La pulseada con el ministro de Educación, Esteban Bullrich, derivó en una suba del piso salarial de los maestros a nivel país, de $ 6.060 a $ 7.800 desde febrero y a $ 8.500 en julio, en lo que representa un aumento de bolsillo del 40,3% para quienes cobran el mínimo, y de entre el 30% y el 32% para el resto (incluídos los fondos que aporta Nación).
Previsiblemente, los sindicatos del interior buscaron sin embargo replicar incrementos más cercanos al primero de esos porcentajes, y la encerrona por las urgencias de cuentas de los gobernadores generaron un esquema de medidas de fuerza desde hoy .
El calendario marca huelgas de 48 horas en Santa Fe, Neuquén, Santa Cruz, Chaco y Tierra del Fuego; y de 24 horas en Córdoba, Mendoza, Entre Ríos, Chubut (pese a la conciliación obligatoria) y Catamarca (en rigor, con paro parcial de Ateca).
Ese ramillete de provincias en conflicto incluye rechazos sindicales a subas de entre el 22,6% (Mendoza) y el 32,7 (Córdoba), y a acuerdos "cortos" que estipulan reapertura de las negociaciones a mitad de año para monitorear la inflación.
En Entre Ríos, en tanto, anoche los maestros convocaron a un paro de 24 horas para hoy, ante -alegaron- la falta de tiempo para evaluar el aumento del 37% blandido el viernes por el mandatario peronista Gustavo Bordet.
En cambio, cerca de cinco millones y medio de alumnos volverán hoy a las aulas en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, tras los incrementos ofertados en la noche del jueves por los macristas Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, de 35,6% (11.372 pesos en agosto) y de 34,6% ($ 9.801 pesos en julio) respectivamente, incluidos los fondos nacionales.
Contraluces
Con todo, habrá contraluces también en esos dos distritos: en tierra porteña, Ademys llevará adelante una solitaria medida de fuerza, mientras que en la arena bonaerense será el turno de ATE, que amenaza con afectar el desenvolvimiento en las escuelas.
"No altera el comienzo de las clases, ATE es sólo uno de los gremios de choferes, auxiliares y porteros", sostuvo ayer Vidal "para llevar tranquilidad", en lo que será el primer retorno docente normal a las aulas bonaerenses desde 2011.
No obstante, seccionales disidentes del Suteba de Roberto Baradel prometían para hoy medidas de fuerza -que serían de impacto menor- en Quilmes, La Matanza, La Plata, Ensenada y Tigre.
Más allá del entendimiento global, en las últimas horas los gremios docentes bonaerenses volvieron a marcar la cancha, al condicionar la continuidad de las clases a que "haya reapertura de paritarias y cláusula de monitoreo por inflación".
Por de pronto, en las provincias con huelgas continuarán esta semana las negociaciones con los gobernadores, en línea con la promesa de acompañamiento nacional blandidas desde el Palacio Sarmiento.
Por caso, en Santa Fe, el Gobierno del socialista Miguel Lifschitz delinea una nueva oferta para elevarla el miércoles a los maestros, tras el rechazo al incremento del 30,5% en dos tramos.
Algunos de los reclamos de los maestros tomarán la forma de protestas mañana, en el marco de la ceremonia de reapertura de las sesiones ordinarias en la mitad del país (ver aparte).
En paralelo, también persistirán las pulseadas en distritos donde aún no hubo acuerdo pero habrá hoy clases, como en La Pampa y San Juan.
En Misiones, en tanto, el ciclo lectivo comenzará el miércoles, aunque podría postergarse debido a una medida cautelar presentada ante la Justicia en pos de la suspensión del inicio por 30 días debido a la gran cantidad de casos de dengue.

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