Bautista Álvarez (6) está a horas de pasar por otra intervención quirúrgica en el Hospital Garrahan. El 2 de diciembre próximo le colocarán clavos telescópicos en la pierna izquierda. En consecuencia, María de los Angeles Crisol, su mamá, solicita ayuda económica de la comunidad para costear los viáticos en Buenos Aires de su hijo, un acompañante y ella misma.
María viene enfrentando los trámites en el Programa Federal de Salud (Profe) y la búsqueda de los subsidios que costearán los tratamientos para Bautista desde el primer día de vida de su hijo menor.
La osteogénesis imperfecta, mal más conocido como "huesos de cristal", se caracteriza por generar una excesiva fragilidad a los huesos. Quienes la sufren tienen en sus huesos menos cantidad de esta proteína de lo normal y están predispuestos a quebraduras múltiples, a veces sin causa aparente. Bautista recibe atención en el Hospital Garrahan de Buenos Aires, adonde debe acudir cada cuatro meses para realizarse controles con varios especialistas como una endocrinóloga y un traumatólogo cirujano. En esta nueva intervención le fracturarán la tibia de la pierna izquierda y le pondrán clavos telescópicos, que se estirarán mientras él crezca y deberán ser recambiados cada cinco años, si no se presentan complicaciones. Estos clavos tienen como función sumar su resistencia a la del hueso para disminuir la posibilidad de fracturas y que Bautista resista mejor los impactos de cualquier actividad. Después de la cirugía, recibirá fisioterapia y deberá medicarse con drogas muy fuertes. Bautista ya atravesó este procedimiento en tres ocasiones. "Uno tiene que acostumbrarse a las cirugías. Son cuatro a cinco días a puro llanto y dolor; pero no queda otra. Viajamos el 1 y el 2 por la mañana entra en admisión", contó María. Profe le reconoce los pasajes en ómnibus y el alojamiento, pero le da $75 por día para alimentarse y trasladarse. Empeora la situación el hecho de que a María le anticiparon la cirugía unas dos semanas por la cancelación del turno de otro paciente. Para el 1 ella aún no habrá cobrado la pensión de Bautista.
El niño, despreocupado por el momento del viaje y de la operación, comenta que quiere conocer al jugador de fútbol Carlos Tévez. "Dos o tres veces fuimos a la cancha de Boca para verlo, pero no lo encontramos", lamenta María.
Bautista terminó el jardín de infantes en la escuela N´ 4731 San Carlos de Borromeo, pero se perderá el acto de fin de año.
Otro sueño que alimenta Bautista es el del cuarto propio.
Continúa durmiendo en un corralito para bebé y a medida que va creciendo se hace más notorio que precisa una habitación y un baño con las condiciones apropiadas para garantizarle seguridad. En su momento un arquitecto había donado unos planos y recomendado tapizar la habitación con telgopor y que el telgopor tenga una tela pegada - que no se desprenda- hasta una cierta altura, es decir, desde un metro hacia abajo; pero nunca hubo dinero para materializar la obra.

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Rocio Medina
Rocio Medina · Hace 10 días

El Padre es Alvarez tienen muchos negocios, el abuelo dueño de Alvarez como no lo ayudan pobre criatura.


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