"Roban descaradamente, en nuestras narices", aseguraron las vecinas de los barrios Atocha II y III que dialogaron con El Tribuno. Por las noches, dicen, hay sectores por los que es preferible no pasar y menos mandar a los niños a comprar.
Hace dos semanas, Francisca vio cómo dos hombres sacaban por el techo de una vivienda una garrafa. "La tiraron al otro lado de la pared de la casa, por encima. Fue increíble. Se perdieron muy rápido en dos caballos", aseguró la vecina.
María vive en una casita precaria en Atocha III, desde hace tres años. Hace pocas semanas, se fue a la casa de su mamá con sus dos nenas, una de 4 años y otra de tres meses. "Me fui dos horas y cuando volví me habían robado todo. Tenía donaciones de mercadería, de ropa y una colcha. Todo se llevaron", contó la mujer.
En Atocha II también hay problemas. En las manzanas 27 y 28 hubo varios robos. "A una vecina le palanquearon la ventana y le sacaron el televisor. A otro vecino, directamente, lo desvalijaron", señaló.
Las mujeres dijeron que, si ven una situación de peligro, llaman al Servicio de Emergencias 911, porque el destacamento de la zona no tiene teléfono fijo.
Hace tres semanas se iniciaron reuniones entre los vecinos y personal de la Policía de Salta para abordar el tema de la inseguridad en la zona.
"Las que participaron son vecinas que sufrieron robos. En el barrio no hay centro vecinal, así que fue algo que organizamos entre nosotros y pedimos la participación de la Policía. Es algo que nos preocupa mucho", aseguró una maestra de la zona.

Desde el comedor Jesús te ama, de barrio Atocha III, su titular, Adriana, contó que la situación le preocupa y fue taxativa. "No lo quiero ni pensar, pero si alguien roba los cilindros del comedor, realmente le cortan la comida a muchas familias", dijo.
En los barrios colindantes, por ahora, la situación está mejor, pero los vecinos tuvieron que aunar esfuerzos y hacer de vigilancia.

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