El Morro de San Pablo es uno de esos lugares peculiares, que, al describirlos, se nos agotan las posibilidades de expresión. Es una pequeña villa en la isla de Tinharé, ubicada 60 km en línea recta al sur de San Salvador, capital del estado de Bahía. En este paraíso de piscinas naturales, cocoteros, delfines, corales y aguas verdeazuladas vive, desde hace seis meses, la salteña María Ayelén Velarde Echenique (25). Ella es técnica en Hotelería y partió en febrero de 2014 a Brasil con un autorregalo de cumpleaños. Pero hubo un antes y un después de esa poesía llamada carnaval de Río de Janeiro. Las luces, el multicolor, el baile y las carrozas la transportaron en un viaje artístico con raíces históricas. “Alegria rara, de repente nos envolve/ No enredo desse amor, rumo certeiro/ Desatina o coração, embriaga, absorve/ Diz que vai ser carnaval o ano inteiro”, cantaba alguien los versos de la poeta paulistana Glória Salles y Ayelén no quiso abandonar tan pronto ese conjuro. Así, como todos los Lejos del pago que no tienen un plan delineado, pero confían en la providencia, echó mano de sus ahorros, armó la valija y desembarcó en Río. “Al principio estaba desesperada porque no encontraba trabajo hasta que tuve la oportunidad de ir a una entrevista y empecé a trabajar en la FIFA, en la Copa del Mundo 2014”, recordó en una conversación telefónica con El Tribuno. Este evento internacional congregó a 3.429.873 espectadores durante 64 partidos, la concurrencia más alta registrada en un Mundial desde EEUU 1994. El espectacular escenario de Copacabana, en Río, atrajo a 937.330, la cifra más alta de cualquier ciudad individual. Justamente allí Ayelén trabajó durante cinco meses para una empresa internacional. Se encargó de las relaciones públicas y las conferencias de prensa, de las compras y el catering.
Luego estuvo dos meses sin trabajo hasta que a fuerza de insistencia le llegó la oportunidad de gerenciar un hostel en Santa Teresa. “Allí aprendí a llevar un equipo, a ser líder, a tratar con clientes y proveedores, a llevar cuentas bancarias y canales de venta. Fue una oportunidad para desarrollar las tareas aprendidas en la escuela y en los hoteles en los que trabajé en Salta desde los 17 años”, mencionó. Ayelén había estudiado portugués, lengua de románticas y profundas cadencias, durante su carrera terciaria. “Tuve buenas profesoras así es que no llegué nula a Brasil; pero, al mismo tiempo, no entendía nada, hasta que mi oído se acostumbró y al segundo mes ya podía entender la mayoría de las cosas. Además me traje material de la Argentina para seguir estudiando portugués”, recordó.
No fue lo único que importó desde Salta. Movió todos sus contactos con energía semejante a las mareas para reunirse en Río con su perra, la Mari, un animalito mestizo que ahora vive en el confortable Morro.
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La Mari, de paseo por una de las seis playas del Morro.
La Mari, de paseo por una de las seis playas del Morro.
“Aquí en Brasil yo me siento como en casa. Cuando volví a Salta tras ese carnaval me sentía sapo de otro pozo porque ya me había acostumbrado a esta vida, a tener amigos, a reírme. Estoy totalmente inserta en esta sociedad”, reflexionó Ayelén. En estos momentos trabaja haciendo publicidad para un restaurante en una plaza. Atrae y acompaña a los clientes a las mesas con un convencimiento que solo hace surtir efecto una entrenada pasión. Además abrió una posada pequeña, la que administra con su marido, el cordobés José Antonio Lissera. El pulso y tracción argentinos para el trabajo son respetadísimos en Brasil, dijo Ayelén. “La mayoría de los dueños o gerentes de las posadas y restaurantes aceptan trabajadores argentinos porque estamos acostumbrados a trabajar mucho, a no faltar, a no dar excusas, en cambio acá los originarios se toman una cerveza de más y faltan o no van porque no tienen ganas, por mal tiempo o quieren salir más temprano por que sí”, contó.
Pero en la columna del debe sopesando virtudes y defectos les dio un punto a favor a los locales: “Los argentinos deberíamos vivir más relajados, vivir el día a día y no estar pensando en el mañana todo el tiempo y estresados con el futuro, porque no tiene sentido. Se esfuerzan tanto por tener dinero, que después se lo lleva una enfermedad. Acá se vive al día: la playa del día, la cerveza del día, el churrasco del día”.
El faro del Morro de San Pablo desde 1855, año en que fue construido, marca la estela de la entrada en la bahía de Salvador, uno de los puertos más importantes de Latinoamérica. Pero a Ayelén sentir ese halo de luz sobre sí le engrandece el agradecimiento a Brasil: “Me encanta saber que soy parte de esto y que vivo en un lugar así”.

Los elegidos

Una comida: La moqueca, un guiso a base de pescado y condimentado con cebolla, tomate, ajo, pimiento, cilantro, leche de coco y aceite de dendê.

Una bebida: La caipirinha, bebida típica, se hace con cachaça (aguardiente obtenida por destilación de la caña de azúcar), azúcar, hielo picado y jugo de limón.

Una música: El axé, un género musical surgido en la década del 80 en el carnaval de Salvador. Son exponentes del género Daniela Mercury e Ivete Sangalo.

El saludo de Ayelén para los salteños

“Me gustaría dejarles un saludo a mis sobrinos, a mis primos, a mi padre, a mis amigos, y decirles que se animen, que está bueno viajar, despejar la cabeza, y que realmente creo que es un sueño posible. Las personas no deberían tener miedo y así podrían hacer las cosas que quieren: ya sea viajar, tener una familia, una empresa o dedicarse a hacer nada. Las posibilidades están y uno solo tiene que elegir el camino”.

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RICO TIPO
RICO TIPO · Hace 7 meses

Esta mina con su razonamiento está como quien dice un una nube de pedos.

ROBERTO  RUARTEZ
ROBERTO RUARTEZ · Hace 7 meses

APENDE PELOTUDO- A LUCHAR SALIR A TRABAJAR Y SER ALGUIEN EN LA VIDA. VOS DEBES SER EL TIPICO SALTEÑO QUE NO SALE DEL ASADO Y EL VINO TODOS LOS FINE DE SEMANA Y YA SE CREE EL BOBINA DE AMERICA. TE ASEGURO QUE CUANDO TENGAS 50 AÑOS VAS A ESTAR EN LA LONA PERO ESO SI. COMIENDO ASADO COMO RIQUELME SEGURO. SALAME PICADO FINO.

RICO TIPO
RICO TIPO · Hace 7 meses

Todos los inmigrantes yo lo fui, mis padres también se rompen el culo trabajando y cumplen en tierras ajenas pero en el pais propio casi todo son chantas así que no me venga esta mina con el verso de que el argentino es cumplidor y trabajador porque no es así, aqui el trabajo sucio lo hacen los inmigrantes.

Fernando Fuentes
Fernando Fuentes · Hace 7 meses

Qué notón!!! Qué ejemplo de vida!! Y el conocimiento de la realidad argentina!!!! Y esa definición sobre la contracción de los argentinos al trabajo...y de la forma en que vivimos...una filósofa!!! Y no olvidemos sus importantes actividades laborales actuales: "...trabaja haciendo publicidad para un restaurante en una plaza. Atrae y acompaña a los clientes a las mesas con un convencimiento que solo hace surtir efecto una entrenada pasión"!! Dejen de joder!! Es una tarjetera mas, vaga, que no quiere laburar...y se habrá conseguido un novio que la banque!!! La periodista debe ser amiga, para escribir sobre algo tan importante!! Dios, cuanta generosidad!!!

franco gonzalez
franco gonzalez · Hace 7 meses

son historias de vida como tantas, estamos cansados de tanto lazaro baez y la pqñp, son gente que se animaron a spñar y se animaron a realizarla. que linda nota

Monica Cassels
Monica Cassels · Hace 7 meses

"... aceptan trabajadores argentinos porque estamos acostumbrados a trabajar mucho, a no faltar, a no dar excusas, en cambio acá los originarios se toman una cerveza de más y faltan o no van porque no tienen ganas, por mal tiempo o quieren salir más temprano por que sí". Bueno, se ve que esta niña nunca 'trabajó' en un organismo del Estado Argentino - y seguramente los brasileños de quienes tiene tan malas noticias también fueron formados en organismos públicos. Mal de muchos...


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