Sobre la plaza Martín Miguel de Güemes, en la vereda de Balcarce y Leguizamón, todos los fines de semana, grupos de artesanos se reúnen para mostrar sus productos. Bolsos, tejidos, orfebrería y cuchillos son algunos de los productos que los visitantes pueden ver y comprar. Pero la muestra de la calidad y el trabajo de los artesanos salteños no se termina ahí. Siguiendo la calle Balcarce hacia la avenida Entre Ríos, podemos una gran feria de tres cuadras con fabricaciones en vidrio, cerámica, e incluso repostería regional.
La calle Balcarce, en sus cercanías a la estación de trenes, tuvo sus años de gloria y también su período de ocaso.
En los 50, la estación de trenes se trasladó a su edificio actual en Balcarce y Ameghino. Alrededor del mismo creció una zona de locales comerciales, albergues y hoteles, poblándose de visitantes que llegaban de todo el país y del mundo.
Con el tiempo los trenes se dejaron de usar y la zona murió, los hoteles se cerraron y las viejas casonas abandonadas comenzaron a mostrar sus techos y paredes derruidas.
En el 2000 se instaló una feria artesanal los días domingos, que ayudó a convocar nuevamente a visitantes locales y extranjeros. Así como la crisis hizo morir la zona en algún momento de la historia, la situación económica de ese entonces movió a los sectores necesitados de trabajo y con habilidades artesanales a buscar una vidriera.
La feria de los domingos funciona desde 10 a 21 y convoca a cerca de 240 artesanos con producciones variadas.
En la actualidad la feria cuenta además con una página en Facebook, desde donde promociona a cada uno de sus artesanos y publica sorteos, que buscan incentivar la llegada de los visitantes. Los que se acercan hasta la feria también pueden participar de los talleres que los artesanos dictan desde las 17, todos los domingos, como por ejemplo la fabricación de títeres.
Con precios variados y en un ambiente agradable, quienes disfrutan de los productos hechos a mano pueden además disfrutar de una buena cena o un café.
En la actualidad funcionan alrededor de 25 locales gastronómicos y de entretenimientos varios, como confiterías, bares, restaurantes, pubs, boliches, peñas folclóricas, sitios para el jazz, temas melódicos y hasta con ritmo de bailanta. También pueden degustarse desde platos típicos de la cocina regional local hasta cocina internacional. A partir de las 21, la Balcarce muestra la cara bohemia de Salta.

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