En muchos lugares de la Argentina millones de jóvenes cursan todos los días sus estudios con la ilusión de algún día transformarse en profesionales. Pero en Santa Victoria Este, departamento Rivadavia, algo como eso parecía imposible y para los miles de chicos que terminan el colegio en la zona, se trataba más bien de un sueño inalcanzable. Hasta ayer. Por primera vez en la localidad, cinco estudiantes se recibieron de enfermeros en la sede que la Unsa instaló en 2013 y pronto estarán trabajando en el mismo lugar en donde nacieron. Por eso, ayer recibieron el título en manos del presidente de la Nación. El Tribuno llegó hasta el lugar días antes de la visita de Mauricio Macri, para conocer a algunos de estos chicos que hicieron historia en su pueblo.
A la vueltita de el hospital está "la casa de las monjas franciscanas", como le dicen en el pueblo al espacio físico donde las religiosas franciscanas brindan todo tipo de contención social. Años atrás, algunos criticaban del edificio ser "demasiado ostentoso para la zona". Sobresalía, tal vez, por sobre la sencillez del adobe y las taperas de algunos paisanos aborígenes. Hoy el edificio es indispensable para llevarle oportunidades a unos 200 alumnos que cursan ahí la carrera de enfermería, que desde 2013 inauguró la Unsa y que ayer vio surgir a la primera promoción de enfermeros en la historia de Santa Victoria Este. Se trata de dos chicas criollas, Ivone Ceballos y Marcela Rojas y de tres estudiantes de la etnia wichi. Maximiliano Pérez, Marcos "Manolo" Cataldo y Exzequiel Sandoval son de Misión La Paz, Alto la Sierra y Las Vertientes, respectivamente. Todos ellos hacían más de 80 kilómetros por día para poder estudiar.
Luis Moreno, trabaja en la administración de la sede de Unsa. "El primer año se anotaron 320 chicos y ahora cursan regularmente cerca de 200. La mayoría, cerca del 70%, son de comunidades originarias. Las causas por la que abandonan el estudio tiene que ver con problemas económicos y de distancia, porque vienen a estudiar con caminos que se cortan con las lluvias o con la arena. No hay medios de transporte en lo parajes. Los chicos se mandan en moto por 20, 30 o 100 kilómetros, como los de María Cristina, en Formosa. Cuando llueve es complicado para muchos alumnos", explicó.

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Maximiliano Perez
Maximiliano Perez

Historias de sacrificio y lucha


Maximiliano Pérez, de 30 años, tiene ocho hermanos en Misión La Paz, a 40 kilómetros de Santa Victoria. "De chico iba a la escuela Fuerte La Paz N 4128. El secundario lo hacía en Santa Victoria, porque no había en misión La Paz. Así me acostumbré a viajar seguido y tenía que dormir en un albergue. En el 2004 terminé el secundario, pero no tenía ninguna posibilidad de seguir estudiando, porque no existía nada, ni tenía recursos. Para hacer enfermería me tenía que ir a estudiar a tartagal y para nosotros eso es imposible", contó de sus inicios.
"Es un momento muy lindo para mi familia y mi comunidad. Ingresé en 2013 y me recibí en diciembre. Antes ni pensaba que algún día iba a ser alumno de la Unsa. Además me acuerdo que fui el último en anotarme. Me tenía confianza de que lo podía lograr, porque ya cuando iba al colegio me sentía con capacidad para estudiar. Mi familia, la mayoría, está en Santa Teresa, a 60 kilómetros de acá, en la provincia de Formosa. Todos los días me vengo en moto a Santa Victoria para poder estudiar. Hay veces que me trae mi compañero, Beto Solari, porque cursamos tres veces por semana y para ahorrar nos turnamos para poner la moto. Un día en cada moto. Es feo el camino. Los días de lluvia se complica, pero nosotros igual veníamos. Hacíamos lo imposible por llegar. En el verano venían llenas de agua las cañadas y no se podía pasar. Poníamos palos para hacer flotar la moto y pechábamos para poder cruzar. Había que hace como una balsa", recordó.
Maximiliano agradeció al rector de la Unsa, Victor Claros, a los profesores y a sus compañeros por el apoyo. "Para el acto de entrega de diploma viene mi padre, porque mi madre se queda con mis hermanitos en Formosa. No me llego a imaginar la emoción. Papá dijo que estaba orgulloso de lo que estaba haciendo y me pone como ejemplo con los más chicos, porque algunos no les gusta estudiar. Soy el más grande de los hermanos y yo les digo que estudien, pero mucho no hacen caso. Mi sueño es seguir estudiando y hacer un paso más. Quiero hacer la licenciatura en enfermería, porque me siento capaz y tengo ganas de seguir estudiando y no quedarme con lo que aprendí. El problema es que tengo que salir de acá y mudarme a Tartagal, que por ahora lo veo muy imposible. Pero es un sueño", dijo antes de enterarse de que la carrera de enfermería en Santa victoria podría transformarse pronto en una licenciatura.
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Marcos
Marcos "Manolo" Cataldo

El sueño de Manolo

Marcos "Manolo" Cataldo está unos días de cumplir 28 años. Vive en Alto La Sierra, a 75 kilómetros de Santa Victoria. "Nosotros somos alejados de la costa del río. Monte adentro es más bravo. A la gente nos cuesta más la comunicación. De esos lugares es difícil salir y meterse a tratar persona a persona. Tal vez sea un poco la timidez y otro poco el idioma. Yo aprendí castellano a los siete años en la escuela. Hasta ese momento siempre hablamos en nuestro idioma, por eso para nosotros la escuela es difícil", analizó el enfermero que leyó un discurso en la entrega de diplomas.
"Siempre tuve ganas de estudiar, pero no se podía. Nunca imaginé que iba a poder formar parte de una universidad. Era algo que mirábamos de reojo, porque era algo que uno nunca se podía imaginar, algo inalcanzable. Pero bueno, gracias a Dios se hizo realidad. Ahora tengo ganas de seguir estudiando y de ponerme ayudar a mi gente. También me gusta hablar con los chicos y motivarlos para que estudien", cuenta. "Somos cinco hermanos. Yo tengo un hijito también", dice y se le dibuja una sonrisa.
"Mis padres lo viven con mucho orgullo, porque ellos nunca soñaron que su hijo iba a poder estudiar. Por eso estoy muy contento, porque pude salir a estudiar y demostrar que se puede. Van a venir a la entrega del título. Es más que un sueño, porque va a ser el presidente el que me lo entregue y es algo muy emocionante. Vivir en el monte y haber logrado salir a estudiar es una emoción grandísima que no se puede explicar. Los primeros años iba y volvía todos los días, porque acá no había albergue o lugar donde quedarme. No había nada. Después de las clases me volvía en moto con lluvia, frío o lo que venga. El colectivo no llega a los parajes. La moto es la mejor movilidad. Muchas veces, aunque salíamos a las 6 de la mañana, llegábamos tarde por pinchar una goma o por las lluvias. Pero siempre llegábamos", recordó.
"No fue nada fácil llegar hasta donde estamos, pero poco a poco lo fuimos logrando y esperemos que pronto ya podamos estar trabajando. Uno llega por la ayuda de mucha gente que le ha puesto ganas, había otros que no confiaban que esto podía funcionar. Yo creo que el rector Victor Claros nos ayudó mucho porque entendió que acá la gente también tenía sueños y Dios le tocó el corazón para que nos escuche a nosotros. Le digo como ejemplo: para muchos venir a estudiar era elegir entre la nafta para la moto o la comida, pero después pusieron un comedor. Otro problema era que salía un peso cada fotocopia y por suerte también lo solucionaron. son cosas importantes que hicieron por nosotros", resaltó
"La parte económica es lo más complicada. Hay muchos chicos que si han tenido las ganas de estudiar y de seguir, pero para muchos es todavía imposible. La gente que somos de esos lugares en el monte nos cuesta la comunicación. Por eso me gustaría trabajar en mi comunidad en Alto la Sierra. Creo que podría ayudar. Muchas veces en los hospitales la atención fracasa por la comunicación, porque la gente de la zona tal vez no entiende correctamente el mensaje. No es lo mismo en castellano que en el idioma nativo. Por eso creo que voy a poder ser un intermediario entre el paciente y el médico y eso ayuda mucho", indicó el nuevo enfermero.

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Sección Editorial

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Inès Susana  Carmody
Inès Susana Carmody · Hace 7 meses

Bendiciones Jovenes de mi Paìs ....todo esfuerzo , pero con Alegrìa a llegar lejos , se puede !! Invito a imitarlos !! ...Gracias Chicos El Señor quiso que de manos de un Presidente obtuvieran Su Titulo !!!

delia isabel jerez
delia isabel jerez · Hace 7 meses

muy emocionada. es un gran logro. felicitaciones.

Re KennethU
Re KennethU · Hace 7 meses

Felicitaciones a todos. Supongo que les debe haber resultado increíble que haya llegado el Presidente de la República a entregarle los títulos.

Re KennethU
Re KennethU · Hace 7 meses

Leo el que hayan tenido que cruzar en balsas, si el cable que se sacó del teleférico se usase como soporte, se podrían hacer varios puentes con bastante poco costo. Supongo que ese cable se debe estar oxidando en algún lugar donde molesta.

Re KennethU
Re KennethU · Hace 7 meses

Esto me recuerda algo que me comentó mi madre hace muchos años, decía que en el Hospital Británico de Bs.As. apreciaban mucho a las enfermeras salteñas que llegaban del hospital de Vespucio. Eso ocurría en los años 40-50