Llevamos, sobrepasando cómodamente, cuarenta y ocho años en la compra -venta de campos en la provincia de Salta y Noroeste Argentino, sin abandonar en ningún momento, a pesar de las fuertes crisis superadas con estoicismo y voluntad manifiesta, esta tarea específica en la que más de dos millones de hectáreas cambiaron de mano.
Tierras que pasaron de la producción -más de setecientas mil hectáreas- en distintos segmentos que nuestra provincia ofrece: desde el tabaco -ahora no-, hasta el gatton panic, soja, maíz, viñas y otros frutales, pimiento, poroto y ají, incluido el inverne en los campos ubérrimos de nuestro noroeste, cuerno de la abundancia de productos que ahora necesitan industrialización para salir a los mercados extranjeros con la cuota necesaria de valor agregado por su manufactura, ante una marcada demanda por su excelente calidad.

Una herencia letal

Pero he aquí que con el siniestro paso del gobierno que terminó en una orgía de corrupción, cruel ejemplo para que la Argentina se sumerja en el escarnio de quedar enemistada con potencias y países que otrora fueran amigos, también nos deja como herencia de un totalitarismo absurdo y farandulesco, un Chaco argentino con veinte millones de hectáreas -hablemos por ahora de nuestras seis millones en el Chaco salteño- sin ningún proyecto coherente para desarrollar, salvo la iniquidad de la Ley Bonasso, lo arbitrario del ordenamiento territorial que traba con distintos esquemas de involución la puesta en marcha para el desarrollo ganadero y, en otros casos, también agrícolas.
Conocemos la firme voluntad que el actual Gobierno nacional estrena para engrandecer el país con medidas de una economía sana y libre, haciendo caso omiso de veleidades de las que tanto abundan, para escarnio del empresario laborioso. En consecuencia, decidimos ponernos de pie con vigor y total voluntad, solicitando al Gobierno nacional que derogue de manera total la zona amarilla, lamparón vergonzoso que frena todo conato de inversión, y se declare al Chaco argentino, comenzando por Salta, como zona potencialmente favorable en el segmento ganadero, a efectos de neutralizar el déficit de doce millones de cabezas de ganado vacuno y llevar al equilibrio a regiones que hoy importan más del setenta por ciento de su consumo.
De esta manera, y con el ejemplo para todos, el Gran Chaco superaría el rodeo mayor de cabezas en pocos años con las cruzas que han hecho famosa a nuestra producción bovina.

A grandes males, grandes remedios

Para esto se necesita otra inyección. Y tome nota el Gobierno nacional que "a grandes males, grandes remedios".
Es una idea que, bien aplicada, puede hacer despertar de una siesta larga e improductiva a esta zona donde los habitantes mueren de inercia y de desnutrición ya que la algarroba y la miel de puisquillo del bosque nativo no alcanzan como alimento, y los quirquinchos y conejos están en exterminio, mientras la tierra espera producción de la mano del inversor.
En la época malograda de la dictadura militar, tumba de muchos empresarios entre los que me encuentro, al entonces ministro de Economía, con justa razón apodado el “Orejón Anticristo”, se le ocurrió una idea que pasó a ser exitosa llevada a la realidad.
Esta era: abrir las fronteras agropecuarias desarrollando tierras improductivas, con el aliciente de desgravación impositiva -impuesto a las ganancias- por el desarrollo efectivo que se hiciere en las mismas una vez adquiridas.
Enorme fue la respuesta y, en pocos meses, un año y medio, los departamentos de Anta, San Martín, Orán, Rosario de la Frontera comenzaron un florecimiento inédito por el entusiasmo con que los productores, empresarios agropecuarios e industriales con visión de futuro contribuían a enriquecer las superficies en cientos de miles de hectáreas, donde el “yuyito” pronto se iba a convertir en importante fuente de divisas.
Pero la alegría duró no más de dos años. Pronto, el aludido ministro echó en ver con espíritu de “perro del hortelano” que podían reanudarse los ingresos impositivos ya que el proyecto marchaba a pleno, y no se le ocurrió una tarea mejor que levantar sideralmente las tasas de interés, terminar con la desgravación en tierras improductivas malogrando, quizás, el único proyecto que su mira estrecha había alumbrado con éxito.

Ampliar la frontera agropecuaria

Quien escribe cayó en la volteada después de haber comprado harta superficie de campos para fraccionar, y su quiebra fue estruendosa, seguida por la de cientos de empresarios, crédulos en la quimera fugaz de este miserable cipayo, que corrieron la misma suerte.
Pero quedó como triste saldo, la experiencia que cuando el campo es incentivado de manera conveniente, reacciona en forma inmediata para convertir al país, con proyectos estables, de nuevo en el granero y frigorífico del mundo.
Bueno es plantear esta malograda iniciativa, aplicable al Gran Chaco. Una patriada del Gobierno nacional que apunta con la mejor intención a que nuestro país se reactive en el rubro ganadero, inyectando al Gobierno provincial, temeroso de Greenpeace, que apoye de manera resuelta y firme la idea.
Entonces veremos cómo el rodeo de cuarenta y ocho millones de cabezas pasa a setenta millones en muy pocos años, y también cómo los anhelados cien millones de toneladas de grano se convierten en el doble, porque se ha obrado con decisión, coraje y patriotismo.
Nosotros, emprendedores salteños, con el apoyo de la Sociedad Rural, acompañamos la patriada con el pensamiento puesto en las zonas desoladas actualmente donde corren corzuelas y suris como únicos exponentes de la fauna y los habitantes de las rutas 81 o 16 languidecen en sus pueblos, con una mano de obra agro-industrial preparada para poner de pie al país.

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Sección Editorial

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pablo preliasco
pablo preliasco · Hace 5 meses

la Ley de Bosques esta desfinanciada. si se le inyecta lo previsto, podrá incentivar el Manejo de Bosque con Ganadería Integrada. Tecnologias de ganaderia muy rentable, bajo bosque, dejando contentos a ambientalistas y productores. ya hay campos funcionando asi con exito. tanto medianos como grandes, en Chaco, Santiago, Córdoba, San Luis, Salta...y cumpliendo la ley. el amarillo es una gran cosa. para instruirse en esta tecnologia sustentable, se puede ir al INTA de Santiago del Estero.


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