En el marco de los festejos por el Día del Bombero Voluntario, los cuerpos de Bomberos General Manuel Belgrano, con jurisdicción en el sector centro de la ciudad y Banda Oeste y General Martín Miguel de Güemes, con jurisdicción en la Banda Este, ambos de la ciudad de Güemes, coincidieron en destacar que una de las principales complicaciones que sufren al momento de combatir un incendio, es la falta de válvulas hidrantes que les permitan una rápida recarga de agua en los camiones cisterna.
De acuerdo a las disposiciones generales, para lograr buen sistema de seguridad que permita minimizar las consecuencias de un siniestro provocado por el fuego, las redes de agua deben contar con al menos una toma o boca de agua cada dos cuadras, que deben tener un constante mantenimiento por parte de la empresa prestadora del servicio de distribución de agua corriente.
En Güemes no son más de cuatro o cinco las válvulas operables, lo que implica que frente a una descarga completa del tanque del camión de bomberos, estos se ven obligados a alejarse del lugar en busca de una recarga. Se estima que un camión que está trabajando en un incendio demora entre tres y cuatro minutos en descargarse por completo.
De allí deben alejarse en la búsqueda de una recarga y esto implica un viaje entre 10 a 15 minutos, dependiendo de la distancia a una válvula, como las válvulas no cuentan con una cañería exclusiva, deben usar la misma agua de los vecinos, por lo general sin la presión necesaria, lo que provoca una demora de 15 minutos para completar la recarga, cuando no debería ser mayor de 4 minutos.
"Hay muchas cosas por mejorar. Nosotros, como cuerpo de bomberos, hacemos constantes esfuerzos para capacitarnos, para comprar elementos, uniformes, herramientas, pero hay cosas que están más allá de nuestras posibilidades. Muchas veces llegamos por una recarga y resulta que la válvula no está operable y debemos buscar otra, son demoras cuyas consecuencias las sufren los afectados por el fuego", declaró Juan Carlos Palma, jefe de Operaciones de la provincia y comandante del Cuerpo General Belgrano.
Otra de las situaciones incomprensibles para estos servidores públicos es el hecho de que cada vez que un camión recurre a una recarga las viviendas cercanas ven disminuidas la presión en sus canillas, lo que provoca el enojo de las familias, que no dudan en hacérselo saber a los bomberos.
"Tenemos mucho que trabajar. Hay muchas mentalidades por cambiar y para ello necesitamos de la colaboración de todos. Nosotros seguiremos trabajando en nuestra capacitación, para ser más efectivos cada vez que seamos convocados", concluyó Palma.
Lamentablemente, la situación hecha pública por los bomberos voluntarios de Güemes se repite en todas las ciudades de la provincia. La realidad muestra una gran falta de infraestructura para que los bomberos puedan realizar su trabajo de manera eficiente.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora