Podemos definir a las asimetrías en la economía como las diferencias entre distintas contrataciones, niveles de vida, educación, pobreza, trabajo de una región respecto de otra; estas diferencias se dan cuando una de las partes tiene mayor poder económico que otra para definir precios, condiciones o simplemente otorgarle mayores ventajas competitivas.
Aplicando esta noción a la situación de nuestra provincia y del Norte Grande podemos decir que existe una fractura abismal tanto en lo económico como en lo social; con respecto a la región central somos dos países, con realidades contrapuestas (asimétricas) y perspectivas futuras que tienden a profundizar las diferencias.
Si por un momento, en el análisis dejamos entrar un poco al corazón, podemos decir que nos está faltando "ponernos la camiseta" y cuidarnos de ser "pecho frío". Hace falta un poco de fervor para cambiar de modo tal que los cambios del mundo no nos pasen de largo.
El enorme potencial regional, en particular, de Salta, nos convierte en un diamante en bruto. Pero para que la sociedad evolucione y la gente viva mejor hace falta un proyecto de desarrollo y fuerzas políticas dispuestas a llevarlo adelante. La inercia, para el Norte Grande, será suicida.
Tenemos millones de hectáreas para convertir al Norte Grande en una potencia agroindustrial. Hay que crear las condiciones para que esto se produzca, con la mirada puesta en la economía del planeta y con perspectivas a treinta años adelante.

Las asimetrías

Recientemente el Periódico The Economist ha publicado con optimismo la proyección de lo que se espera crecerá nuestro Producto Bruto Interno (PBI) Y es así que para el año 2016 estimó en US$ 524.200 millones, en el 2017 aumentaría a US$ 585.200, para seguir subiendo en el 2018 a US$ 629.000, en el 2019 sería de US$ 659.000 y calculando llegar al 2020 a US$ 693.000, cifras más que optimistas (siempre en millones), pero lo cierto es que el 74% de toda esa producción hoy es realizada en la zona centro y la pampa bonaerense de nuestro país; recientes estudios estimaron que Salta en la mayoría de los rubros contribuye solo con el 2% del total producido.
Es mucho lo que se conoce de estas asimetrías en la producción de una región y otra, e incluso entre una provincia y su interior profundo.
Las provincias del NOA y NEA (Norte Grande) son las de mayor retraso. En su territorio viven más de ocho millones de argentinos y si observamos los últimos datos sobre pobreza podemos confirmar que en Argentina en promedio llega al 32% pero en nuestra región hay zonas en las que ese número supera el 40%
En la CABA (Capital Federal) los niveles de pobreza solo llegan al 5% de la población y si comparamos solo con la media nacional observamos que en nuestra región son de 6 a 7 veces superiores a esta ciudad.
También la pobreza incide en los niveles de educación de sus habitantes, recientes investigaciones determinaron que en las provincias del Norte Grande y Cuyo menos del 10% de los alumnos del último año de la secundaria de escuelas estatales alcanzaron buenos rendimientos en el aprendizaje de matemáticas. Y si queremos verlo de otra manera observamos que la mitad de nuestros alumnos están siendo preparados para competir con el primer mundo: ¿qué pasa con el otro 50%?
Los niveles de empleo y desempleo en las distintas regiones son otras de las causas que producen desequilibrios, el promedio nacional de desocupación para agosto de este año aumento al 9,3% de la población económicamente activa, siendo las cifras más altas las que corresponden al Gran Rosario, 11,7%, Mar del Plata 11,6%, Gran Córdoba 11,5% y partidos del Gran Buenos Aires 11,2% según datos del Indec, esto es consecuencia de la disminución de la actividad industrial por la recesión que actualmente estamos padeciendo
La tasa de desempleo de trabajadores informales mayores de 14 años, el promedio nacional asciende al 33.4%, pero en la ciudad de Buenos Aires en el primer trimestre de este año ascendió al 8,8%, y de acuerdo a cifras conocidas del año 2011 podemos afirmar que la región donde se registró la mayor cantidad de trabajadores sin descuentos jubilatorios fue en el NOA con un 41,5%, luego el NEA con 39 %, Nuevo Cuyo con el 37% y la región patagónica era la que mejor se ubicaba con el 20,9%
Las remuneraciones promedio a los trabajadores también tienen serias asimetrías que van de un 50% en algunas regiones como la patagónica respecto al NEA y algo menor las remuneraciones de la región Pampa Bonaerense y Centro respecto al NOA.
Otro dato que nos muestra las tremendas asimetrías que existen en Argentina lo brinda el análisis del sistema financiero y observamos con preocupación que el 82% de los préstamos y depósitos que se realizan en el país aparecen en la CABA (50%), Buenos Aires Santa Fe y Córdoba, solo en tres provincias y el 18% restante se distribuye en el resto de las regiones.

Las pymes, amontonadas

La Fundación Observatorio Pyme acaba de divulgar datos de una investigación que analiza las asimetrías regionales y el desarrollo de las pequeñas y medianas industrias en Argentina. Entre los datos más importantes determinó la concentración de la riqueza y la población en muy pocas provincias.
El 82% de las pymes industriales argentinas se encuentran en Capital Federal, Buenos Aires y la región centro del país, datos similares a lo que ocurre en la actividad financiera.
Actualmente un cambio en las políticas económicas como por ejemplo lograr tener un dólar competitivo mejorará las actividades de las regiones pampeana y patagónica, en cambio en el NOA y NEA castigadas por los indicadores socio económicos y caracterizadas por ser más intensivas en el mercado interno y por la mayor generación de empleos públicos no sería significativa esta mejora.
La logística y la infraestructura del transporte, especialmente la región del NOA tiene costos altísimos respecto al promedio del resto de las regiones, el proyecto de canalizar el Río Bermejo, mejorar la red vial y lograr un transporte multimodal, podemos afirmar con seguridad que son anhelos que tienen más de cien años.
Lo que si tenemos es un inmenso potencial productivo regional pero para poder aprovecharlo necesitamos entre otras, reactivar el Ferrocarril General Belgrano Cargas, la red vial y potenciar el transporte multimodal. Históricamente en estos últimos doscientos años el NOA y NEA estuvieron postergadas, razón por la cual nuestra población se vio obligada a emigrar a otras regiones.

La hora de tomar decisiones

Necesitamos una reivindicación histórica para volver a ser lo que éramos, especialmente Salta que en la época del virreinato era la tercera ciudad en importancia después de Lima y Buenos Aires, recursos humanos y naturales nos sobran, todo es una cuestión de oportunidades y las tenemos que buscar nosotros; no esperemos que nos la den, ya la historia demostró lo contrario.
La crisis que acompañó a las economías regionales generó grandes desarticulaciones entre regiones de alguna manera han sido apaciguadas por la gran cantidad de gasto público realizado a lo largo del tiempo, como sabemos esto no es sustentable y se necesita que el Estado contribuya a una correcta asignación de funciones específicas para lograr que se terminen las asimetrías en la división territorial del trabajo y las oportunidades sean las mismas para los ciudadanos de todo el territorio de nuestro maravilloso país.
Es decir, la construcción del futuro depende de la capacidad que mostremos para modernizar la producción, desarrollar tecnología, incorporarnos a los grandes mercados y salir del enclaustramiento. Es hora de asomar la cabeza y mirar al mundo.

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