Un lugar de ensueño donde la naturaleza es la protagonista. El parque nacional Baritú, en la frontera con Bolivia, es el único parque de naturaleza tropical del país y también el menos explorado, por encontrarse en una zona de difícil acceso. Todo un desafío para los amantes de la aventura y la naturaleza.
Allí, la naturaleza se encuentra en estado puro. Son más de 72 mil hectáreas de abundante belleza, con montañas repletas de exhuberante vegetación, envueltas en nubes, ríos de aguas cristalinas y una flora y fauna únicas en el país.
El parque nacional Baritú fue creado en 1974 y, desde 2002, la Reserva de Biósfera de las Yungas, a la que pertenece, es protegida por la Unesco.
Se encuentra a 26 km del pueblo de Los Toldos, en el departamento Santa Victoria, y a 155 km de la ciudad de Orán.
72 mil hectáreas de belleza y naturaleza virgen posee el Baritú, zona protegida desde 2002 por la Unesco.
Para recorrer el tramo desde Los Toldos al parque es preferible hacerlo en camionetas, vehículos livianos altos o doble tracción. Para conocer este hermoso lugar en medio de las nubes, se recomienda viajar de junio a octubre, cuando disminuyen las lluvias, que influyen en el estado del camino.
Una serie de accidentes geográficos hacen muy difícil el acceso al Baritú, que está rodeado por cuatro cadenas montañosas: las sierras del Porongal, Las Pavas, cerro Negro y las sierras del Río Pescado y Cinco Picachos.
En la zona no hay infraestructura vial ni energética, tampoco de telecomunicaciones.
La vegetación es selvática y cubre las montañas, que sobrepasan los 2.000 msnm. Allí se resguardan varias especies en peligro de extinción, como el yaguareté y el águila poma. También es el hogar de tapires, ocelotes, zorros de monte, coatíes y monos caí.
Los árboles pueden alcanzar una altura de más 40 metros de altura, como el caso de los cedros. Los lapachos rosados y amarillos tiñen de color el paisaje en primavera. Acompañan tipas, pacaráes y cebiles, entre muchas otras especies.
Los numerosos cursos de agua que nacen o atraviesan el parque hacen de éste un sitio clave para la protección del “agua dulce”. En los ríos Lipeo, Porongal y Pescado se forman pozos de agua transparente habitados por bogas y sábalos.
Hay pocas comunidades originarias en la zona, como El Lipeo y Baritú. Sus habitantes poseen una economía de autoconsumo. Se sugiere a los visitantes aprovisionarse de mercadería en el pueblo de Los Toldos, donde hay almacenes y alojamiento.
Quienes visitan el Baritú deben saber que está prohibido cazar, pescar o molestar a la fauna silvestre, extraer plantas y musgos, rocas, animales y arrojar basura.
En la zona hay lugares ideales para el senderismo, siempre de la mano de guías locales. Hay recorridos cortos, como los de El Lipeo al Abra de Minas, de 16 km, o bien de varias horas, como el tramo que une la comunidad Baritú con Los Helechos.
También se puede visitar un sitio de aguas termales y la unión de los ríos San José y Cayotal, zona ideal para el avistaje de aves.
En la ecorregión de las yungas habitan 3.000 especies de plantas, 311 de aves y 89 de mamíferos.

Cómo llegar

Para llegar a Los Toldos, se parte de la ciudad de Orán por la ruta nacional 50, hasta la localidad de Aguas Blancas. Allí deben realizarse los trámites aduaneros y migratorios para cruzar a Bermejo (Bolivia). En el vecino país se debe recorrer 100 km por un camino de cornisa pavimentado que bordea el río Bermejo. Tres km antes de la comunidad La Mamora, hay que cruzar por el puente internacional para ingresar a nuestro país.
Luego se toma la ruta provincial 19 y se recorren 15 km hasta llegar a Los Toldos y de allí al parque nacional.

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