Mientras un grupo de arqueólogos y estudiantes continúan desenterrando parte del pasado colonial salteño, el Senado provincial aprobó por unanimidad un proyecto para la creación de un museo de sitio en la legendaria ciudad perdida de Esteco, ubicada en Río Piedras.
Llamada oficialmente en sus inicios Nuestra Señora de Talavera de Madrid, había sido construida en 1609 y se destruyó con un terremoto el 13 de septiembre de 1692, suceso que dio origen al culto del Señor y la Virgen del Milagro en la zona.
La recuperación de esta parte de la historia salteña fue planteada en un proyecto del senador por el departamento Metán, Roberto Gramaglia y por su par, mandato cumplido, Héctor Luque, de Rosario de la Frontera.
La iniciativa prevé investigar, conservar, proteger, difundir y exhibir los restos de la legendaria urbe.
Las excavaciones son dirigidas por el investigador del Conicet, Alfredo Tomasini, arqueólogos y estudiantes, quienes este año concentraron los trabajos en lo que fue la iglesia mayor de Esteco.
"El objetivo es apoyar el excelente trabajo que vienen desarrollando con mucho esfuerzo Tomasini y sus colaboradores. Hay que resguardar las excavaciones y darle seguridad a todo el sector, porque son 41 hectáreas las que se expropiaron por ley, en las que se encuentra el sitio", dijo Gramaglia a El Tribuno.
"La Municipalidad de Río Piedras cedió un lugar para que se depositen los restos hallados, pero es importante crear un museo con fines educativos, culturales y turísticos. Se dio media sanción al proyecto de ley de creación del museo y ahora pasa a revisión a la Cámara de Diputados", remarcó.

Avances

Es un grupo de especialistas el que viene desarrollando tareas de excavación para recuperar los restos de la legendaria ciudad perdida de Esteco, que quedó enterrada en Río Piedras.
Este año las tareas se concentraron en la iglesia mayor de la urbe. En la campaña del año pasado hubo importantes avances. Los arqueólogos y estudiantes de arqueología que están colaborando con la investigación se encontraban excavando al sudeste del fuerte, dentro del área céntrica de lo que fue Esteco, cuando se produjeron importantes hallazgos. Fue precisamente cuando estaban haciendo sondeos exploratorios en el lugar en el que estaba la iglesia mayor, según el plano fundacional. Allí detectaron una pared de adobe a un metro de profundidad. En el mismo sector avanzaron lenta y minuciosamente. Hacia el sector este del muro se halló un importante derrumbe de tejas que podría haber sido una galería externa o que formarían parte de una de las aguas de un techo. Una vez extraídas las tejas, muchas de ellas decoradas, y excavando por debajo de ese derrumbe, se encontró lo que podría ser un refuerzo de piedras grandes.

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