Los equipos de rescate siguen buscando sobrevivientes del alud de lodo y residuos minerales que el jueves arrasó con siete ciudades del sureste de Brasil.
La ruptura de dos diques en un complejo minero de la empresa Samarco en el municipio de Mariana provocó una ola de barro y productos minerales que se llevó todo lo que encontró a su paso a lo largo de unos 60 kilómetros, con dejando dos muertos, 16 heridos y 28 desaparecidos.
Los dos pueblos más castigados son Bento Rodrigues y Paracatú de Baixo, ambos dependientes del municipio de Mariana, y donde pocos edificios quedaron en pie tras el paso de la avalancha.
Los cuerpos de rescate encontraron hoy el cadáver de un hombre en una central hidroeléctrica ubicada a unos 100 kilómetros río abajo de la mina, que fue considerado por las autoridades como la segunda víctima del accidente. Las autoridades, al no haber identificado al fallecido, no saben si su nombre aparece en la lista oficial de desaparecidos.
La primera víctima mortal fue identificada como Claudio Fiúza, de 40 años, un trabajador de la mina de hierro que sufrió un ataque cardiaco cuando presenció la ruptura de los diques. El alcalde de Mariana, Duarte Junior, avisó que el número de desaparecidos puede 'disminuir o aumentar' conforme lleguen nuevas informaciones de los vecinos de las zonas afectadas.
Bento Rodrigues fue prácticamente borrado del mapa, pues la avalancha destruyó 158 de las 180 casas que lo componían y las 22 viviendas restantes, aunque quedaron en pie, sufrieron cuantiosos daños.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora