Sobre la esquina de Alberdi y San Juan, frente a la reconstruida iglesia de La Viña, se ubica la escuela José Evaristo Uriburu. Sobre una de sus puertas, en el primer piso sobre el que alguna vez corrieron cientos de niños, hoy cuelga un cartel que reza: "Ministerio de Educación de Salta. Una escuela mejor para todos. Obras de refacción", fechado en 2005.
Desde aquella época en que se colgó el cartel, los docentes y estudiantes de la escuela Uriburu no vieron mejora ni en su escuela ni en su paso por el sistema educativo.
Actualmente los chicos que cursan el ciclo primario de la escuela Uriburu asisten a clases en un edificio alquilado en Vicente López 38. Durante la mañana este edificio es ocupado por otra institución educativa privada y en la tarde es alquilado por el Ministerio para los chicos de la Uriburu. Eso ocurre desde hace 11 años, cuando se colocó el cartel de obras de reparación en la sede de Alberdi.
Hoy, los 600 jóvenes y adultos que asisten a los talleres anuales que se dictan en este establecimiento corren la misma suerte que tuvieron los más chicos. "Desde el Ministerio de Educación nos autorizaron a buscar un edificio -que no supere los 12 mil pesos mensuales- para que mudemos los 23 talleres que se dictan en la escuela, durante el turno tarde y mañana. Pero no es fácil con ese presupuesto", contó resignada la directora de la escuela, María del Valle Cardozo.

Lo que se necesita

Los talleres de la escuela Uriburu que se dictan en Alberdi y San Juan son cocina en tres niveles, tejido, fabricación de indumentaria industrial, peluquería, zapatillería, marroquinería y actividades prácticas, en los horarios de 9 a 12 y de 15 a 18. Desde las 18.30 el edificio alberga a los chicos que cursan el secundario.
Todos los talleres cuentan con maquinaria industrial, por lo que el nuevo edificio que los vaya a alojar debe tener gas industrial y electricidad trifásica. Se necesitan al menos 15 habitaciones, que permitan albergar los 13 talleres que se dictan en los dos turnos y las oficinas para la administración, dirección y un depósito.
Con este tipo de necesidades no es fácil encontrar un edificio en la zona centro.
"Hace unos meses ubicamos un edificio cerca de la escuela Castellanos pero desde el Ministerio de Educación nos rechazaron la propuesta por encontrarnos muy cerca de otra institución educativa", cuenta abatida la directora.
María del Valle Cardozo DIRECTORA Y PROFESORA “El Ministerio autorizó que busquemos dónde mudarnos”. “Se dictan 23 talleres en dos turnos y asisten 600 alumnos”.
A pesar de sus años y el estado en que se encuentra, la escuela Uriburu también recibe en los talleres del turno mañana a los chicos de las escuelas Castex y Tobar García, para que realicen los talleres de panadería. Y durante el verano fue sede los cursos de apoyo de verano para los secundarios.

Zona de derrumbe

"Estamos apenas... Se supone que esta escuela es parte del Patrimonio Histórico de la Provincia pero nunca hicieron nada", destacó la directora a este medio.
Toda el área del frente y lateral de la institución es de adobe, tanto la planta baja como el primer piso. En una recorrida por el lugar El Tribuno pudo constatar que los revoques de las paredes están desprendidos, una de las escaleras de madera hacia el primer piso fue clausurada y en el primer piso una de las aulas ya presenta hundimiento. Sobre los techos de tejas y tejuelas crecen hasta plantas de mora. Solo un sector de 10 metros del techo fue reconstruido. "Vinieron a arreglar, pero lo único que se hizo fue sacar las viejas tejas de la época colonial para colocar las modernas y nada más", señaló una de las secretarias de la dirección.
Desde hace 11 años, con la partida del ciclo primario de la escuela Uriburu, las oficinas del frente de la institución son utilizadas como depósito. Allí están los bancos, escritorios, sillas y armarios desde hace una década, cerrados bajo llave.
Para el dictado del taller de costura industrial se construyó un aula sobre una de las galerías con madera prensada. El paso de los años y la humedad del lugar hacen que en la actualidad estas precarias paredes se estén desprendiendo.
En el ingreso, al lado del portón de hierro, se ubica una vieja placa de bronce que da cuenta de las épocas de brillo de aquella tradicional institución educativa. Fue colocada en 1975 para celebrar los 150 años de la institución.

Olvidos preocupantes

En uno los viejos salones de la zona de derrumbe hace varios meses existe una montaña de basura. "Esto lo separamos para la campaña del descacharrado. Nos llamaron para decirnos que juntemos todo lo viejo que teníamos. Imaginate que aquí hay bastante. Los juntamos y desde abril que estamos esperando", contó la directora de la institución. A los problemas edilicios se suma que durante el verano, desde el Ministerio enviaron una circular ordenando que se inscriba para clases de apoyo. La medida se concretó pero los docentes afectados nunca recibieron el pago por esas horas, pese a que el Ministerio fue notificado.

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Sección Editorial

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Jose Alberto Perez
Jose Alberto Perez · Hace 5 meses

Che ¿y esto no es corrupción del gobierno salteño si dice que desde el 2005 se anuncia en el local obran que no se realizaron hasta la fecha ¿¿ como pretenden estos paspados del Ministerio de Educación de encontrar un local adecuado para 23 TALLERES DE ENSEÑANZA, pagando no mas de 12.000 pesos mensuales, cuando todos sabemos que una casa chota en el macro centro paga cerca de 10.000 pesos?? ESTA ES LA GENTE QUE NOS GOBIERNA y mientras tanto se gasta la plata en ñoquis, enlos viajes del gobernador con su bonbacha veloz macedo y en festivales artísticos, etc...


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