Un predio del Club Universitario, abandonado. Escombros y basura en las esquinas. Bocas de cloacas que desbordan cuando llueve. Mosquitos, víboras, alacranes e insectos. Los malos olores y la humedad convierten al sector en irrespirable. La salud de la población está en riesgo y la calidad de vida se ve muy afectada. Según aseguraron vecinos, "acá hace como diez años que nadie viene a solucionar nada".
Estos son algunos detalles del ambiente en el que viven los vecinos de las calles Agote y Oñativia, y Einstein y Agote, del barrio Universitario, en el norte de la ciudad.
Si cualquier persona se para mirando la saliente del sol, en la esquina de Agote y Oñativia, podrá ver un enorme predio con arcos para la práctica del fútbol, tableros con redes para el básquet y amplios espacios libres. Es parte de las instalaciones del Club Universitario, Social y Deportivo, presidido por Gustavo Castro. "Una institución abandonada pese a que su presidente vive en el barrio", recordó la vecina María Cristina Gómez, una de las fundadoras de esa entidad, hace unos 25 años.
"Era un hermoso predio -recordó la mujer- que generó mucha expectativa entre los vecinos por las posibilidades deportivas que se abrían para los chicos de esta zona. Lamentablemente, Castro nunca nos convocó, se olvidó de la institución y ahí quedó, toda llena de yuyos, lagunas con agua estancada y animales que pastan de un lugar para el otro".
Además, vecinos que viven "del otro lado" (contiguo a las vías) abrieron un paso vehicular "para acortar camino y llegar al barrio dando la vuelta, por las calles comunes, como corresponde".
"Como fundadora del Club Universitario Social y Deportivo, no puedo olvidarme de la gestión del primer presidente, Manuel Lamas (también encargado del representativo de Salta en vóley masculino y femenino), preocupado por la entidad y por los beneficiarios", resaltó Gómez, quien a su vez destacó la intervención de Federico Córdoba y Cuqui Molina en aquella primera comisión.
Los basurales
La basura amontonada en las esquinas es una constante en el barrio, lo mismo que los yuyales, un cuadro indeseable y potencialmente riesgoso. "Es una situación muy preocupante porque son focos infecciosos, malolientes y peligrosos. Abundan víboras, roedores, alacranes, mosquitos que nos acechan todo el tiempo. Hasta ahora nada grave sucedió, pero todo el vecindario espera alguna solución rápida para evitar desgracias", detalló María Cristina.
La vecina recordó que "el último pedido hecho a la Municipalidad para que vengan a limpiar, a desmalezar, fue a través de una nota ingresada en octubre de 2013 (Expediente 71.558), dirigida al entonces secretario de Obras Públicas, Federico Gauffín. "Nunca tuvimos respuesta a los pedidos", cerró.
"Además de toda esa basura, tenemos la calle Agote que se inunda, es un río cuando llueve y la boca de cloaca de la esquina de Agote y Oñativia rebasa. Imagínese lo que esto cuando sale el sol y se calienta todo que quedó de la cloaca en la calle y hasta adentro de algunas casas", remarcó la vecina.
"Yo no me acostumbro a vivir así, y muchos otros vecinos tampoco, pero nos queda la alternativa de los medios de comunicación para hacer oír nuestras voces de reclamo", sostuvo.
"¿Estamos condenados a vivir así, entre la basura, los estanques de agua que quedan luego de las lluvias en la calle Agote, que corre como un río se convierte en un canal? ¿Y el dengue?", se preguntó María Cristina Gómez. Y se respondió: "Creo que no, confío en tener ahora alguna respuesta".

"El Gobierno de Isa no hizo nada en los ocho años"
María Cristina Gómez lamentó que pasan los años y la situación sigue igual. "El gobierno municipal de Miguel Isa nada hizo pese a nuestros reclamos. Nosotros conocemos los vínculos de algunos funcionarios con las empresas que prestan los servicios en la ciudad. No somos tontos, pero es muy poco lo que podemos hacer si a ellos no les interesa resolver los problemas de sus vecinos. Ahora, cuando en las campañas políticas necesitan votos, uno los ve desfilar por acá en busca de adhesiones con promesas que nunca cumplen. Ellos ganan, están en sus puestos y se van mientras nosotros seguimos acá esperando que alguna vez se cumpla alguna de las promesas de esta gente", dijo. "Nosotros pagamos nuestros impuestos, tenemos derecho a vivir dignamente. Esperamos ser mejor tratados por las nuevas autoridades municipales, que nos escuchen, que nos den respuesta a nuestros reclamos. Que no nos pase como con los anteriores. Es cierto que hace muy poco que están en funciones y que les dejaron una ciudad con problemas por todos lados, pero nosotros tenemos nuestros derechos y esperamos que nos escuchen", remarcó.
Y continuó: "Como vecinos y contribuyentes merecemos una mejor calidad de vida, sin tanto riesgo para nuestra salud con esos yuyales y basura acumulada, criadero de alimañas de todo tipo y olores insoportables, sobre todo cuando hace calor y humedad".


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Sección Editorial

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Re KennethU
Re KennethU · Hace 9 meses

Coincido con El Miron, la basura la tiran los mismos vecinos. En muchos casos ayudados por los carreros que se ofrecen a sacar los escombros que se acumulan después de una pequeña obra y los llevan a dos cuadras y ahí los tiran.

RICO TIPO
RICO TIPO · Hace 9 meses

EN VEZ DE RECLAMAR PORQUE NO SON MAS LIMPIOS, SI LA BASURA LA TIRAN LOS MISMOS VECINOS.


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