Brasil "rebota", pero persisten las dudas

Nicolás Tereschuk

Brasil "rebota", pero persisten las dudas

Los voceros de "los mercados" dejan trascender que en Brasil lo peor de la más extensa y profunda recesión en cien años ya pasó y que en 2017 habrá crecimiento, aunque persisten dudas sobre qué forma tomaría esa mejora. Una muestra de estas dudas se dio esta semana, cuando se conoció que en el mes de mayo la economía se contrajo más de lo que todos los analistas habían previsto.
El Banco Central dio a conocer su índice de actividad económica, que mostró una caída de 0,51 puntos porcentuales, cuando un indicador de la agencia Bloomberg había arrojado 0,2 puntos. La caída pronunciada llegó luego de que el índice en abril se había mostrado por encima de la línea de flotación, con el 0,07% de suba.
Los índices de confianza del consumidor y confianza industrial mostraron una mejora fuerte en el último mes y la encuesta a economistas que realiza el Banco Central indicó que esperan una expansión del producto bruto en 2017.
La agencia Bloomberg destacó en las últimas horas que la certidumbre aún está lejos ya que "hay signos de que la vuelta al crecimiento podría tomar más tiempo del esperado".
Entre esos indicadores, se ve que las ventas minoristas cayeron de manera inesperada en mayo y a niveles récord para ese mes del año. Como telón de fondo de la situación económica está la política, con el gobierno interino de Michel Temer "rindiendo examen" todos los días.
Hubo euforia en la bolsa paulista cuando se confirmó que un aliado de Temer, Rodrigo Maia, pasará a presidir la Cámara Baja, lo que se leyó como un paso previo a la aprobación del paquete de leyes económicas impulsadas por el mandatario interino, principalmente destinadas a reducir el déficit fiscal. De esa forma, el Ibovespa está en sus niveles más altos en 14 meses y el Real se revalúa, a la espera de que Temer cumpla con su promesa de "poner a Brasil de vuelta sobre los rieles" y sin "ambiciones políticas" personales.
La resistencia política al gobierno interino continúa no solo por parte de la presidenta suspendida Dilma Rousseff, sino del que sigue siendo el político más popular del vecino país, el líder del PT, Lula Da Silva.
El exmandatario está de gira política por el país cuestionando al Gobierno interino y tratando de poner la mayor cantidad de presión sobre los senadores que deberán decidir la suerte política de Dilma. Esta semana, Lula viajó a su gran bastión, el Nordeste brasileño, donde en varios actos y ante multitudes acusó a Temer de desactivar los programas sociales y "vender el patrimonio brasileño".
"El Gobierno se prepara para vender Petrobras, el Banco do Brasil y la Caixa Econ"mica. El Gobierno muestra que no sabe cómo gobernar y, como resultado, tiene que vender el patrimonio público. Pero el gobierno debería escuchar: yo sé cómo gobernar", enfatizó Lula, que juega sobre las debilidades de Temer, que cuenta con muy bajos niveles de aprobación en general, pero sobre todo es cuestionado por activistas sociales, grupos de artistas, jóvenes que realizan protestas en distintos puntos del país.
¿Será viable la ecuación política y social del gobierno interino? ¿Cuál será la "salida electoral" para un proyecto político "alejado del populismo"? ¿De qué forma se saldará una crisis política que afecta al conjunto de la diri gencia política y empresarial tras los escándalos de corrupción? Son todas dudas que se acumulan y que tendrán su impacto en la forma que Bra sil encuentre para salir de la recesión.

¿Qué te pareció esta noticia?

Temas

Compartí

0

Comentá esta Noticia