Daniel Slifkin y Michael Paskin en una carta al juez Griesa en respuesta a un planteo de fondos especulativos.
"Las partes además acuerdan que la nueva administración de la República ha cambiado dramáticamente su política hacia esta disputa y está trabajando intensamente, de buena fe, para resolver los reclamos de los tenedores de bonos en default", agregan.
Los demandantes han reconocido que celebran "los esfuerzos del nuevo gobierno de Argentina para resolver estos casos pendientes" y "están animados por el compromiso del nuevo liderazgo en Argentina y por su deseo expreso de llegar a acuerdos para resolver estos casos", resalta la misiva.
Asimismo, Argentina rechazó los planteos de los fondos NML Capital y Aurelius, cuyo abogado Robert Cohen instó el jueves a Griesa a "negar la moción" para así impulsar la continuación de las negociaciones.
El Gobierno argentino pidió el 11 de febrero a Griesa que levante la orden del "pari passu" o tratamiento equitativo a favor de esos fondos, de modo de poder avanzar con su oferta para resolver el litigio por títulos en default desde 2001.
La nueva administración del presidente Mauricio Macri presentó el pasado 5 de febrero una propuesta para pagar 6.500 millones de dólares, sobre un total de 9.000 millones, a los fondos especulativos NML Capital y Aurelius y otros acreedores.
El que cobrará
EM Limited y Montreux Partners, dos de los seis principales fondos que ganaron juicios con sentencia firme en Nueva York, aceptaron esa oferta, por la cual cobrarán 849,2 millones y 298,66 millones de dólares, respectivamente.
Sin embargo, otros querellantes y NML Capital y Aurelius, que en 2012 lograron una sentencia favorable para cobrar una deuda que hoy asciende a 1.750 millones de dólares, han rechazado por el momento la propuesta.
La respuesta argentina tuvo lugar luego de que el mediador judicial Daniel Pollack anunciase el jueves por la noche un nuevo acuerdo con otro acreedor, Capital Markets Financial Services, para pagar deuda en default por 110 millones de dólares.
Los buitre en la primera acción judicial de este año reclamaron para que el juez de interfiera directamente y que declare ilegal el posible préstamo por unos US$ 8.000 millones, que el gobierno de Macri ya tiene negociado con al menos seis bancos de primer ni vel internacional.

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