El pasado 7 de abril el mundo conmemoró del Día de la Salud. Muchas organizaciones públicas y privadas se hicieron eco de la fecha y convocaron a moverse. Uno de esos ejemplos fue el encuentro de actividades que se realizó en el Parque del Bicentenario en la Ciudad de Salta el sábado pasado. Sin embargo, para muchos el Día de la Salud fue un día más. Un día como cualquier otro en el que tampoco quisieron moverse. Ya sea por falta de tiempo o de ganas, los argentinos se están volviendo cada día más sedentarios, lo que pone en riesgo su calidad de vida. Según un relevamiento realizado por Instituto de Ciencias Sociales y Disciplinas Proyectuales de la Fundación UADE y Voices, el 50 por ciento de los argentinos no hace ejercicio físico, sin embargo, la mayoría piensa que debería cambiar sus hábitos alimenticios, pese a que no lo concrete.
Este relevamiento se realizó tomando como base una encuesta realizada en todo el país a 1.000 personas de 16 años o más, utilizando entrevistas personales como instrumento de recolección.
Sobre esta muestra, el 53 por ciento de los encuestados aseguró que no realiza actividad física. Esta cifra trepa a 6 de cada 10 en el nivel socioeconómico bajo.
Por otra parte, un 47% señaló, en cambio, hacer algún tipo de actividad. En cuanto a la frecuencia, un 10% del total señala hacer actividades una vez por semana o menos, el 14% 2 veces por semana y solo el 23% 3 o más veces a la semana.
Pero cuáles son las actividades físicas que prefieren realizar los argentinos. El 31 por ciento de los encuestados que manifiestan hacer deportes practican fútbol. Otro 30% dijo practicar caminatas como ejercicio, un 16% declaró hacer aerobic o sesiones grupales de gimnasia, otro 14% dijo correr y guarismos menores al 10% declararon hacer básquet, vóley, tenis, natación, entrenamiento con pesas, aparatos, yoga, pilates y baile como ejercicio.
Uno de los datos más preocupantes tiene relación directa con la alimentación. Y el estudio realizado por la UADE advierte que 7 de cada 10 entrevistados declararon estar informados sobre lo que es una alimentación sana: un 21% dijo que estaba muy informado y un 52% bastante infor mado.
Ahora bien, cuando los encuestados fueron consultados si consideraban que sus hábitos alimenticios debían modificarse, 1 de cada 10 señaló que los debería cambiar radicalmente. Seis de cada 10 dijo que deberían cambiar algunos de sus hábitos. Finalmente 2 de cada 10 expresaron en que no deberían cambiar nada.
Qué conductas saludables tomaron
Si se analiza qué conductas saludables se pueden tomar, se puede hacer una lista interminable. Quizá se puede llegar a creer que eliminar las grasas de la dieta, consumir productos naturales y hacer más ejercicio estaría entre los primeros puestos. Sin embargo el estudio de la UADE destacó que un 75% de los encuestados consideró una acción saludable haber leído los vencimientos de los productos. Un 64% se había controlado el peso, otro 47% dijo que había leído las etiquetas para ver la lista de ingredientes de los productos, el 46% dijo que había controlado la grasa que ingería, un 45% que controlaba su colesterol, otro 41% que consumía productos de bajas calorías, un 33% que estaba atento a los nuevos productos saludables y un 26% que había consumido productos orgánicos.
Frente a este escenario, es un hecho que los problemas de salud ligados a la falta de ejercicio y a una dieta poco saludable no tarden en llegar. Siete de cada 10 entrevistados declaró que se sintió muy preocupado por su salud, 6 de cada 10 sin energía, estresados o de mal genio. Cinco de cada 10 se sintieron vacíos y 4 de cada 10 tuvieron problemas para dormir en el último mes. Teniendo todos estos datos para consultar y ver la realidad, lo más importante es mirarse al espejo y comenzar a tomar medidas concretas: moverse.

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