Wolfgang Dürheimer, presidente de Bugatti, insistió en que lo que se ve en este prototipo es, en cierta medida, lo que se verá en el sucesor del Veyron. El Vision Gran Turismo Concept adelanta algunos de los rasgos que se verán en el próximo Bugatti. Se supone que no será tan agresivo. El prototipo de Gran Turismo 6 cuenta con soluciones técnicas propias de un prototipo de carreras, de resistencia. Esas extensiones de bajos, ese inmenso alerón, ese trabajo aerodinámico que difícilmente podría lidiar con los obstáculos que se encuentran en las carreteras y en las ciudades, lomos de burro, entradas a garajes, rampas, bordes, etc.
En cualquier caso, la estética de Bugatti se basará a partir de ahora en algunos de los rasgos apreciados en este prototipo. Un prototipo que, por cierto, no rompe con la línea del Bugatti Veyron. A nivel estético no deja de ser una modernización del concepto inicial del Veyron, llevada al extremo de la mano de elementos aerodinámicos tan agresivos como su alerón trasero.
Más allá del hecho de que este prototipo se haya diseñado como un modelo virtual para Gran Turismo 6, Bugatti ha querido transformar bytes y pixels en fibra de carbono, aluminio, caucho, en una pieza única, un prototipo real.
El prototipo Vision Gran Turismo Concept no fue creado únicamente por los creativos de Gran Turismo, ni tampoco por los diseñadores de Bugatti. La marca asegura que este prototipo ha sido creado con la contribución de los expertos en competición del Grupo Volkswagen, los creadores de los últimos prototipos ganadores en las 24 Horas de Le Mans.
Para diseñarlo, Bugatti recurrió a sus sistemas más avanzados de simulación informática, en un proceso de diseño y ensamblado final del prototipo que se ha dilatado en el tiempo durante seis meses.
No fue diseñado de esta forma, con esta estética tan radical. En sus sistemas de simulación Bugatti se ha preocupado por perfeccionar, de verdad, su rendimiento dinámico y su aerodinámica. Es decir, cada elemento de su carrocería responde a una funcionalidad técnica muy concreta y, en teoría, este deportivo de carreras sería extremadamente rápido en los circuitos.
Tras los éxitos del Veyron, Bugatti asegura que todo su empeño se centra ahora en conseguir que el sucesor del Veyron supere los registros de este. Es decir, el futuro Bugatti será aún más rápido y espectacular que el Veyron y para ello requerirá algunas de las soluciones técnicas que se aprecian en este prototipo. Su alerón, para obtener la carga aerodinámica necesaria para que este prototipo virtual sea rápido, y no solo en rectas. El arco que forman el techo y su línea lateral, el arco que destaca aún más con el diseño en dos tonos de su carrocería. Ese diseño es imprescindible para refrigerar su motor central de dieciséis cilindros.
El Vision Gran Turismo, como el Veyron, y como su sucesor, utiliza un motor W16.
Los dos tonos azules de la carrocería en honor al Bugatti Type 57, ganador de las 24 Horas de Le Mans en 1937 y 1939.
Dicen que precisamente las largas rectas del circuito tradicional es lo que mueve a Bugatti a superar, constantemente sus prestaciones.
El Bugatti Veyron se posicionó como el coche de producción más rápido del mundo en 2010 al alcanzar los 431.072 km/h y en 2013 al alcanzar, la versión Roadster, los 408.84 km/h.
Los ingenieros que han diseñado el coche calculan que el Bugatti Vision Gran Turismo puede alcanzar los 400 km/h en cuatro sectores del circuito de Le Mans...virtual, el de Gran Turismo.
Eso supondría que este coche sería tan rápido en el total del circuito como los actuales LMP1.
El motor W16 es la clave de estas prestaciones, superando los 1.000 caballos de potencia que se transmite al asfalto a través de las cuatro ruedas.
A nivel de diseño, no cabe dudas de que estamos ante un Bugatti, lo mires por donde lo mires.
El frontal está presidido por la característica parrilla de la marca.
En la vista lateral destaca la línea curva que marca los distintos planos de superficie y da el paso de un tono de azul a otro y además permite refrigerar, a través de las entradas de aire que le dan forma, al impresionante motor W16.
El splitter delantero, muy bajo y con unas dimensiones que sobresalen sobre el perfil de la carrocería, está inspirado en el mundo de la competición. A su lado las ópticas, más estilizadas y agresivas que las del Veyron, también son otro rasgo característico y que seguramente veremos sin muchas evoluciones en el Chiron.
Además las ópticas delanteras están diseñadas de forma que hacen función de toma de aire para refrigerar los frenos.
Si nos vamos al gigantesco alerón posterior, hay que destacar que incorpora tecnología DRS.

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