Brasil, sumido en un gran desequilibrio fiscal, registró en abril el primer superávit en sus cuentas públicas desde agosto del año pasado, informó ayer el Banco Central.
El superávit fiscal primario, antes del pago de intereses, fue de 10.182 millones de reales (unos 2.850 millones de dólares) en abril y el acumulado en el año ascendió a 4.411 millones de reales (cerca de 1.235 millones de dólares), cifra que equivale al 0,22% del producto interior bruto (PIB) del país. A pesar de la mejoría registrada en abril, en los últimos 12 meses el déficit ascendió a 139.300 millones de reales (39.000 millones de dólares aproximadamente), un 2,33% del PIB.
Si se incluye en la cuenta el pago de los intereses de la deuda, el déficit continuó creciendo y saltó hasta el 10,08% del PIB, o 603.700 millones de reales (unos 169.100 millones de dólares).
El gobierno del presidente interino Michel Temer calcula que concluirá el año con un déficit fiscal primario, cercano al 2,75% del PIB, aunque pretende moderar esa cifra con un paquete de medidas de austeridad en el gasto público, y este impacto augura un respiro a la grave crisis financiera del país.

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