En estos pocos días de gestión del presidente Mauricio Macri podemos afirmar que con éxito se eliminó el cepo como lo había prometido en campaña, nuestra moneda fue devaluada, se suprimieron retenciones para darle mayor competitividad a nuestras exportaciones, el conflicto con los fondos buitres esta casi resuelto, ahora le toca lo más difícil; lograr el crecimiento de la actividad económica y la creación de empleos genuinos en el sector privado.
Según lo anunciado por el Poder Ejecutivo en el cuarto trimestre de este año empezará el tan esperado inicio del crecimiento de la economía, pero para llegar a este estado el Gobierno tendrá muchos temas por resolver en los próximos meses:
a) Para disminuir el déficit fiscal que será difícil de financiar, ya empezaron a recortar los subsidios a los servicios públicos y la lógica consecuencia al sincerar las tarifas producirá aumentos de precios en combustibles, transporte, electricidad, gas y agua.
b) También habrá otros aumentos de precios regulados como las comisiones bancarias, peajes, colegios privados, entre otros.
c) Estas medidas generan inflación y bajarla será el objetivo ya que será difícil materializar las inversiones necesarias para la nueva etapa que se busca iniciar.

Financiamiento

La intención del Gobierno después de arreglar con los holdouts consiste en regresar a los mercados financieros internacionales para buscar fondos, poder financiar el rojo fiscal e iniciar el crecimiento y la creación de fuentes de trabajo en nuestra economía.
Varios analistas estiman que para lograr estos objetivos, los montos que se necesitan no son menores y serán difíciles de conseguir.
Según los datos de consultoras especializadas (Arriazu, la de Miguel Angel Broda), este año se tendrá que financiar un déficit fiscal de unos US$ 30.000 millones y sumarle otros US$ 12.500 millones para cancelar la deuda con los fondos buitres, estamos en US$ 42.500 millones.
Para tener una idea de la magnitud de la necesidad de financiamiento, observamos que esta cifra es equivalente al total de la deuda pública que América Latina colocó en los mercados financieros internacionales el año pasado.
Será muy difícil convencer a los inversores para que compren títulos de nuestra deuda pública y más aún como algunos afirmaron que servirá para financiar la fuga de capitales de nuestros compatriotas como históricamente viene ocurriendo.
Recordemos que solo en el año pasado por la desconfianza de los ahorristas salieron del país US$ 25.000 millones, en esta nueva etapa será necesario generar las condiciones necesarias para revertir esa tendencia.
Existe optimismo de que el Gobierno implementará distintas opciones para captar los fondos que necesitamos, entre otras alternativas y la más segura, se habla de instrumentar un blanqueo de capitales, medida que el Ministerio de Economía viene analizando.
Desde esa cartera se buscara traer unos US$ 30.000 millones que los argentinos poseen en el exterior, cifra que solo representa menos del 10 % del dinero que nuestros compatriotas tienen fuera del país, (según Idesa los argentinos tenemos US$ 225.000 millones declarados y US$ 175.000 millones no declarados, todos fuera del circuito económico).
Para obligar a los capitales que regresen, habrá una fuerte presión oficial además de tentarlos con buenos rendimientos y haciéndoles saber que será cada vez más difícil mantener dinero en negro dentro y fuera de Argentina.
Además de los inversores extranjeros que se espera ingresen después del arreglo con los holdout. También esperan captar al público minorista del país con ofertas tentadoras para sus ahorros.
Estos incentivos para reunir fondos será nocivo para las empresas locales que necesitan financiamiento para producir (efecto crowding out).
Cualquier empresario que no tenga acceso al crédito internacional, cuando necesite dinero para ampliar su capital de trabajo le será antieconómico obtener préstamos en el país por las elevadas tasas de interés que cobran las entidades financieras, sabiendo que son altas para que los ahorristas y/o especuladores no compren los pocos dólares que hay y depositen sus dineros en los bancos.
La experiencia indica que por las elevadas tasas de interés que pagan los bancos por sus plazos fijos y manteniendo relativamente quieta la cotización del dólar, aparecerán muchos capitales golondrinas con una clara especulación financiera, esos capitales no sirven para nada y le hacen mal a nuestra economía
Analistas pronosticaron que a fin de año el dólar costará $ 16,50 (un 10 % de aumento) y si los bancos pagan intereses en pesos por encima del 30 %, estos capitales obtendrán en muy corto plazo una utilidad en dólares superior al 20 %, utilidades inimaginables para un país normal con ambiciones de crecimiento, la famosa tablita de Martínez de Hoz es un claro ejemplo...

Alternativas para el éxito

La alternativa de que Argentina coloque deuda con títulos públicos en los mercados financieros internacionales es una de las opciones que ya está haciendo uso.
La otra y quizá la más importante es lograr que aumenten las inversiones, hoy las mismas están cercanas al 22 % del PBI y para crecer será necesario que lleguen por lo menos al 30 %.
Pero para que ingresen inversiones debemos demostrar al mundo que somos serios y respetamos la ley y si no terminamos con la corrupción con hechos concretos, nadie va a invertir, debe haber un mensaje claro de que las cosas no van a seguir siendo como estaban.
La opción será que los dólares que ingresen a nuestro país sean para la economía real y no a la especulación financiera, apostando en el corto plazo al campo, sector que producirá un ingreso de importantes divisas.
Las restantes inversiones quizá se materialicen a partir de la segunda mitad de este año ya que hay preocupación de los inversores por la situación fiscal de Argentina y los mismos están esperando y viendo (wait and see) cómo evoluciona el programa económico de crecimiento y desarrollo de esta gestión para tomar decisiones.
Como se revaluará en nuestro país, una vez terminado con los holdouts, será un tema para tener en cuenta a la hora de analizar y evaluar cualquier proyecto de inversión.
Es en este punto que se merece una reflexión y es el reconocimiento a nuestros empresarios que supieron mantener sus emprendimientos en el país, ya que una vez que ingresen inversiones sus empresas estarán a bajos precios respecto a las cotizaciones en otros países y un cambio de manos en la conducción quizá no garantice el nivel de crecimiento que necesitamos, concretamente se necesitarán nuevos proyectos e inversiones para aumentar las ya existentes.

Bajar la inflación

Bajar la inflación seguirá siendo la prioridad del Gobierno este año. El ministro de Economía tiene como objetivo disminuirla al 1 % mensual a partir del mes de junio para que el índice de precios llegue al 25% anual.
Después del reciente tarifazo, será muy difícil lograr este objetivo ya que consultoras privadas están estimando una inflación anual superior al 30 %.
El consumo ha bajado como consecuencia de los aumentos de precios y esto ha provocado que disminuya la actividad económica con el agravante de la crisis de nuestro principal socio comercial Brasil, podemos afirmar que actualmente la situación de nuestra economía no es de las mejores y muchas empresas están entrando en estado de crisis.

Lo que no se puede olvidar

Macri ha logrado un espaldarazo portentoso en el Congreso, con la sanción del acuerdo con los holdouts. Ha sorteado con éxito obstáculos que parecían insalvables.
Por delante, el tiempo juega en su contra. La inflación es el gran enemigo de la economía familiar y debe tomar medidas firmes para ponerla bajo control. El tarifazo castiga los presupuestos hogareños y en el invierno se va a sentir con crudeza.

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Sección Editorial

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OSCAR MARIO NAVARRO
OSCAR MARIO NAVARRO · Hace 7 meses

Que facil seria que ingresen los capitales como Usted lo plantea, el hecho de aprobar por diputados y senadores el pago a los holdouts, no significan que van a ingresar fondos inmediatamente, QUIEN PUEDE TENER CONFIANZA EN LA ARGENTINA, SI TODAVIA NO EXISTE UN ORDENAMIENTO JURIDICO EN LO COMERCIAL, ES DECIR NO EXISTEN LEYES CLARAS PARA INVERTIR EN LA ARGENTINA. LA CONFIANZA SE GANA DE A POCO, Y ESO SE LOGRA MANTENIENDO LA PALABRA TANTO DEL PRESIDENTE COMO DEL MINISTRO DE ECONOMIA, " NO VAN A INGRESAR FONDOS INMEDIATAMENTE" Y POR ESO LA CAIDA DEL CONSUMO, CIERRE DE EMPRESAS Y DESPIDOS. TODO PASA, ESPEREMOS UNOS MESES QUE POR LOS MENOS TENGO LA CONFIANZA QUE ARGENTINA VA A SURGIR DE NUEVO


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