El año 2016 fue, sin dudas, muy difícil para todos los sectores productivos en el país.
Sin embargo, para el Centro de Obrajeros del Norte hay buenas expectativas para este nuevo ciclo y se remarca con optimismo el futuro de los madereros que, a la actividad forestal e industrial, sumarán capacitaciones y convenios con la Provincia y la Nación como algunos de los variados temas de una extensa agenda.
Daniel Loutaif, presidente de la institución, destacó la participación de los jóvenes dentro de la cámara, no solo en la comisión directiva sino en otras áreas. "En una actividad que se plantea a mediano y largo plazo e incorporar sangre nueva garantiza el crecimiento y el futuro, ya que son ellos los que tienen una mirada más ecológica y sustentable", señaló.
Por su parte, la protesorera de la cámara, Rebeca Loutaif, comentó que "este año, desde lo institucional, prevemos un plan de capacitación, en algunos casos abiertos a toda la comunidad, y contamos con el apoyo de la Federación Argentina Industria de la Madera y Afines (FAIMA)".
Formalidad laboral
Los madereros oranenses señalan que 2016 fue un año marcado por la crisis económica, donde hubo empresas que disminuyeron fuertemente su personal. La mano de obra directa es de 700 personas registradas formalmente e indirectamente unas 2 mil personas más en todo el departamento. "En este punto tenemos un gran problema a resolver y es la informalidad laboral", comentó Loutaif, quien agregó que buscan implementar un sistema de corresponsabilidad gremial empresaria, como tiene la provincia del Chaco, que logró un altísimo índice de formalidad.
Alrededor de 40 empresas formales integran el sector, pero la comisión trabaja para que los pequeños aserraderos tengan su espacio, por lo que este sistema ayudaría sustancialmente a blanquear a muchos empleados
"Con este nuevo régimen la cadena forestal en su totalidad se encontraría incluida en el sistema de seguridad social bajo estas características y es un gran paso en cuanto a inclusión y protección de derechos laborales para miles de obreros", explicó.
El régimen permitirá eliminar definitivamente la informalidad laboral en las carpinterías y aserraderos del departamento y del resto de localidades provinciales que desarrollan esta actividad. La puesta en marcha del convenio para los forestales marcará, sin dudas, un nuevo avance en materia de inclusión social, laboral y derechos para los trabajadores salteños de aserraderos y carpinterías.

"Impulsamos formación y convenios con Nación y Provincia". "Insistimos en el uso de madera nativa en la obra pública salteña", Rebeca Loutaif, pretesorera.

Remodelación
Este año está previsto terminar la remodelación del Centro de Obrajeros, ubicado en Pellegrini 422. Con fondos de BID y dentro del programa de competitividad del Norte Grande, comenzó a realizar la readecuación de talleres y oficinas de capacitación y reunión para la cámara.
"Firmamos el segundo tramo para realizar un Centro de Afilaje de última generación, que prestará servicio a los departamentos San Martín y Orán, con una inversión de 3 millones y medio de pesos", explicó el empresario.
Reforestación
El viejo anhelo de lograr más superficie forestada no solo es para la foresto-industria sino también para el sector frutihortícola, al que también le interesa plantar su madera para el desarrollo de 12 millones de envases que salen de la zona. "El 97% de la madera viene del delta y del litoral, mientras que de Mendoza vienen las tablas y acá se arman los cajones y pallets. Esto generaría un gran movimiento económico en la zona", explicó tras remarcar que para ello se necesita que el Gobierno provincial autorice, en zonas degradadas sin conflictos sociales, recategorizar superficies como zonas verdes dentro del marco de la Ley 26331.
La necesidad del sector es plantar 2.000 hectáreas por año de bosque cultivado en distinto lugares dentro de una provincia que tiene 7 millones de hectáreas de bosque nativo, "La solución de desarrollo de la provincia de Salta se potenciaría si se pusiera en marcha durante los próximos 10 años", asegura, mientras los productores insisten en el uso de madera nativa en las obras públicas.
En ese sentido, y si bien en 2015 se firmó un convenio con la Provincia para incorporar el 25% de madera nativa en viviendas y otros trabajos, la obra pública estuvo bastante parada. "Tenemos muy buenas expectativas para este año porque creemos que el despegue de la economía será la obra pública", dice Loutaif.

“Hoy, son los jóvenes quienes darán el impulso que se necesita en el sector”. “Buscamos formalidad laboral con un sistema compartido de obligaciones”, Daniel Loutaif, centro Obrajeros.


Mobiliario escolar
El Centro de Obrajeros recalcó el persistente reclamo del sector al Gobierno para participar más en el abastecimiento de madera que necesitan organismos de la Provincia.
Un ícono de este pedido son los conjuntos escolares, mesas y sillas, ya que por año se realiza una compra de 12 mil conjuntos escolares de caño y melamina. "Nosotros pedimos que un 20% sea el sector maderero quien los provea. Pero la repuesta que tenemos es que el gremio docente se opone a la compra porque los considera altamente inflamables, desconociendo que la melamina es más inflamable y más tóxica", sostuvo por su parte Rebeca Loutaif.
Finalmente, los directivos de la cámara, acompañados por los productores del sector en cuanto a lo proyectado, consideraron que "si desde el Gobierno nos apoyan, podremos generar mayor mano de obra y desarrollar fuertemente la actividad, que no es una cuestión menor para la región".

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