A pesar de la reunión mantenida el pasado viernes con el gerente del hospital Joaquín Castellanos, Jorge Barni, algunas empleadas, de los conocidas como monotributistas, tomaron la decisión extrema de encadenarse ayer a la mañana frente al nosocomio de Güemes.
La medida la tomaron para radicalizar la protesta que vienen manteniendo desde hace casi un mes para lograr que les hagan un contrato como personal temporario, lo que les aseguraría alguna forma de estabilidad laboral, dado que llevan varios años bajo la modalidades de prestadores de servicios y cobrando por facturación, a pesar de que en la mayoría de los casos se trata de personal especializado, como enfermeras y hasta médicos.
Según manifestaron las mujeres, están cansadas de la falta de respuesta positiva a su pedido de una inmediata incorporación a la planta de personal temporario.
De la reunión del viernes participaron también el contador Salim, legisladores provinciales, el intendente Mario Cuenca, dirigentes de ATE y representantes de los empleados en conflicto.
"Nos pidieron que firmemos un nuevo contrato para que podamos seguir cobrando y que en octubre todos estaríamos en planta de temporarios, pero el contrato nos vincula por un año y eso dice que nos están mintiendo. Además nos pueden despedir en cualquier momento", declaró Paola Lucas.

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