Arzaquiel es el nombre del club de ciencias que funciona en el secundario 5.169 del barrio Siglo XXI, en la zona sudeste de la ciudad. Se fundó en 2011 a partir del eje temático astronomía. Hoy ya sumaron ornitología y robótica. Entre el 5 y el 8 de octubre participarán del Cuarto Encuentro Nacional de Clubes de Ciencia y Tecnología Expocytar, que se realizará en Santa Rosa, La Pampa. Necesitan la colaboración de los salteños para que viaje un grupo de chicos que representará al club en las jornadas.
La intención es que vayan a Santa Rosa tres de los 15 integrantes del club: Ricardo Aguaisol, Omar Martínez y Fernando Humacata.
El grupo de adolescentes intentó juntar fondos a través de diversas iniciativas, pero la recaudación les alcanza para costear solo un pasaje de ida y vuelta de los tres, cuyo valor es de 4 mil pesos. El hospedaje y la comida durante el encuentro están cubiertos por la organización de Expocytar.
"Al encuentro nacional lo organiza el profesor Ricardo Caso, del club de ciencias Amún Kamapu de La Pampa. Hace tres años que nos invita a participar. Por cuestiones de recursos no pudimos ir", contó la profesora María Rosa Rodríguez.
Hasta el momento viajará Ricardo junto a la profesora, pero el pedido de los chicos que integran el club es para que alguna empresa o algún salteño se solidarice y los ayude. Hoy tienen en venta una rifa, cuyo valor por número es de $100 y se sorteará el lunes.
El proyecto que presentará el club de ciencias Arzaquiel se llama "Crea tu robot" y llevarán los microbots y robots que el grupo armó y diseñó.
Los que deseen colaborar pueden escribir al siguiente correo electrónico:
marisarosa84@gmail.com o comunicarse por Twiter a @MaraMariarosa84

Alumnos curiosos

La profesora de matemática María Rosa Rodríguez le contó a El Tribuno, junto a Ricardo Aguaisol, uno de sus alumnos, que el club surgió hace cinco años, cuando daba su materia en el séptimo grado del colegio.
"Todos aprobaban matemática, pero no el resto de las materias. Entonces pensé en una alternativa, un espacio en el que, de una manera distinta, abordáramos varias áreas y los chicos pudieran recuperar", contó Rosa.
Así nació el club, cuya asignatura nodal fue astronomía. De esta forma, se podía trabajar Geografía, Historia y Lengua.
Los chicos se entusiasmaron enseguida. Conocer un telescopio, tener uno en las manos y luego crearlo, fueron incentivos para que descubrieran un mundo que parecía inalcanzable. Lo mismo pasó con ornitología, que incorporaron en 2012.
Robótica tuvo un gran efecto. Se incorporó el año pasado.

Robótica

En este caso, la curiosidad llevó a los chicos a otra dimensión. Lo primero fue descubrir la posibilidad de programar y lograr que un objeto haga lo que ellos necesitaban.
También simular movimientos y tareas tan solo configurando un lenguaje que incluía armar microbots y robots reciclando palitos de chupetines, cables o rueditas de algún camión de juguete.
Combinaron placas Arduino Uno (un hardware que tiene diversas aplicaciones y es de los más económicos), un servo (motor) o un ordenador de placa simple o Raspberry Pi.
Ricardo es uno de los integrantes del club Arzaquiel y también tiene el rol de tutor de Rosa para guiar a los compañeros que recién se inician en el aprendizaje.
"Estoy en cuarto año de la secundaria y empecé el año pasado. Lo que más me gusta es programar. Me enganché al toque, armando y conociendo de qué se trataba", le contó a El Tribuno Ricardo Aguaisol.

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