Días pasados, un medio de comunicación de la ciudad de Rosario de la Frontera, dio cuenta que en la escuela Nº 4.705 "República de Colombia" se hicieron presentes integrantes de la comisión de la biblioteca popular local con el fin recoger una gran cantidad de libros que habrían sido arrojados a la basura.
En el video publicado por el canal de televisión de cable local, se puede observar al presidente de la biblioteca, Andrés Monteros, junto al secretario Pedro Romano, levantando y llevando elementos de estudio de la parte trasera de la escuela que parecían ser tirados.
Algunos de ellos incluso todavía portaban los folios que daban cuenta de que eran nuevos.
Sin embargo, desde la institución escolar informaron que se trató de un mal entendido y que la situación ya fue aclarada.
La directora del establecimiento, Sandra Flores, expresó: "Los libros no estaban en un tacho de basura como se dijo en Canal 2, estaban en un carro pronto a ser donados al centro vecinal Ana María. Tenemos las notas que respaldan tal situación con las firmas de los responsables del centro vecinal", dijo.
Flores describió la situación de ese día: "Yo había hablado con anterioridad con el presidente de la biblioteca Andrés Monteros para que cuando puedan vengan a retirar algunos libros que les iban a ser donados por una cuestión de exceso de material. Cuando el profesor Monteros vino yo estaba en una reunión y no lo pude atender. Cuando él salió por la parte trasera vio los libros y pensó que estaban por ser tirados. Entonces junto con el secretario Pedro Romano se llevaron el material que iba a ser donado al barrio Ana María", comentó.
Por otro lado, en diálogo con El Tribuno, Pedro Romano, secretario de la biblioteca manifestó: "Fue un error nuestro sacar los libros de ese lugar. No sabíamos que eran para ser donados, pensamos que estaban tirados. Hablamos con la directora, le pedimos disculpas y ya los devolvimos. Lo que menos queremos es generar problemas a una institución tan reconocida en el medio".

Mal estado edilicio
A su vez, Romano hizo hincapié en la problemática que viene arrastrando desde hace años respecto al pésimo estado edilicio que tiene la escuela Normal y re refleja en no tener donde guardar los materiales.
"Ahora se está refaccionando, pero se destruyeron figuras arquitectónicas importantísimas. No puede ser que la escuela no tenga lugar para poner los libros. El salón de educación física, único por sus características, no funciona como tal sino que se armaron aulas para dar clases", indicó.
Al parecer, la situación ya fue aclarada luego de una gran polémica que se había generado en la sociedad en dónde se criticaba la labor institucional de los directivos de la escuela.
Es por eso, que la directora Flores tuvo que realizar el descargo correspondiente dando las explicaciones del caso solicitado por el ministerio de educación.
En el informe se expresa lo sucedido y se adjuntó las notas correspondientes a las donaciones realizadas por la escuela a distintas instituciones del medio.
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Sección Editorial

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