Cada pieza es única. Puede haber variaciones de tamaños y formas entre modelos similares. La distribución de colores cambia mucho de unos objetos a otros e incluso en la misma pieza, dependiendo de la luz que incida sobre ella. Esta es la esencia de la bijouterie en vitrofusión. El elemento clave es el vidrio dicroico que, debido a su naturaleza reflectora y refractiva, produce piezas que nunca serán exactamente iguales. Hace cuatro años la profesora en Artes Visuales Roxana Belbruno se está perfeccionando en la técnica de vitrofusión. Ella le contó a El Tribuno que el vidrio dicroico fue desarrollado originalmente por la NASA para la industria aeroespacial, pero a mediados de 1970 se empezó a considerar este material para artefactos de iluminación, dadas sus propiedades refractarias y luego el producto se puso a disposición del arte. En este tipo de bijouterie varias capas microscópicamente finas de óxidos de metal (como cromo, silicio, titanio, aluminio y circonio) se fusionan a una pieza de base de vidrio, de colores negro, rojo o verde. El revestimiento se aplica en un ambiente de vacío y el ángulo de la hoja de vidrio que se inclina para determinar el color final se ve. Una vez que se aplica el recubrimiento, el vidrio se cuece en un horno. El material está combinado con otro tipo de vidrios coloreados y artísticos, el bullseye y el spectrum, mientras que el float es la denominación que recibe el vidrio común.
"El bullseye y el spectrum tienen una alta resistencia, son duros y no se deforman fácilmente. Por ello el dicroico se hace exclusivamente con ellos", aclaró Roxana. Agregó que el vidrio tiene colores, diseños e incluso puede ser metalizado. Las placas de dicroico se cortan con tenazas para vidrio, hechas de un material especial para no producir astillas durante las segmentaciones. Estas se pueden pulir con lijas específicas, aunque el efecto del fuego provoca que toda desprolijidad desaparezca. Con el dicroico se hacen las aplicaciones sobre la base de bullseye y se las pega con plasticola escolar. Pasadas 48 horas de secado se tapa la pieza con otro tipo de vidrio, totalmente transparente, que lo encapsula y que con el calor se abomba. La acción de la llama durante 12 horas y a 760° C redondea la pieza, pero no la deforma. Cuando se funden, los vidrios pierden todo su filo.
Resultado
Luego cada "piedra" puede configurar un colgante, una pulsera, anillos y aros. Las piezas son engarzadas por un artesano, en este caso Agustín Carracedo, en diferentes formatos.
Roxana afirma que la bijouterie de cristal dicroico es fácil de cuidar. Se puede limpiar con jabón suave y agua. Solo es recomendable no aplicarle materiales abrasivos y almacenarlas con cuidado porque como están hechas de vidrio las superficies lisas se pueden rayar.
"Las joyas dicroicas están tomando cierto auge como gemas que se pueden aplicar a las distintas formas que puede asumir la bijouterie", definió Roxana. "Poco a poco noto que más personas que se dedican a la vitrofusión están buscando la manera de integrarlas y también de generar un pequeño mercado porque da lugar a piezas únicas, muy buenas, y el público, incluso en Salta, las aprecia muchísimo", añadió. Los materiales para la vitrofusión en general son caros e importados, por lo que las piezas pueden resultar onerosas para algunos bolsillos. "Cuando las mostré se vendieron los lotes en seguida. Esta es una técnica sencilla de producir, pero un poco costosa para traer el material. Sin embargo, fuera de esos inconvenientes, que son salvables, en Salta las estamos haciendo y el público las recibe con aceptación", destacó.
Cómo llevarlas
Roxana propuso, al momento de llevarlas, rehuir del convencionalismo de las piezas combinadas. Así, el par de aros haciendo juego con el colgante o el juego de anillo y pulsera ya no se ven tan bien como con otros tipos de gemas.
"Las piezas son demasiado vistosas, en sí mismas, muy opulentas, por lo que tienden a la individualidad", definió. Luego señaló que como las gemas tienen mucho protagonismo completan mejor un look de vestir o ropa de noche. Aunque según el tamaño que tengan y la presencia de cada persona se puede llevar cotidianamente un anillo.
Los secretos
Hay varios tipos de vidrio
Para hacer trabajos en vitraux se pueden utilizar diferentes tipos de vidrio, ya sean lisos o con textura. Asimismo, estos pueden ser transparentes, de color, translúcidos (vidrios catedral), semitranslúcidos u opacos, también llamados opalinas, los cuales no permiten que pase la luz.
Una lista de materiales
Los materiales para trabajar las piezas son diversos. Se emplean soldador, pinza, regla y escuadra, cinta de cobre, fundente, estaño, esteca plana, cortador de vidrio, tijeras, lijas, pinceles de distintos tamaños, tintas, esmaltes, lápiz y papel. Se pueden integrar varios objetos a la pieza.
Moldes de distintos tipos
Se pueden usar moldes de acero, de hierro, de cerámica o de yeso con cuarzo. El de acero dura mucho tiempo, pero va sufriendo con el uso y se va deformando sometido a altas temperaturas.
Ya el de porcelana dura más tiempo y en excelente estado porque se funde a 1.300 grados.
Una técnica bastante segura
Lo primero que aprenden quienes se dedican a la vitrofusión es a hacerse amigos del vidrio. No todos manipularán los hornos, pero incluso así los accidentes son inusuales. Roxana cuenta que en su taller nunca hubo una persona que se haya cortado y que ella tampoco sufrió percances.

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