"Vos no tenés que contar nada, porque si no, las veces que te vea te voy a pegar".
La amenaza retumbó en los pequeños oídos de solo 7 años que la escucharon. Lo que había sido una propuesta de jugar a las escondidas, el hombre de camisa marrón, pantalón blanco y tez morocha lo convirtió en un infierno.
Eran las 22.20, más o menos, cuando el nene y su hermana, ambos pertenecen al grupo de scout de la Iglesia Ortodoxa, regresaron a la casa después de participar de la misa y procesión en honor a San Jorge, en el templo de calle Pellegrini 250.
Poco después de la medianoche, la mamá entró al baño. Y al repasar con la mirada el lugar, descubrió en el inodoro restos de sangre.
Salió desesperada a buscar a su hija. La despertó y le preguntó si ella había arrojado eso.
-"No mami, no fui yo", le contestó.
Más preocupada, fue hasta donde dormía su niño. Lo despertó y lo llevó al baño para darle una ducha y mientras hacía eso le preguntó si él había usado el inodoro. Silencio. El nene miraba para otro lado. Ella insistió ayudándose con un pequeño sacudón.
- "Yo te dije, yo te dije", empezó a decir él.
Lo que siguió fue el relato de una historia cruel, destructora.
El juego como mentira
Según le contó el niño de 7 años a su mamá, durante la tarde, cuando estaba en la iglesia, un hombre mayor de edad, de camisa marrón y pantalón blanco, de tez morocha y ojos negros (son los únicos rasgos que describió) se le acercó y lo invitó a jugar a la escondida en el Paseo de los Poetas.
En medio de la celebración religiosa que ese día reunió a unas 3.000 personas, el nene no dudó en aceptar la partida que le proponía el hombre, lo que hace pensar que podría ser alguien que conocía o había visto con anterioridad.
Al llegar al paseo, en vez de comenzar el juego, "él me pegó fuerte en la cola, no me dejaba que me diera vuelta". Y entonces comenzaron las amenazas, una y otra vez, para que el pequeño scout no hablara de lo que estaba sufriendo.
Después de minutos terribles, el niño contó que volvieron a la Iglesia Ortodoxa.
La madre quedó shockeada, tanto que al bañar al pequeño no se detuvo a ver si tenía golpes, hematomas o heridas. Solo miró el calzoncillo donde no encontró ningún tipo de manchas.
Llamó de inmediato a su esposo, en medio de una crisis de llanto y nervios. En pocas palabras le contó lo sucedido y que su hijito decía que le dolía la colita. El hombre cortó, dejó lo que estaba haciendo y en pocos minutos volvió a su casa. Después de escuchar a su esposa y al niño, intentando llevar algo de tranquilidad en medio del drama, fue a una sede policial e hizo una denuncia contra un hombre NN por supuesto abuso sexual contra su pequeño niño.
A. Barrionuevo PÁRROCO "Es un hecho aberrante. Si se llega a comprobar, lo repudiamos todos desde la Iglesia. De forma indirecta nos ha involucrado".
¿En el paseo o en la iglesia?
Ayer, con la investigación policial y de la Fiscalía Penal en marcha y con el caso ya instalado en los medios, surgieron varios interrogantes.
El primero, obviamente, es quién agredió al pequeño; si era un desconocido o alguien que tenía contactos con el grupo de scouts o con la Iglesia.
Un dato llama la atención: ¿el niño aceptó ir a jugar con alguien desconocido? Las hipótesis sobre su identidad son muy amplias y ayer los investigadores hablaron con miembros de la Iglesia, del grupo de scouts y con vecinos que podrían haber visto algo que les llamó la atención.
Existen cámaras de seguridad en el Paseo de los Poetas y en las calles que van desde el templo ubicado en Pellegrini 250 hasta ese lugar, pero no hay cámaras instaladas dentro del templo.
La familia del pequeño reclamó a la Policía y a la Justicia que se haga una exhaustiva revisión de las cámaras para saber si quedó algún registro fílmico de lo sucedido.
"Para la fiesta se tomaron recaudos. Hubo policías, controles al ingreso, el 911 acompañó. Fue una verdadera celebración"
También surgieron dudas, más allá del primer relato del pequeño -que quedó registrado en la denuncia del padre-, acerca del lugar donde ocurrió la agresión. Si bien en la declaración ante la Policía se señaló al Paseo de los Poetas (versión que también es apoyada por el abuelo del menor), ayer el padre y una tía dijeron que podría haber ocurrido en el predio de la Iglesia Ortodoxa.
El grupo de scouts habitualmente va al paseo a realizar diversas actividades. Y el domingo, el templo estuvo repleto de gente ya que la fiesta de San Jorge es la celebración más importante de los ortodoxos. Los dos lugares, con características diferentes y apenas tres cuadras de distancia entre uno y otro, podrían haber sido escenarios del ataque.
Aunque no fue confirmado oficialmente, ayer el niño habría sido entrevistado en cámara Gesell. No se indicó si se le hicieron otros estudios. En paralelo, él, sus padres y su hermana reciben asistencia psicológica. Al caso también se sumó la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual.

"La Iglesia no tiene nada que ver"

"Yo me enteré el lunes por los guías, dirigentes scouts del grupo San Jorge al cual pertenece la criatura. Ellos, enterados por la familia, vinieron y me avisaron e inmediatamente fuimos a la casa de la familia, primero para contenerlos espiritual y emocionalmente porque es un shock, algo grave, y segundo para poner a disposición nuestra colaboración en todo", dijo a El Tribuno el padre Adolfo Barrionuevo, párroco de la iglesia San Jorge. El caso preocupó al Centro Ortodoxo, cuyos miembros ayer se reunieron.
"Todavía no se tenían en claro muchas cosas. Hay dos o tres versiones del niño que dice que lo llevaron, raptaron al Paseo de los Poetas, desde la procesión, pero el padre salió en medios diciendo que había sido en el predio de la iglesia", sostuvo. "La celebración y procesión se hiciron acá. Estaba lleno de gente. Había maestras de catequesis dando la chocolatada, el grupo scout, siempre hubo vigilancia. Ellos (por el niño y su hermana) participaron de la procesión, tomaron el chocolate y se fueron. Yo personalmente despedí al grupo scout. La hermana y él se acercaron a saludarme muy bien, contentos. No había llanto, dolor, sino alegría. Es extraño", añadió.
"Esperamos que la Justicia con celeridad aclare esto para el bien de todos, para la tranquilidad de la familia que es fundamental, por el niño y por la institución que no tiene nada que ver", concluyó Barrionuevo.

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Mario sanchez
Mario sanchez · Hace 7 meses

MMM OTRA VEZ LA IGLESIAS ESTOS SON MAS PELIGROSOS QUE MONO CON NAVAJA COMO DICE EL DICHO TODO EMPIEZA PRIMERO ESCUCHANDOLOS DONDE DE A POCO TE LLEVAN A TENERLO CONFIANZAS LUEGO VIENE EL RESTO Y ESTO ES PARA MAYORES ASI QUE UN NIÑO ES PAN COMIDO, ESPERO QUE LA JUSTICIA ACLARE Y QUE EL RESPONSABLE LA PAGUE SI ES POSIBLE CON SU CUERPO DE LA MISMA MANERA QUE EL HIZO Y QUE LO PONGAN EN LA CARCEL.

Alicia  Yañez
Alicia Yañez · Hace 7 meses

Esto no es nada nuevo,lo viví desde niña.Y ya tengo 80años.En las iglesias SIEMPRE se resguardaron seres de esa calaña.No se olviden de los CLÉRIGOS abusadores.

Julio Cesar
Julio Cesar · Hace 7 meses

hay que encontrarlo y torturarlo, ese animal no tiene cura, es un peligro


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