Aunque el bloqueo del puente internacional entre Salvador Mazza y Yacuiba se levantó a media mañana de ayer, se percibía una calma tensa, ya que los bagayeros están dispuestos a sostener sus reclamos y no aceptar que la comercialización fronteriza de mercaderías se realice solamente como exportaciones.
La Asociación del Gran Chaco Boliviano, integrada por pasadores de mercaderías que en la mayoría de los casos tienen doble nacionalidad, se niegan a aceptar la nueva resolución anticontrabando de la Aduana argentina y por eso, entre las 17 del martes y las 10 de ayer, cerraron el paso.
Fue la presencia en Yacuiba del mandatario boliviano Evo Morales la que logró el desbloqueo, en una rápida operación política de los asesores presidenciales para disimular esa situación en la región, pero que en cualquier momento podría repetirse.
"Pedimos por nota a la Aduana que no se innove el sistema que venimos utilizando. Cuando cortan el tránsito fronterizo, que genera un movimiento comercial enorme hasta Buenos Aires en la Argentina y La Paz, en Bolivia, se está perjudicando a miles de familias. El dinero que se genera circula entre ambos países, no sale a otros", le dijo a El Tribuno el titular de la asociación de comerciantes, Beto Paniagua. Y se quejó por la respuesta del comandante de Gendarmería: "Fue prepotente y nos dijo que si queremos bloquear 300 años que lo hagamos. No es forma de contestarnos, sino que hay que buscar alternativas". Y anticipó que, de no mediar respuestas favorables, cortarán el paso en forma indefinida.

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